El Zen de las Estrellas

From: reuben <epitasis@hushmail.com>

El Zen de las EstrellasEl Zen de las Estrellas

Futuros del planeta Tierra

St. Clair

“Sin importar que tan grande sea la oscuridad

debemos proporcionar nuestra propia luz”.

~ Stanley Kubrick

2001: A Space Odyssey

¿Cuál futuro?

El Zen de las estrellas presenta escenarios posibles del futuro de la humanidad. Este libro sugiere que ante nosotros se hallan futuros probables dormidos —o en estado de suspensión animada— de entre los cuales nuestras acciones o conductas eligen un escenario para convertirlo en nuestra experiencia presente. Manifestamos el futuro a través de nuestra conducta.En su libro sobre la decodificación de la ciencia perdida del rezo y la predicción, Gregg Braden explica el efecto Isaías: la física cuántica y la ciencia sugieren la existencia de muchos posibles futuros para cada momento de nuestras vidas. Cada futuro se encuentra en estado de reposo hasta que es animado por las elecciones que efectuamos en el presente.St. Clair clarifica que el futuro no está predestinado, ni escrito en piedra, sino que es seleccionado de entre una variedad de diferentes y posibles opciones dispuestas ante nosotros. Somos nosotros los que tenemos que elegir cuál futuro vamos a vivir, tanto individual como colectivamente.

El mago —alguien que crea conscientemente— delinea la ciencia de cómo escogemos el futuro que vamos a experimentar. Cuando seleccionamos un futuro se convierte en nuestro presente activo.

Como lo apunta St. Clair, nuestro presente es el futuro por el que, a sabiendas o no, hemos optado, si bien a menudo influidos por el miedo o un desmedido vaivén emocional. Debemos alejarnos del juego inconsciente de emociones para presenciar cómo se lleva a cabo una magia continua.

Si deseamos un futuro diferente, necesitamos elegir de manera consciente un presente distinto. Las herramientas de nuestra conciencia son la intención, la imaginación, la intuición, los sueños, las visiones, la inteligencia fluida y el amor. Sobre todo, el navegador psíquico nos puede ayudar a sanar, así como a elegir y crear un futuro colectivo sano.

¿Qué futuro quieren? ¿Quiénes quieren ser hoy o mañana? ¿A dónde se dirigen con sus elecciones? La dirección que tomen y la responsabilidad son de ustedes. La clave del mensaje de St. Clair es “ustedes deciden”. Su historial en la predicción de hechos es muy preciso, debido a que es capaz de ver y comprender el tipo de decisiones que realizarán personas clave.

St. Clair estipula que podemos redefinir los parámetros de las premoniciones, profecías y predicciones hechas a lo largo de los últimos miles de años. Nostradamus, Edgar Cayce y los propios cálculos astrológicos de St. Clair están calibrados para ayudar a la humanidad a evitar la extinción en masa en el periodo del próximo milenio.(Este milenio)

Incluso si este libro enumera escenarios del fin del mundo, St. Clair no quiere decir que así tiene que ser necesariamente. Muy al contrario, insiste que deberíamos optar por un resultado diferente.

Sin embargo, seguir en la forma que hemos escogido hasta ahora significa que la llamada de atención psíquica de St. Clair es el resultado que nos espera. No habría razón para dudar de estas predicciones basadas en las matemáticas del tiempo. Sus predicciones anteriores ya han sido probadas como correctas.

Futuras alineaciones estelares podrían ser usadas para otros propósitos si así lo deseamos. Zen de las estrellas nos muestra cómo el enfrentar los retos futuros nos puede llevar al espacio exterior y a explorar la conciencia cósmica. St. Clair, más que cualquier otro, sabe que somos capaces de cambiar el resultado de las premoniciones y profecías, precisamente porque podemos predecirlas. Si adquirimos conciencia de los probables resultados que no deseamos, abrimos nuestra conciencia a la posibilidad de crear otras acciones y elecciones con resultados distintos. Este libro trata, por lo tanto, de la acción inteligente y cómo usamos la libertad sagrada de la elección humana.

Venimos a este universo y a este planeta por una razón más que otras: para dar y recibir un amor más grande que el conocido por deidades antiguas y maestros espirituales. Este amor es más grande porque será una manifestación colectiva, escogida individual y conjuntamente. Un amor que transformará los corazones y las vidas de cada persona en este planeta, y por lo tanto la tierra en la q ue vivimos.

Se nos dieron las semillas del amor y de la conciencia cósmica como nuestro destino. Esta conciencia cósmica está diseñada desde su concepción para coadyuvar en la evolución del universo, el planeta Tierra y sus habitantes. No obstante, a nosotros, en el planeta Tierra, se nos dio libertad —libertad sagrada— de escoger.

De manera que la elección entre progresar y autodestruirse es realmente nuestra y no se halla del todo en las manos de Dios.

En este sentido, el libro de St. Clair representa un alejamiento de los patrones convencionales de pensamiento.

El Zen de las estrellas les hará cuestionar su sistema de creencias, realidad y autoridad. Es un documento inusual, un testimonio extraño, un estudio fascinante, pero cuidadosamente anotado. El trabajo de St. Clair en su viaje en, a través y más allá del tiempo es la culminación de una vida de trabajo por parte del autor.

St. Clair explica las matemáticas del tiempo, o porqué y cómo los sistemas de creencias son nuestros mapas de la realidad debido a que le dan forma a lo que percibimos. Después se interna en la iconografía y significado de los iconos estelares y el destino oculto del hombre.

Ustedes están a punto de embarcarse en la aventura espiritual de un proceso histórico llamado espacio-tiempo, o magia, alta magia. Seha dicho que la alta magia es el Yoga del Occidente, de manera que St. Clair resulta ser un yogi occidental. La magia es procesada por medio del sexto sentido, un estudio del cual el mago nos cuenta hacia el final de este libro.

Prever y predecir el futuro como si fuera ya el pasado ha sido el don de St. Clair, su vocación, profesión y ocupación desde la niñez. Hoy día, da charlas sobre este procedimiento a un público más amplio. Sus colegas han dicho que es el astrólogo de los astrólogos.

Escribió el Zen de las estrellas para poner su sabiduría a disposición del mundo, para promover elecciones sanas y enseñar: El sendero del mago.

St. Clair explica los tránsitos alquímicos del mundo, sus líneas ocultas de tiempo, ciclos eternos, civilizaciones antiguas y culturas modernas de la guerra y del arte. Discute la filosofía perenne del mundo, arquetipos, geometría sagrada y centros sagrados. Muestra cómo se delinea el pasado, presente y, sí, el futuro de la humanidad.

St. Clair combina sus propias experiencias y deducciones con su habilidad para la advertencia psíquica para vislumbrar los tiempos en los que estamos entrando. En este trabajo, St. Clair decidió contar su propia historia en forma de un pintoresco e imaginativo thriller. Este libro es un trabajo mágico que nos muestra en dónde estamos parados, revelándonos tiempos ocultos por venir y ayudándonos a comprender las elecciones que nos esperan.

Ser un mago es asumir el lugar apropiado —por nacimiento— de cada uno en el cosmos. Cuál es ese lugar es algo que será descubierto por cada alma.

Al formar una comunidad con el Sol, la Luna, las estrellas, los planetas, las galaxias y el espíritu de la conciencia cósmica, nos damos cuenta de la Uni-cidad de todas las cosas. Convertirse en un mago, sugiere St. Clair, es convertirse en algo más que simplemente humano, dado que sólo al satisfacer en realidad nuestro potencial humano máximo es que actualizamos y conseguimos nuestro destino.

La narrativa de St. Clair equivale a un viaje a través del espacio y del tiempo, revelando su existencia psíquica sensible y vulnerable. El hecho de que se encuentre vivo para seguir haciendo predicciones y coadyuvar en el futuro que tan acertadamente describe es la luz de su propia existencia. Colocar al Zen de las estrellas en contraste con la memoria colectiva de la humanidad —desde la Atlántida de hace doce milenios hasta bien adelante del vigésimo segundo siglo de nuestra era— es algo en verdad cautivador.

La pasión de St. Clair por su ministerio se extiende por medio de su presencia a los clientes a los que aconseja, y por medio de conferencias ante astrólogos y grupos. Demuestra el acto mágico de la fe en lo que puede hacerse, en oposición al destino. Es un momento importante en el tiempo que el mago-sabio esté dispuesto a compartir con el mundo: el diseño cósmico del espacio-tiempo y la nueva sociedad en evolución dispuesta a surgir; un tiempo en el que Plutón se mueve a través de las últimas cuatro constelaciones del Zodiaco durante el siguiente medio siglo, para proclamar nuestra era de la conciencia y para transformar el mundo.

St. Clair propone paralelismos apropiados entre la historia registrada, nuestro presente, el futuro, y alineaciones planetarias importantes, los cuales ha estudiado de manera diligente y comparado a lo largo de muchos años. En Zen de las estrellas ha completado por fin su teoría, misma que es presentada aquí por primera vez.

Zen de las estrellas es testigo del tiempo, del Zeitgeist actual, en el que St. Clair describe sus encuentros con hombres y mujeres de las más diversas condiciones. Es su trabajo, nos es dado conocer al hombre de pensamiento y de acción, el mago que escoge y crea de manera conciente y al hombre que se manifiesta intencionalmente.

La vida de St. Clair muestra que ha estado y ha sido parte de este mundo (aunque no de él), antes de disponerse a contemplarlo. Al principio de su carrera se preparó para ser un general, un abogado y un banquero inversionista. Después dirigió su vista hacia la comunicación y la comprensión, a todo lo que fuera espiritual.

Durante su carrera, St. Clair ha aconsejado de manera confidencial a un vasto número de clientes internacionales a los cuales ayudó a cumplir sus destinos. Fue testigo —si no es que fue parte de— la consecución de muchas trayectorias profesionales y privadas. La red personal de destinos en las cuales el mago fue parte (y todavía lo es), resulta impresionante aun para los más experimentados.

St. Clair sabe que uno es el dueño de su propio destino y ayuda a aquellos que lo consultan a comprender este importantísimo hecho. Habiendo madurado en un momento peligroso, es un pensador de avanzada y el astrólogo más notable del planeta. St. Clair enmienda la plana en asuntos misteriosos desde las predicciones de Nostradamus hasta las visiones de Orwell y la mitología sánscrita.

Nos conduce a través del cumplimiento de las profecías, desde la Atlántida hasta el surgimiento del poder ario, así como los controles ocultos detrás de ello, a los cambios de la tierra y más allá de nuestros tiempos. Pasó una buena parte de su vida en el estudio de textos antiguos y escrituras ocultas. En la actualidad es esencialmente un sabio, uno de los magos de la Edad de Oro.

Este es un amplio libro de advertencia a la humanidad. No es apocalíptico, sino bastante esperanzador: diseña la nueva sociedad tribal, de alta tecnología, primitiva y acuática, sin guerras, fronteras, límites, bloques o gobiernos en la que, según sus predicciones, nos encontraremos después del año 2050. Los dioses llenarán el universo, tal es el futuro que su conciencia vislumbra con insistencia. Él les invita a descubrir esto por ustedes mismos, ya que su meta es compartir el secreto y el conocimiento sagrado de los antiguos magos astrales.

Este trabajo sitúa a St. Clair en el linaje espiritual de las mentes mágicas de la humanidad, por cuanto representa su trabajo, de Apolonio al maestro Eckhart, pasando por Nostradamus. El maestro St. Clair perpetúa una tradición sagrada de miles de años. En este momento, es un poderoso —y posiblemente el más acertado— mago vivo.

Sus predicciones astrológicas han soportado el paso de los años, como ustedes podrán comprobar.

A diferencia de adeptos previos y místicos que han mantenido sus conocimientos en secreto, él los comparte con ustedes de forma inteligente. Al voltear la página, entrarán en un mundo de alta magia esotérica, un universo de ciencia hermética, un ámbito de capacidades creadoras. Serán iniciados, de manera amable, en arte antiguo, el ritual sagrado de la astrología espiritual, el arte de la decodificación del reloj galáctico del destino en tanto el tiempo-espacio se reviste de una forma totalmente nueva y un significado redescubierto por el astrólogo St. Clair.

St. Clair les permite leer fragmentos de su diario personal de magia, dándoles la bienvenida a su santuario bendito de conocimiento holístico y comprensión cósmica, donde la ciencia y el misticismo se reúnen con la magia estelar. La zona gris — el amanecer de una sociedad nueva— se vuelve vívida y colorida en este libro acerca del viaje de la colectividad humana al futuro y más allá.

La magia estelar es el arte de la creación cósmica. Este maestro ha creado una obra de arte más allá del tiempo, que apunta a la esquina de la nada. Ustedes tienen en sus manos un libro de arte, una autobiografía, así como un brillante legado de predicciones para el siglo XXI. De una manera sutil, este hermoso logro es también una antología de los magos más significativos, de los místicos y de las mentes científicas del género humano. Quizá una vez cada década, uno se encuentra con un libro que tendrá un impacto mayúsculo en el mundo. Tal es el caso del Zen de las estrellas.

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El Proyecto Camelot entrevista a Michael St. Clair, un renombrado futurista y visionario, en la mágica Chateau de Chillon en Montreux. St. Clair ha escrito un libro llamado Zen of Stars (El Zen de las Estrellas) que habla de las transformaciones y cambios de la Tierra en los próximos años.

Como él dice: Somos seres psíquicos habitando una realidad física.

St. Clair es un sintesista que cubre áreas como la astrología, astronomía, cosmología y la evolución del alma humana. Inspirado por el trabajo de Krishnamurti, habla del futuro de nuestro planeta Tierra y de nuestro creciente despertar que nos está lanzando hacía una visión bien informada de la fusión de realidades.

Su trabajo se centra en la noción del crecimiento de pequeñas comunidades y lugares seguros donde todo aquel que desee quedarse en los próximos años podrán vivir de acuerdo con sus ideales mientras mantienen la calma necesaria para ser ancladeros de refugios para los que sigan.

Parte 1

Parte 2

Parte 3

Parte 4

Parte 5 (final)

Web de Michael St. Clair

Colapso de Jared Diamond

Jared Diamond adquirió fama mundial cuando obtuvo, en 1998, el premio Pulitzer por su obra Armas, gérmenes y acero (Debate, 1998, reeditado en 2004). Aquel libro partía de una pregunta que, en principio, podría responder cualquier estudiante de la ESO más o menos aplicado: ¿Por qué Carlos V conquistó a Atahualpa? Porque sus hombres luchaban montados a caballo y portaban armas de fuego y de acero; así el pequeño grupo de hombres que dirigía Pizarro pudo vencer sin dificultad al mucho más numeroso ejército del Inca. De todas formas, añadiría el alumno resabido, para los que sobrevivieron al enfrentamiento armado, estaba aún el ataque no menos peligroso de la viruela, el sarampión, la gripe y otra serie de enfermedades infecciosas ante las que los incas no estaban inmunizados.
Pero el verdadero sentido de la pregunta, digno también de un alumno de la ESO (modelo revienta clases, en este caso), era mucho más enrevesado: ¿Por qué no fue Atahualpa el que envió sus hombres a explorar el otro lado del Atlántico y capturar a Carlos V? O dicho de otra forma: ¿por qué la sociedad europea del siglo XVI se había dotado de aquellas poderosas armas y de aquellos mortíferos gérmenes y la americana no? La respuesta a esa pregunta y, en general, la explicación al distinto grado de desarrollo entre unos continentes y otros, es un libro apasionante. Para quienes lo hayan leído, sobra recomendar esta nueva obra.

Hijo de una lingüista y de un médico especializado en genética de las enfermedades infantiles, los intereses y la formación de Diamond abarcaron desde la historia y las lenguas hasta las ciencias naturales en el sentido más amplio. Desde muy joven fue además un fanático observador de las aves, que ha perseguido por los más diversos lugares del planeta. Habla numerosos idiomas y sus investigaciones se extienden desde la fisiología molecular a la biología evolutiva y la biogeografía, especialidad que imparte actualmente en la Universidad de California, Los Ángeles. En realidad, y si no temiera parecer una cotilla, podría contarles muchas cosas sobre este autor, su familia y algunos de sus amigos, y juro que no tengo más fuente de información sobre él que los tres libros suyos que he leído. Diamond, que además de un gran científico es un gran divulgador y un profesor en el más amplio sentido de la palabra, habla casi siempre de cosas que conoce personalmente, de lugares en los que ha estado, de teorías que no solo ha leído sino que también ha discutido con su autor, y nos las explica de forma que quede fuera de toda duda que las hemos entendido. Es resultado es un estilo muy próximo, que puede resultar desconcertante para el lector europeo, pero cuya solvencia está fuera de toda duda, como puede apreciar quien se moleste en revisar la extensa bibliografía comentada que acompaña a todas sus obras.

Bajo un título tan catastrofista se esconde, en realidad, un libro “cautelosamente” optimista. Y no porque la situación no le parezca realmente peligrosa. Diamond identifica 12 problemas medioambientales, 12 bombas de relojería preparadas para estallar antes de 50 años. Cualquiera de ellas podría limitar drásticamente condiciones de vida de nuestros hijos, dicho ello en el sentido más concreto que se le pueda dar al término

Colapso promete explicarnos por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen. Para ello, la primera parte de la obra, hace un análisis de los problemas medioambientales que presenta en la actualidad el valle de Bitterroot, en el estado de Montana, es decir, un territorio que no destaca precisamente por el deterioro de su medio natural, sino más bien todo lo contrario: atrae a millonarios deseosos de pasar su vejez o sus vacaciones en un medio más “natural” que aquel en el que ganaron el dinero para disfrutar de ese merecido descanso. Pero ese aparente paraíso natural, esconde, en realidad, graves alteraciones: contaminación del agua, pérdida de la biodiversidad, minas abandonadas sin limpiar, introducción de especies foráneas dañinas, etc. No siempre es fácil detectar esos problemas, pero, sobre todo, no siempre es fácil ponerles remedio entre intereses contrapuestos. El jubilado californiano prefiere seguramente que se conserven los bosques intactos y que el estiércol no manche sus blancas zapatillas de deporte. Para el joven desempleado un poco más de contaminación no sería tan grave después de todo… Si los habitantes de Montana y sus autoridades, mínimamente informados, se supone, no saben o no pueden adoptar soluciones que atajen un problema que todavía tiene solución, pero que no puede seguir avanzando mucho más, sin llegar a una situación de no retorno, quizá nos resulte más fácil comprender por qué algunas sociedades del pasado descuidaron su relación con el medio natural hasta el colapso, hasta el suicidio.

La segunda parte del libro es el relato de algunos de los colapsos más llamativos de las sociedades del pasado, incluyendo, como no podía ser de otro modo el de la isla de Pascua, el de la cultura maya y el de la Groenlandia noruega, pero tratando también otros menos conocidos como el de las islas Pitcairn en la Polinesia sudoriental, o el de los anasazi en el oeste de los Estados Unidos. Son ejemplos de sociedades que fueron vencidas por un medio natural a cuyas exigencias no supieron doblegarse. Pero no todo son fracasos: los agricultores de las tierras altas de Nueva Guinea, primitivos en apariencia, desarrollaron mediante el sistema de ensayo y error unos sofisticados sistemas de cultivo que les permiten, para pasmo de los ingenieros agrónomos europeos, practicar una agricultura sostenible en terrenos de acusada pendiente y que reciben hasta diez mil milímetros de lluvia anuales.

Diamond apela a nuestra condición de ciudadanos, votantes, contribuyentes y consumidores. MacDonald´s se preocupó muy mucho de que sus proveedores abandonaran prácticas asociadas al riesgo de de propagación de mal de las vacas locas, por más que ello resultase caro, cuando se dio cuenta de que vendía menos hamburguesas
Pero quizá sean las sociedades del presente, en la tercera parte del libro, las que mejor ilustran la magnitud de los problemas a los que nos enfrentamos. El genocidio de Ruanda es para el autor el mejor ejemplo de la pesadilla malthusiana; China el de que la bomba demográfica se puede desactivar…y de que con eso no es suficiente. Pese a su aparente modernidad y prosperidad, Australia es representativa de una economía que Diamond llama “minera”, es decir esencialmente extractiva, que en buena medida es consecuencia de la pretensión de trasplantar las prácticas económicas de los colonos británicos a un entorno completamente diferente y mucho más vulnerable de lo que podría parecer.

El último apartado está dedicado a las enseñanzas prácticas que podemos extraer de las sociedades analizadas. Bajo un título tan catastrofista se esconde, en realidad, un libro “cautelosamente” optimista. Y no porque la situación no le parezca realmente peligrosa. Diamond identifica 12 problemas medioambientales, 12 bombas de relojería preparadas para estallar antes de 50 años. Cualquiera de ellas podría limitar drásticamente condiciones de vida de nuestros hijos, dicho ello en el sentido más concreto que se le pueda dar al término. Resulta un poco irónico que contratemos pólizas de seguros para garantizar el bienestar de nuestros retoños y despreciemos olímpicamente el entorno en el que van a vivir. Lo más peligroso es pensar que no podemos hacer nada. Diamond apela a nuestra condición de ciudadanos, votantes, contribuyentes y consumidores. MacDonald´s se preocupó muy mucho de que sus proveedores abandonaran prácticas asociadas al riesgo de de propagación de mal de las vacas locas, por más que ello resultase caro, cuando se dio cuenta de que vendía menos hamburguesas. Se trata de que seamos conscientes, cuando adquirimos un mueble cuya madera no fue obtenida en una explotación sostenible, de que también asumimos un grave riesgo personal.

Fuente aquí.

El retorno de los brujos Louis Pauwels y Jacques Bergier, 1960

Cuando se publicó en Francia, hacía sólo quince años que había terminado la Segunda Guerra Mundial. La idea del mismo la tuvo Louis Pauwels, un inquieto periodista muy activo durante la resistencia a los nazis y seguidor de las doctrinas de Gurdjieff, que tenía en mente escribir una especie de enciclopedia de las sociedades secretas que controlaban Europa. Fue Jacques Bergier, un superdotado capaz de leerse un libro en minutos, ingeniero, espía y aprendiz de alquimista, el que le convenció para hacer algo más amplio y así surgió la chispa.

Bergier tenía, sin duda, muchas cosas que contar. Gracias a su trabajo se descubrieron las bases secretas de bombas volantes nazis en Peenemünde. En una prisión de la Gestapo descubrió que tenía facultades telepáticas. E incluso fue condecorado. Pero la experiencia que lo marcó tuvo lugar poco antes de la Gran Guerra, mientras trabajaba como ayudante de laboratorio del químico André Helbronner, un sabio que llevaba años soñando con la bomba de hidrógeno.

Un día, hacia 1937, su jefe lo envío a una curiosa entrevista con un tipo que decía ser alquimista.

Hablaron durante un buen rato, y éste le mostró su preocupación por lo cerca que creía que Helbronner estaba del éxito. “Los trabajos a los que se dedican ustedes y sus semejantes son terriblemente peligrosos”, le advirtió. “Y no son ustedes los que están en peligro, sino la Humanidad entera”. Le contó entonces que las reacciones nucleares que estaban a punto de desencadenar ya habían sido descubiertas siglos atrás por viejos alquimistas. Es más, según aquel tipo, civilizaciones enteras se habían volatilizado por el mal uso del átomo.

No volvió a verlo jamás, pero su encuentro lo trastornó durante años. Terminó identificándolo con el autor de varios libros publicados con el pseudónimo de Fulcanelli en Francia, y con alguna oscura sociedad protectora de esa clase de secretos nucleares. Secretos cuyas descripciones más antiguas podían leerse en poemas épicos de cuatro milenios de antigüedad, como el Mahabharata hindú.

Inesperadamente, el libro de Pauwels y Bergier conoció un éxito fulgurante: sólo el primer año de su publicación vendió casi un millón de copias en francés. En España se tradujo al año siguiente y se convirtió en todo un fenómeno. Hasta Hergé, en uno de los álbumes de Tintín, Vuelo 714 para Sidney, caricaturizó a Bergier. De este monumento a la heterodoxia se ha dicho que continuó con el espíritu de El libro de los condenados de Charles Fort, compartiendo con él su propósito fundamental: combatir la estrechez de miras de la ciencia.

Pero sería injusto decir que sus autores fueron “contraculturales” o “antisistema”. Louis Pauwels, por ejemplo, llegó a ser uno de los editores más prestigiosos de Francia. Editó revistas como Marie France o Le Figaró, donde fue el responsable de lanzar su suplemento a color de los sábados en los años setenta. Curiosamente, en sus páginas nacen las primeras ideas conspirativas contemporáneas; denunciaron la conexión de los nazis con las creencias esotéricas, explicaron la alquimia en términos de física nuclear y se adentraron en las filosofías orientales y del llamado “saber anterior” en busca de superhombres. Tenían la firme creencia de que nuestra civilización nació de las cenizas de otra extinguida hace no menos de diez mil años a la que todos los pueblos de la Tierra se refieren como la “Edad de Oro”.

Acuñaron el término “realismo fantástico” mucho antes que el boom latinoamericano se lo atribuyera para su literatura, y preparó el camino a los libros de Däniken, Charroux o Kolosimo. Y, cosa curiosa, creían en los “hombres de negro”. De hecho, el propio Bergier publicaría una década más tarde un libro en el que denunciaría la existencia de una organización internacional empeñada en hacer desaparecer libros que hicieran pensar a la gente. Con el suyo, desde luego, no tuvieron suerte.

Posdata: Pauwels y Bergier editaron la revista Planète, que en España se llamó Horizonte, y que tuvo ediciones en Italia, Brasil y Alemania. Bergier falleció en 1978, Pauwels lo hizo en París en enero de 1997, tras dedicar sus últimos veinte años a escribir sobre política. Creía que era en esa clase donde ahora se esconden los inquisidores que hubieran preferido que su
Retorno de los brujos jamás hubiera visto la luz ni abierto tantas preguntas.

Fuente aquí.


La Granja Humana de Salvador Freixedo

Este libro es un clásico de la Ufología española que merece como mínimo una lectura. Salvador Freixedo, en ”La Granja Humana” expone los alienígenas-dioses, los alienígenas-demonios, los alienígenas-ángeles, las abducciones alienígenas, illuminati y más.

Antiguo Jesuita, Freixedo comenzó a criticar a la Iglesia en 1950 lo cual le costó algunos días de cárcel. Desde 1970, el Dr. Freixedo comenzó a investigar sucesos “paranormales”, especialmente fenómenos OVNI como abducciones y mutilaciones de ganado. La mayoría de los casos en “La Granja Humana” fueron investigados por él mismo.

Del Prólogo:

“Los casos que en este libro presento son casos concretos y comprobados, y muchos de ellos son pruebas que podrían dar fe en un tribunal de justicia y que para mí han sido convincentes. Otros, en
cambio, son sólo «evidencias circunstanciales» que nos ayudan a acercarnos a conclusiones ciertas.
¿Tiene algo que ver este libro con el fenómeno OVNI y con la ovnilogía? Tiene que ver mucho y no tiene que ver nada. Tiene que ver mucho porque en él se hace referencia constante a estos misteriosos aparatos que surcan nuestros cielos y se habla de sus ocupantes; y en un aspecto se llega hasta el fondo del «fenómeno OVNI».
Y no tiene que ver nada porque la ovnilogía se empeña en seguir empantanada en un nivel primario, al dedicar sus esfuerzos a recopilar y hasta computabilizar estadísticas sobre las formas de los aparatos, frecuencia y lugar de los aterrizajes o tamaño de los ocupantes. Y en este libro no se le da importancia a eso porque ya hace tiempo que dejó de tenerla.
Lo que la tiene es investigar qué hacen esos tripulantes en nuestro mundo y qué han estado haciendo siempre desde hace miles de años. Pero no desde sus naves, sino mezclados con nosotros en nuestras calles, en el interior de nuestros hogares y sobre todo dentro de nuestras mentes.
Porque lo que la ovnilogía no acaba de comprender es que estos tripulantes hace muchos años que aprendieron a bajarse de sus aparatos y a andar entre nosotros haciendo cosas muy extrañas.
Presentar sus múltiples, disimuladas y variadísimas andanzas en nuestro mundo y, sobre todo, ver cuál debería ser nuestra reacción, es lo que pretendo en este libro. Entretanto los «ufólogos» (¿qué es eso?) seguirán coleccionando casos sin saber qué hacer con ellos y estarán cada día más confusos.”

Otros libros del mismo autor:

:: Defendamonos De Los Dioses
:: El Cristianismo Un Mito Mas
:: Interpelando a Jesús de Nazareth
:: Israel Pueblo-Contacto
:: La Amenaza Extraterrestre
:: Las apariciones marianas
:: Las religiones que nos separan
:: Los hijos de la nueva era
:: Mi iglesia duerme
:: Porque Agoniza El Cristianismo (.pdf)
Salvador Freixedo nació en Carballino, Orense, Galicia, España en 1923. Criado en una devota familia Católica, ingreso en la Orden Jesuita a los 16 años de edad y pasó los siguientes 30 años como sacerdote. Mientras vivió en Cuba escribió “40 casos de injusticia social”, por el cual fue “invitado a marcharse”  por el dictador Batista.Se trasladó a Puerto Rico, donde en 1969 escribió  “Mi Iglesia Duerme” en un sincero intento por forzar el reconocimiento eclesiástico de las deficiencies que él vió en el Catolicismo. Los obispos de Puerto Rico le suspendieron de su ministerio, y posteriormente, bajo presión de la Iglesia, encarcelado en Venezuela. Esta sucesión de acontecimientos causaron en Freixedo un replanteamiento de las ideas que había sostenido como sacerdote Jesuita. Comenzó a hacer un exhaustivo estudio comparativo de todas las religiones y encontró patrones comunes entre ellas. Descubrió que todas las religiones tienen santos y milagros, aspectos que la iglesia Católica había considerado por largo tiempo como su monopolia absoluto. Entendió entonces que los “milagros” son realmente un fenómeno común, que la realidad ha sido siempre alterada, y que la interacción de los humanos con otras, inteligencias no-humanas pueden ser seguidas de vuelta hasta los comienzos de la historia escrita.
El Lado Oscuro de Los Extraterrestres una conversación con Salvador Freixedo:
Más información de Salvador Freixedo en wikipedia.
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