John Kaminski – Gangsters Espirituales

Desde http://www.gnosticliberationfront.com hemos recuperado este artículo de Kaminski al cual el artículo anterior a éste, del señor Glogoczowski, había dicho que tenía un enlace, para demostrar que no era el único que estaba tratando con un tremendo problema del siglo XXI. Al haberlo traducido, y escuchar los permanentes razonamientos de Kaminski en torno a la futilidad y engaño de las religiones organizadas como mafias, ahora vamos a traducir otro artículo mencionado y citado en éste. Se sabe que así es cómo se van encadenando los discursos o se van uniendo los pasillos del laberinto.

 
Gangsters Espirituales
¿Qué Es Más Importante:el Nombre de Alguien o la Verdad Eterna?
 por John Kaminski
8 de Febrero de 2004
     No es el credo lo importante, sino la integridad.
     No es el nombre que damos a las cosas que adoramos, sino reconocer la esencia de aquella cosa como la verdad más alta, como la cosa digna de ser adorada, de modo que el nombre que ponemos sobre ella realmente no importa en tanto reconozcamos la cosa por lo que es.
     Estamos demasiado atrapados en los nombres, en la identidad, en los rituales y la sacralidad. La devoción me enferma. Los rituales me aburren. Lo que buscamos es la verdad, y ésta puede venir bajo muchas formas, estar en muchos sitios, y ciertamente tener un número infinito de nombres.
     ¿Entiende lo que estoy diciendo?.
     Déjeme hacerlo más claro.
     Aquellos gángsters espirituales que escaparon a toda prisa de Egipto en aquellos años nos han conducido en la dirección incorrecta. Y ellos han sido incitados por hombres santos de todas las creencias que han traicionado a aquellos que han buscado refugio y consuelo en aquellas. El mantenimiento de su propio negocio eclesiástico ha llegado a ser más importante para ellos que las almas que se supone que ellos están aliviando y tratando de salvar. Éste es un problema que siempre ha existido en cada iglesia, sinagoga y mezquita. Algunos de ellos pierden sus almas por eso.
     Gángsters espirituales: éste es el nombre correcto para ellos. Ellos vieron las necesidades de la gente. Y ellos sacaron provecho de ellas. Tenemos que tener aquella casa para ir, aquel lugar de descanso. Si no lo tenemos, no podemos funcionar. Seguramente usted puede llamarlo la represión del miedo a la muerte. Pero ésta es la condición humana. No podemos tratar con ella sin un poco de ayuda. De otra manera nos enfermaríamos, o peor, nos volveríamos extravagantes. Y tal vez eso es lo que les sucedió. Es la historia del primer hombre santo y de todos los que surgieron desde entonces.
     La gente necesita tener las cosas explicadas. ¿Por qué estoy aquí?. ¿Para qué es todo esto?. Y lo más importante: ¿a dónde voy?. Si no es explicado y luego guardado en forma segura en su cerebro como una especie de cuenta pagada, usted va a preocuparse. Y la preocupación le impide ver y ser capaz de hacer todo lo otro maravilloso que hace de la vida la alegría que puede ser. Pero los problemas surgen cuando usted consigue dos versiones diferentes de la verdad. Es la misma verdad, pero hay dos hombres de negocios, cada uno describiéndola diferentemente, cada uno tratando de sobrevivir, cada uno tratando de obtener una ganancia (no, esto es demasiado rudo, en este nivel)… cada uno tratando de hacer que su credo sobreviva para servir a la gente a la que se pretende servir. Y finalmente yendo a la guerra por causa de sus dos diferentes versiones de la misma historia. Realmente enfermo. Ésta es la historia de la estúpida raza humana.
     Aquí en este mundo occidentalizado en el que vivimos, todos derivamos nuestra herencia espiritual del mismo montón de pandilleros del Antiguo Testamento que fueron expulsados de Egipto por sus repugnantes prácticas usureras que muchos de ellos todavía exhiben hoy. Luego ellos fueron echados a patadas de Babilonia y abrieron una tienda cerca del Mar Muerto.
     Póngales cualquier clase de nombre que usted quiera: los matones con yarmulkes [kipá o solideo] o los pervertidos con cruces, o quizás el peor de todos, engreídos hombres de negocios con cuellos clericales diciéndole a usted que ellos pueden salvar su alma cuando ellos realmente están pensando en construir parques temáticos en Carolina del Sur. Ellos han apostado sus almas eternas en sus cuentas bancarias, y han hecho creer a la gente que el nombre era más importante que la cosa que el nombre trataba de describir.
     Y así es cómo perdimos nuestro camino.
     Lo que nos conduce hasta el día presente.
     Estos mismos ciertos matones están actuando como hombres religiosos tratando de establecer una ventaja para ellos mismos a fin de ganar más dinero para amontonar en sus casas particulares de adoración. Y porque ellos son tan sutiles, tan inteligentes y tan ricos, han logrado crear leyes en muchos lugares que prohíben a la gente hablar de ciertos acontecimientos de la Historia.
     Sin entrar en este acontecimiento particularmente secuestrado, sólo examinemos qué significa prohibir a la gente hablar de ciertos acontecimientos. Pienso que ellos lo llaman, en algunos países europeos, “profanar la memoria de los muertos“, y ellos están poniendo a mucha gente en la cárcel por sólo mencionar el asunto.
     Usted pensaría, en esta época supuestamente ilustrada y bien informada, que la gente era lo bastante inteligente y abierta de mente para hablar de todo, para discutir de ello racionalmente y luego llegar a alguna especie de consenso sobre lo que era la verdad objetiva. Pero no. No ha resultado de esa manera.
     Los tipos con los yarmulkes dicen: “Usted no puede hablar de ello. Lo que decimos es verdadero y no puede ser desafiado, y lo pondremos a usted en la cárcel si usted continúa esta conversación“.
     Bien, usted tiene que tomar esto en serio, porque hay gente en la cárcel debido a ello. Sólo mire al anciano Ernst Zundel, secuestrado desde su casa en Tennessee y ahora habiendo pasado un año en confinamiento solitario en Canadá sin ningún cargo formal, y sólo porque él siente la necesidad de señalar que aquellas cámaras de gas que usted puede ver en el tour de Auschwitz no estaban realmente allí en aquella forma particular durante la Segunda Guerra Mundial. Ellas han sido reconstruídas, y alguna gente levanta objeciones sobre la reconstrucción. Pero hay una ley que dice que usted no puede hablar de ello, y él está en la cárcel.
     Éste es un clásico ejemplo de la máxima “no se trata del credo sino de la integridad”. En este caso, la integridad es el gran perdedor. Para no mencionar la libertad de expresión. Esto es definitivamente un asunto religioso. Pero no tiene nada que ver con Dios. Sólo la versión (o perversión) de lo que un grupo de hombres supuestamente santos quiere hacer tragar a todos los demás.
     Ahora, recuerde que tenemos que tener cuidado en cuanto a quién criticamos, porque demasiado a menudo descubriremos que sólo nos estamos criticando a nosotros mismos. Tal es el caso con todo esta palabrería sobre los judíos. Seguramente el comportamiento de los israelíes —llamando alimañas a sus vecinos y tratando de exterminarlos como a tales— hace descender mucha pasión innecesaria sobre ellos, como lo hacen sus tradiciones de la banca usurera, constantemente afirmando que ellos son discriminados en contra, mientras que son el grupo étnico con más riquezas en el planeta, y también su abierta sexualidad (para ponerlo cortésmente). Este último talento causa problemas, pero también produce mucho dinero desde aquellos a los que no les gusta hablar públicamente de sexo pero de seguro lo hacen en privado.
     Considerando de dónde proviene la tradición judía, la misma gente que la critica sería mejor que echara una mirada mucho más atenta al origen de sus propias tradiciones, y comprenda que la misma base del cristianismo y del Islam se deriva de ideas y reglas que los judíos inventaron. En efecto, si usted quiere ponerse un poco paranoide al respecto, podría preguntarse si los judíos no habrán inventado aquellos dos caminos espirituales a fin de ganar un poco de confidencialidad para ellos mismos, o alguna otra ventaja, como enyugar a la gente con restricciones morales mientras conservan sus propias reglas más flexibles para ganar un par de puntos extras en el precio, si usted entiende lo que quiero decir.
     Últimamente fui privilegiado al recibir un interesante artículo de Rumor Mills News titulado “Impactante: ¡Revelada la Identidad Secreta de Yahweh!”. Tuve la sensación de estar leyendo el “Weekly World News” [un estrafalario diario de EE.UU. dedicado a lo raro y lo paranormal] en el siglo VII a.C.
     El punto que la historia trataba de colocar era que si Israel intentaba reclamar alguna especie de derecho divino a la tierra que robó de los palestinos, era mejor que echara una mirada más atenta a su propia historia real, y comprendiera que el fundamento para su reclamación descansaba sobre razones muy inestables.
     Recientemente (22.9.2002), en su discurso ante visitantes sionistas cristianos, «el Primer Ministro israelí Ariel Sharón afirmó: “Esta tierra es la nuestra… Dios nos dio las escrituras de propiedad…”. Sin embargo, la investigación académica reciente, incluyendo descubrimientos de un equipo arqueológico de la Universidad de Tel-Aviv, no sólo desestructura el bíblico Antiguo Testamento y las historias de la Torá sobre las cuales esta reclamación descansa, sino que concede crédito, antes impensable, a la afirmación de un historiador de la Antigüedad de que los israelitas del Éxodo eran realmente los hicsos, y por lo tanto de origen asiático».
     Así escribió un enigmático colega que circula con el nombre de “Teoría M”. Brevemente dicho, él escribió que los israelitas nunca estuvieron en Egipto y que el dios judío YHWH tenía una novia, la diosa Asera. (¿Hay alguna ley contra el decir esto?).
     Él citó pruebas que indican que Salomón y David están ausentes del registro arqueológico. ¡Santo Pentateuco!. ¿Significa esto que ellos no existieron?. Bien, la misma cosa podría ser dicha sobre Jesús. Usted no puede encontrarlo en los libros de Historia empírica tampoco.
     En lo que respecta a los israelíes modernos que descienden de las hordas mongolas de Asia, pues ya sabíamos eso por el famoso libro de Arthur Koestler “La Decimotercera Tribu“, que reveló que la mayor parte de los habitantes actuales de Israel son realmente expatriados rusos y no semitas (lo que significa que no hay nada para ser anti-). Los criminales son criminales sin tener en cuenta su ADN.
     Otras pepitas del señor Teoría-M incluyen:
     «Asera (cuyo nombre significa “la que camina en el mar”), supuestamente la consorte del supremo dios El, también era mencionada como Elat (la diosa). Según la tradición de Ugarit, cuyas tablillas de arcilla contienen el más antiguo alfabeto conocido, ella era la consorte de El, y la madre de setenta dioses. Ella también está asociada con Baal y se supone que intercedió ante su marido, el dios supremo, en nombre de Baal, para la construcción de un palacio a fin de concederle un status igual al de otros dioses. En las tablillas cuneiformes de Ras Shamrah (hacia 1.400 a.C.) el líder del panteón era El; su esposa era Asherat-del-mar (Asera). Después de El, el mayor dios era Baal, hijo de El y Asera. Curiosamente, la consorte de Baal es su propia madre, Asera. En las tradiciones del Líbano, Baal es considerado el equivalente de Júpiter».
     ¡Diantre!. ¡Esto significa que Yahweh, de quien los eruditos judíos ahora dicen que se remonta a Baal, tuvo sexo con su madre!. ¡Santo Sófocles!. ¡Debería haber una ley contra el decir esto!. Tal vez la habrá pronto.
     «Según eruditos bíblicos que se concentran en la “Fuente P” para el Antiguo Testamento», escribe Teoría-M, «Yahweh como un nombre fue usado primeramente con Moisés en el Éxodo, y es indicativo de monolatría (la adoración exclusiva a uno de muchos dioses) más bien que de monoteísmo. El nombre Yahweh también puede ser traducido como “soy quien soy”, literalmente un modo de decir “preocúpate de tus propios asuntos”, un modo de disfrazar su verdadera identidad. Yahweh no aparece sino hasta el Éxodo y, extrañamente, el dios Baal está completamente ausente en el Génesis».
     Y el misterioso autor añade, en una perfecta coherencia con el tono arisco del Antiguo Testamento: “Este Yahweh es propenso a la violencia y parece despreciar a su pueblo elegido“.
     Antes de que yo divulgue el juego entero de Teoría-M, déjeme sólo citar otro segmento de su fascinante exploración de la mitología pre-cristiana.
     «Los hebreos que vivían en Canaán estaban por lo tanto bajo el dominio egipcio. Es también aquí en Canaán donde nosotros podemos hacer una comparación entre Yahweh y el cananeo Moloc (Baal) y extrapolar una polémica inversión de la historia de Faraón ordenando ahora él la muerte de todos los “primogénitos” en el Éxodo».
     «Los adoradores de Moloc sacrificaban a sus hijos primogénitos a su deidad mediante asesinatos rituales. Los adoradores de Yahweh en Canaán también eran conocidos por llevar a cabo sacrificios de niños de vez en cuando, sobre todo en tiempos de privaciones, aunque la inmolación (holocausto) era supuestamente mirada con malos ojos. El corte de la garganta del niño, sin embargo, era aceptable».
     Esta información calza perfectamente con la que he estado leyendo últimamente en mis estudios sobre el Talmud en el sitio web abridor de ojos de Carol Valentine Come and Hear [http://www.come-and-hear.com] (un compendio imprescindible donde los haya), donde el método preferido de ejecución por las innumerables ofensas hechas por los goyim (seguramente usted sabe quiénes son ellos. Ellos somos nosotros, tontín) es la decapitación.
     Entonces el peligro está en que si los cristianos y los musulmanes tratan de refutar la fe de los judíos y declaran que el dios de éstos es alguna deidad montañosa menor de los interiores de Ugarit, aquellos sólo van a destruírse a sí mismos haciendo eso. Porque la leyenda entera de Jesús, que fue construída con embustes igualmente espurios y carentes de rigor, fue confeccionada a la ligera con la misma inconsistencia, descuido y manipulación.
     La religión es esencialmente el control de las muchedumbres, ideada por gobiernos tipo Constantino para impedir a la gente levantarse contra sus líderes. Tuvo que ser una persona muy rica la que dijo que “los mansos heredarán la tierra”.
     De todos modos, el artículo entero (“Impactante: ¡Revelada la Identidad Secreta de Yahweh!”) bien vale la pena de leer por su asombrosa chismografía del Antiguo Testamento [en http://www.rumormillnews.com/cgi-bin/forum.cgi?read=42815 ]
     Todo este cachivache sirve para mostrar la sabiduría que había en la antigua proscripción de intentar dar a aquel espíritu inefable y majestuoso que anima al universo cualquier clase de nombre en absoluto. Usted sólo se está buscando problemas si usted lo hace, gracias a los sacerdotes (y ministros y rabinos y cualquiera clase de título ocupacional guruístico que usted quiera aplicar) quienes valoran la rentabilidad del cuento que ellos desean poner más alto que las necesidades de aquellos que necesitan ser tranquilizados con que su futuro es algo más que el ignominioso polvo en que ellos ciertamente un día se convertirán.
     Si usted quiere ir buscando la esencia del espíritu que anima todo, no ande averiguando entre fosilizados pergaminos en templos rancios. Encuentre la chispa que usted necesita para movilizarse en el ojo del diamante en la lluvia [in the diamond’s eye in the rain], o en la lágrima de su pequeño hijo solitario.
     Y no deje que los gángsters espirituales se lo cuenten de otra manera.

Los Cátaros: 2 -El pensamiento cátaro

catarosEsta inquietante religión, surgida en el país occitano, tiene profundas raíces en las que apoyarse, y que nos sirven para entenderla mejor.

El catarismo es una forma religiosa que cree en la existencia de dos principios: el principio del Bien y el principio del Mal. Por lo tanto, forma tronco común con todas las religiones llamadas dualistas, y es en ellas donde hay que buscar sus orígenes.

Los cátaros creían en la reencarnación como medio de perfeccionamiento para poder regresar al mundo del espíritu. ¿De dónde tomaron esta creencia? Parece ser que se basaron en dos fuentes. Por una parte, en el budismo, fue incluido por los maniqueos en su doctrina sincrética. Y por otra parte, en el druidismo, que tuvo uno de sus focos más importantes de implantación en la región del Garona, al igual que los cátaros posteriormente. Pero no solo compartían con los druidas la creencia en la transmigración de las almas y en la reencarnación tras la muerte. También aceptaban ambos la práctica de suicidios sagrados.

Uno de los puntos más delicados en lo referente a los antecedentes y orígenes cátaros es su relación con el cristianismo. Para unos, el catarismo, al igual que el valdinismo, contemporáneo y coterráneo suyo, es simplemente una herejía más dentro del cristianismo. Para otros, sin embargo, se trata de una religión al margen de la cristiana, que tiene con ella algunos elementos en común.

Aceptan la figura de Cristo, pero niegan rotundamente que fuera un hombre de verdad. Jesús, puesto que es Hijo de Dios, o al menos su mensajero, no pudo tener ninguna relación con el mundo de la materia. Para los cátaros, su encarnación no es, pues, más que un símbolo. Por lo que se refiere a la misión de Jesús, esta consistía en revelar a los hombres que, adorando al Creador, a ese personaje terrible que describe el Antiguo Testamento, era en realidad a Satanás al que rendían homenaje sin saberlo.

Nuestra Señora tampoco fue jamás una mujer de carne y hueso, sino solo un símbolo: el de la Iglesia, que acoge en ella la palabra de Dios.

Consideran, en franca oposición con el cristianismo, que el credo, en tanto que atribuye a Dios la creación del mundo, comete un tremendo error del que se derivan todos los demás. Rechazan los sacramentos, considerando especialmente la eucaristía y el matrimonio como dos monstruosidades. El primero porque pretende encerrar a Dios en un trozo de materia, y el segundo porque su objeto es la procreación, que precipita a las almas en las desdichas y limitaciones de este mundo.

De los puntos que comparten ambas formas religiosas, los más importantes son dos. En primer lugar, la admisión de la validez de los Evangelios, principalmente el de san Juan, en el que Cristo aparece menos como un personaje histórico que como el Verbo eterno de Dios, luz del espíritu enviada a las tinieblas de la materia. En segundo lugar, la aceptación de la veracidad del Apocalipsis, al anunciar la destrucción del mundo material y la instauración del Reino del Espíritu Santo o Paráclito.

A los «simpatizantes» solo se les pedía que escuchasen la prédica y que practicasen el «mejoramiento», que consistía en arrodillarse ante el paso de un perfecto, pidiéndole la bendición y la absolución.

Los «creyentes», además, debían practicar la caridad, la humildad, el perdón de las ofensas y, sobre todo, la veracidad. Se les instruía en el secreto del Pater, que habían de recitar cada vez que comiesen o bebiesen. Los cátaros creían que el Pater había sido la plegaria de las almas antes de la caída, que una vez precipitadas en la materia habían perdido la potestad de decirla y que su recitación era un primer paso hacia la reintegración. Pero el creyente, antes de recibir la sagrada oración, debía someterse durante largos meses a las mismas prohibiciones que los perfectos. Además, debían practicar de vez en cuando la confesión pública.

Pero lo que hace del creyente un «investido», un «perfecto», es el único sacramento del catarismo, el consolament. Para poder recibir el consolament, los aspirantes debían ser iniciados. A través de la iniciación se le iba revelando al fiel, de un modo progresivo y según su grado de aprovechamiento espiritual, una doctrina esotérica que, como tal, era mantenida en secreto por los «buenos hombres».

De los escritos secretos de los cátaros, dos han llegado hasta nosotros, el Libro de los dos principios, de clara inspiración maniquea, y La cena secreta, en que el apóstol Juan pregunta a Jesucristo, el cual le revela que su nacimiento, su bautismo y su crucifixión son simples imágenes de significado esotérico. Además, la iniciación cátara comprendía el conocimiento de técnicas de éxtasis para separar el alma del cuerpo, semejantes a las del yoga hindú.

El consolament era llamado así porque confería el Espíritu Santo, al que san Juan da el nombre de Paráclito, es decir, Consolador. Para los cátaros este sacramento se oponía al bautismo católico, y constituía una ordenación del iniciado, que desde ese momento tenía la facultad de absolver los pecados, expulsar los demonios y dar a su vez el consolament. Este llevaba consigo tantas y tan pesadas obligaciones que, por lo general, solo se administraba a la hora de la muerte a aquellos fieles que no tenían una vocación a toda prueba.

El ritual del consolament es muy sencillo. En un sitio apartado, un perfecto vestido de negro y ceñido por el cordón (este era el atuendo de los investidos antes de la persecución; posteriormente, solo usaron una cuerda de lino o de lana, los hombres sobre la camisa y las mujeres sobre el cuerpo, bajo los senos) instruye al postulante sobre el sentido, la naturaleza y los efectos del bautismo espiritual que va a recibir, así como sobre los duros deberes que va a contraer. A continuación, le pregunta: «Juan (o Juana) (que es el nombre tipo que el ritual cátaro da al nuevo iniciado), ¿tienes la voluntad de recibir este santo bautismo de Jesucristo bajo la forma en que se os ha revelado que era dado, de conservarlo todo el tiempo de vuestra vida con pureza de corazón y de espíritu y de no faltar a ese compromiso sea por el motivo que fuere?». Y entonces el postulante responde: «Sí, tengo voluntad de ello». A continuación, el oficiante le pone encima de la cabeza el libro de los Evangelios, mientras que los fieles presentes le imponen la mano derecha. La ceremonia termina con la recitación del Evangelio de san Juan.

El postulante es ya un perfecto, un miembro del clero cátaro. Pero, a diferencia del clero católico, no está consagrado, es decir, no puede bendecir, ni absolver, ni consolar a los fieles si se encuentra él mismo en estado de pecado.

Este compromiso personal de perfección hace del consolament un acto trascendente. Conscientes del hecho, los cátaros instauraron un sustituto, la convinenza. Los fieles deseosos de ser consolados, pero a los que su estado les conducía a hacer el mal (por ejemplo los hombres de armas), podían hacer ante un perfecto una simple declaración de intenciones. Hecho esto, se les podía consolar en el momento de la muerte, incluso si estaban sin conocimiento. Pero si salían con vida, no quedaban ligados por el voto, a menos que se comprometiesen de nuevo. Y si bien se rogaba para que lo hicieran, no se ejercía sobre ellos la más mínima presión en este sentido.

Hay en la doctrina y en el ritual cátaro una situación que, dado su carácter definitivo, ha llamado mucho la atención de los autores que se han ocupado de esta religión. Se trata de la forma de suicidio ritual que los albigenses han denominado «endura».

Se podría pensar, dada la visión pesimista del mundo que sostenían, que era una forma rápida de librarse de un cuerpo y una vida a la que no tenían ningún apego. Nada más lejos de la intención de los escasos perfectos que practicaron la endura. Para ellos era un paso que era preciso dar cuando se había llegado a un nivel evolutivo espiritual tal que ya no se podía seguir avanzando atado a un cuerpo material.

Lo normal era que, al practicar la endura, no se llegara a la muerte, sino que se realizara un ayuno prolongado de unos dos meses de duración. Pero cuando se practicaba hasta sus últimas consecuencias, se llevaba a cabo de cinco formas distintas: por un prolongado ayuno, abriéndose las venas, sumergiéndose de modo alternativo en baños de agua caliente y fría (así morían de congestión pulmonar), arrojándose por un precipicio o envenenándose.

Fuente aquí.

Los Cátaros: 1 – Cristianos incomprendidos

CATARISMO

El catarismo es la doctrina de los cátaros (o albigenses), un movimiento religioso de carácter gnóstico que se propagó por Europa Occidental a mediados del siglo X, logrando arraigar hacia el siglo XII1 entre los habitantes del Mediodía francés, especialmente en el Languedoc, donde contaba con la protección de algunos señores feudales vasallos de la corona de Aragón.

Con influencias del maniqueísmo en sus etapas pauliciana y bogomila, el catarismo afirmaba una dualidad creadora (Dios y Satanás) y predicaba la salvación mediante el ascetismo y el estricto rechazo del mundo material, percibido por los cátaros como obra demoníaca.

En respuesta, la Iglesia Católica consideró sus doctrinas heréticas. Tras una tentativa misionera, y frente a su creciente influencia y extensión, la Iglesia terminó por invocar el apoyo de la corona de Francia, para lograr su erradicación violenta a partir de 1209 mediante la Cruzada albigense. A finales del siglo XIII el movimiento, debilitado, entró en la clandestinidad y se extinguió poco a poco.

ETIMOLOGÍA

El nombre «cátaro» viene probablemente del griego καθαρός (kazarós): ‘puro’. Otro origen sugerido es el término latino cattus: ‘gato’, el alemán ketter o el francés catiers, asociado habitualmente por la Iglesia a “adoradores del diablo en forma de gato” o brujas y herejes. Una de las primeras referencias existentes es una cita de Eckbert von Schönau, el cual escribió acerca de los herejes de Colonia en 1181: «Hos nostra Germania cátharos appéllat».

Los cátaros fueron denominados también albigenses. Este nombre se origina a finales del siglo XII, y es usado por el cronista Geoffroy du Breuil of Vigeois en 1181. Se ha creído que este nombre se refiere a la ciudad occitana de Albi (la antigua Álbiga), pero esta denominación no parece muy exacta, puesto que el centro de la cultura cátara estaba en Tolosa (Toulouse) y en los distritos vecinos. Tal vez, por considerarse puros, se autodenominaban albinos, que tendría su origen en la raíz “alb”, que significa blanco, raíz de la que derivan nombres como Albania. También recibieron el nombre de «poblicantes», siendo este último término una degeneración del nombre de los paulicianos, con quienes se les confundía.

Además era llamada “la secta de los tejedores” por el hecho de ser los tejedores y vendedores de tejidos sus principales difusores en Europa occidental.

Wikipedia

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La historia del pueblo cátaro entra dentro de las raíces medievales del cambio ideológico de cristianismo más puro. Recojo la noticia de que el 16 de marzo de 1244, doscientos cátaros fueron enviados a las hogueras de Montségur por blasfemos, aunque éstos cantaran durante el camino a su muerte, cantos alzados a la gloria de Dios. Profundizo un poco en el tema de los Cátaros, un pueblo pacífico y sencillo, que veía la fe cristiana desde otra perspectiva. “Ecce qua” un poco de su historia.

Se cuenta que el catarismo vino del Mediterráneo, como todas influencias de la época que venia de Bizancio y Tierra Santa. En las tierras del Languedoc (Occitania) la llegada de unos monjes de la mediterránea oriental, en el siglo XII cambiaría el transcurso tranquilo del pueblo albigense, (naturales del pueblo de Albi) tierra de trobadores.

El día 10 de marzo de 1204 el Papa Inocencio III escribió una carta al rey de Francia:
“(…) Te corresponde a ti expulsar al Conde de Toulouse de la tierra que ocupa y quitársela de las manos….para dársela a unos buenos católicos que puedan, bajo tu feliz dominación, servir fielmente al Señor” (…).
En el Sur de Francia, un hombre de mucho poder luchó contra los cátaros, Pèire o Pierre de Castelnau y acompañado por su fiel compañero Arnau Almaric, que fue abad de Cîteaux. Lucharon para acabar con la herejía de aquellos lugares y principalmente se enfrentaron ante los prelados de Languedoc que favorecían a los mismos, como el Obispo de Besièrs, el Obispo de Vivièrs o el Arzobispo Berenguer II de Narbonne y que pugnaron duramente en contra los embajadores del Papa.
A finales de 1207, Castelnau consiguió reunir una liga de barones del Sur de Francia para unirse a esa cruzada en contra de los cátaros. El Conde de Toulouse al enterarse puso remedio y un contra ataque en la que se valió de miles de cátaros meridionales y de la ayuda de sus vasallos, como el rey Pedro II de Aragón. Castelnau moriría asesinado en mano de los herejes, después de un fuerte enfrentamiento con el Conde de Tolosa (Toulouse) Raimond VI, el día 14 de enero de 1208 en Beaucaire.

El día 10 de marzo de 1208, el Papa Inocencio III convoca con un gran llamamiento que todos los príncipes, nobles y gentiles hombres se unan en armas ante una nueva y sangrienta cruzada programada para defender unos pueblos cristianos sublevados en el sur de Francia y ser dirigidos por el Conde Simón de Montfort. Mientras en el otro bando, el Conde Raimond VI de Toulouse, familiar de los reyes de Francia, Inglaterra y Aragón; nuevo enemigo de la cristiandad por defender y gobernar los destinos de los cátaros manda llamar a todos sus aliados para defender con justicia sus territorios ante el papado. El conde toloso gobernaba unas tierras en la que la herejía se había instalado y en la que se sentía libre ya que la Iglesia actuaba cada vez con menor fuerza.

En julio de 1209, en Béziers murieron cerca de 30.000 personas, fue toda una matanza en la que ni los mayores, niños ni mujeres se salvaron. Raimond Roger Trencavel, mandó reorganizar nuevamente a sus vasallos dentro de la fortaleza. En agosto de 1209, la ciudad cayó en manos de Montfort.

LAS CREENCIAS Y FILOSOFIA CATARA:
La llegada de la herejía era muy común durante aquella época. En el mediterráneo era muy usual las guerras entre herejes y la Iglesia católica. También era época de las cruzadas, aunque ya iban en declive, el fervor por servir a la Iglesia y luchar en contra el mal y ser perdonados por la eternidad a aquellos que acabaran con los sublevados, mantenían la fe, tal vez equivocadamente, a unos hombres cristianos con afán de seguir los pasos de Cristo. Los puntos de vista de los cátaros sobre los sacramentos, cuestionados y reinterpretados; su oposición a la jerarquía de la Iglesia y pensamiento de que Cristo dió por igual a todos sus apóstoles, sin afán de poder ni de economía; también cuestionaron los temas del bautismo, la eucaristía, la virginidad de María, la conversión del pan y del vino, en cuerpo y sangre de Cristo; aceptaron la idea de la reencarnación por lo que muchos adoptaron también una dieta baja en carnes llegando a rozar el vegetarismo. Esta nueva filosofía socio-religiosa no agradó a la Iglesia Católica, remarcándoles nuevamente de herejes.
El pensamiento o filosofía cátara, divergente y chocante con el mundo cristiano de la época, plantearon una nueva forma de fe cristiana. “Katharos”, esta palabra de origen griego que significa “puros” o “bons homs” en lengua del Languedoc, madre del catalán actual y de las diferentes variantes lingüísticas de la misma lengua.
Hacia 1250 se escribió un documento- uno de los pocos habidos- que fue cuestionado ante el papado, “El Libre des dos principis” (El libro de los dos principios)

CARCASONA: EL HOGAR DE LOS CATAROS
Carcasona, tierra de los Trencavel -señores feudales- tomó un papel muy relevante durante la historia de los cátaros del Languedoc. A casi dos horas de Cataluña por carretera, hallamos la ciudad medieval mejor conservada de las habidas en nuestro continente. El pueblo albigense se resistió a la cruzada organizada por el Papa Inocencio III en el año 1208. Miles de hogueras invadieron la ciudad, cada día había sentencias de brujería y quema de infieles. La Iglesia montó en ella uno de los mejores y mayores tribunales de la Inquisición. Raymond Rouger Trencavel puso fuerte resistencia ante el Conde de Montfort, que luchaba en la banda papal y acompañado de miles de cruzados. La ciudad cayó en manos de Montfort, rindiéndose a éste después de quince dias de asedio, justamente el día 15 de agosto de 1209 en el que se cuenta que hacia un calor terrible. Pedro II de Aragón que operaba a favor de los cátaros, intentó negociar con Montfort pero la tentativa no dió muchos frutos y aún siguiendo con la oposición de Trencavel, éste fallece el dia 10 de noviembre de 1209. Su hijo Raymond volvería años más tarde para poder rescatar Carcassona de los Capetos y devolverla su fé en el caterismo y en el esplendor que vivió la ciudad antes de 1208. Una vez derrotado el hijo de Trencavel, en 1224, se retiró y se tomó muchos años antes de regresar en 1240 a volver a reconquistar los terrenos que anteriormente fueron cátaras como Montolieu. Los reyes capetos (franceses) no les permitió mucho espacio de movilidad, mandando fortificar y reforzar las defensas de las ciudades y villas importantes del Languedoc. Por matrimonio y por herencia, los Condes del Rossellón, de Carcasonne y señoríos de Languedoc y fronterizos con Cataluña, pasaron a ser parte de la Dinastía real de los Condes-Reyes de Aragón y Barcelona, también antiguos aliados de los Cátaros. A Carlomagno y a sus descendientes la unificación de estos territorios a Aragón no agradaron nada. Se intentó casar a las hijas de los reyes de Aragón y Francia, para poder recuperar los derechos dinásticos sobre el sur de Francia. Siempre y durante la historia y a raíz de su unión con el pueblo catalán- principalmente- y con el aragonés, el pueblo de los antiguos cátaros han seguido manteniendo mucha simpatía por aquellos aliados que ayudaron – no si poder resolver- la tentativa de ser cátaros en un mundo en que solo había una ideología religiosa y en el que mandaba el Papa. Eran otros tiempos para el cristianismo.

Inscripción real en una losa: “Als catars, als martirs del pur amor crestian” 16/3/1244

LA CRUZ OCCITANA:
Este símbolo cristiano fue adoptado por las tierras occitanas de Languedoc y Provença, donde ya en muchas sepulturas precristianas aparecía. La región de los cátaros, el Languedoc-Roussillon, adoptó para su bandera las cuatro barras catalanas y la Cruz d’Oc o Cruz Occitana.
Los cátaros renunciaron a símbolos de idolatría pero esta cruz tiene una asociación con el mundo solar y con los doce símbolos del horóscopo occidental. Los Condes de Tolosa o Toulouse adoptaron este símbolo como parte de su escudo heráldico en el siglo XIII. Con el paso de los tiempos fue aceptado como símbolo heráldico-nobiliario. En 1211 los condes ya la llevaron durante la invasión francesa en sus territorios para acabar con el catarismo. Curiosamente se la puede ver en color rojo o blanco. En
la bandera con fondo rojo, la cruz es amarilla o blanca.

LUGARES CÁTAROS QUE HOY EN DIA SE PUEDEN VISITAR:
Basilica de St. Nazaire (Románica)- Carcassone.
El Castillo y murallas de la ciudad de Carcassone, el Castillo de Puivert.
Las ciudades de Toulouse, Bèsiers, Narbonne
Pueblos de Montolieu, Bearn, Montsegur, Foix y Saissac

(una época muy buena para conocer el mundo cátaro el otoño o la primavera)

Para saber más en la red:

www.cathares.org
www.dobl-oc.com
www.montsegur.org
www.terres-cathares.com

Fuente aquí.

LA QUEMA DE LOS CÁTAROS

Parte 1

Parte 2

Parte 3

La Noche de Walpurgis

Noche de Walpurgis (o Valborgsmässoafton en sueco, Walpurgisnacht en alemán) es una festividad celebrada en la noche del 30 de abril al 1 de mayo en grandes regiones de Europa Central y el Norte. También es conocida como la noche de brujas.

File:Valborgsbrasa-1.jpg

La tradición, probablemente vikinga y difundida por celtas, señala esta fecha como de transición del invierno a la primavera, la festividad de Beltane en honor a Belenos, dios del fuego, prendiendo hogueras para renovar con el humo a los pueblos y a sus habitantes. La festividad resultó adoptada en algunos puntos para usos de brujería y, como ha solido pasar, fue absorbida por la llegada del cristianismo, atribuyéndole vagos orígenes relacionados con un supuesto cumpleaños de Satanás.

En esta época de transición equinoccial era costumbre que se juntasen las brujas y hombres lobos, según leyendas, en las inmediaciones de la sierra del Harz (en concreto en su cima más alta, el Blocksberg) para sus reuniones. El origen de la festividad procede de antiguas celebraciones paganas celtas, posiblemente de la época de los vikingos, adorando e invocando a los dioses de la fertilidad la noche del 30 de abril, mezclándose esta celebración nórdica con el Beltane celta.

En la antigua Roma, el mes de mayo estaba consagrado a los antepasados (maiores). Era un mes en que en toda Europa y Asia se creía que los aparecidos hacían sus incursiones entre los vivos. Durante la Antigüedad y la Edad Media, se perpetúa una gran prohibición: hay que evitar casarse en mayo porque durante ese período se corre el riesgo de contraer matrimonio con una aparecida o con una mujer embrujada del Otro Mundo.

Con el devenir de los tiempos, la fecha aproximada de la celebración católica de la canonización[cita requerida] de la Santa Walpurgis (Valborg o Walburga) se trasladó del 25 de febrero (fecha de su nacimiento) al 1 de mayo, denominándose Noche de Walpurgis por coincidir la fecha de celebración con el día de Santa Walpurgis en el calendario sueco debido a que el 1 de mayo de 870 d.C. fueron trasladadas sus reliquias. Dicha fecha pasó a ser el día de la celebración de esta santa en algunos calendarios, coincidiendo con el día del trabajador.

Para finalizar, fue durante la Noche de Walpurgis de 1776 cuando Adam Weishaupt creó en los bosques bávaros a los Illuminati.

Fuente: wikipedia

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