El Poder de la Intención por Wayne Dyer

Durante años, el doctor Dyer ha investigado la intención como una fuerza en el universo que nos permite llevar a cabo el acto de crear; por eso, a través de ella, podemos lograr que nuestra existencia llegue a ser todo lo plena y feliz que deseamos. Es decir, la intención no como algo interno a nosotros que nos impulsa a hacer, sino como una energía de la que, sin saberlo, participamos. Todos formamos parte del poder invisible de la intención; conociéndolo y usándolo de forma adecuada nos convertiremos en dueños de las transformaciones que queramos imprimir a nuestras vidas. A través de historias reales y aleccionadores ejemplos aprenderemos los principios de la intención y cómo conectar esta fuerza universal con la fuente de creatividad que ya poseemos. Wayne W. Dyer Ha sido profesor de Psicología del Asesoramiento en la St. John’s University de Nueva York y actualmente se dedica a pronunciar conferencias, impartir cursos y a escribir. De entre sus obras cabe destacar Tus zonas erróneas, posiblemente el libro de autoayuda más leído del mundo.

La siguiente conferencia es uno de los que mas han influenciado en mi vida para recordar y entender el potencial tan inmenso que tenemos como seres humanos, como seres espirituales.

De entrada les puedo decir que éste video-documental es de los mas recomendados para entender mas sobre esa fuerza que le dio la vida al universo y que sostiene cada partícula unida, esa fuerza que no tenemos ni la mas mínima capacidad para entender completamente, todo ello es explicado en este video-conferencia.

El Dr. Wayne W. Dyer, escritos de varios “best seller” tras tener varias experiencias difíciles en su vida, tuvo la oportunidad de cambiar y lo hizo, tras esos sucesos se dio cuenta de que había algo mas allá que en ese preciso momento tocó su corazón y le entrego toda la luz necesaria para salir adelante. Él encontró las siete caras de la intención con las cuales el ser humano puede trabajar para no solamente lograr el éxito sino el crecimiento espiritual.

Las 7 Fases de la intención:
Creatividad
Bondad
Amor
Belleza
Expansión
Receptividad
Abundancia

“Cuando cambias la forma en como miras las cosas, las cosas que miras cambian”
Un video largo, pero que vale la pena ver, esto nos recuerda que no solo hay una inmensa porquería en el mundo; posiblemente causada y mantenida por nosotros mismos de acuerdo a la serie de pensamientos que tenemos y por los que hemos sido influenciados.

Sino que también tenemos herramientas para poder ser mejores, crecer y poder cambiar cualquier situación de nuestro entorno, pero el cambio comienza en nosotros mismos.

Resumen de libro aquí.

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El profeta: palabras de sabiduría y de luz de Kahlil Gibrán

Pocos libros poseen al mismo tiempo una profundidad, una frescura y una poesía comparables a las de El Profeta, de Kahlil Gibran. Al Mustafá, el Elegido, el Bienamado, como las aguas tranquilas y en calma, como un espejo luminoso, refleja en sus discursos el Yo divino de los habitantes de Orfalese. Gibran, el poeta, el filósofo, brinda a sus lectores la oportunidad de encontrarse a sí mismos a través de estas palabras sencillas y cargadas de veracidad. El hecho de que El profeta se haya convertido para muchos en libro de cabecera y que sus palabras entrañables alcancen directamente el corazón de sus lectores ha permitido que se hayan editado millones de copias de este libro. ¡Un clásico de la literatura inspiracional!

 

 

Texto escrito aquí.

Indefensión Aprendida

La Luna es una cruel amante – Verdadero Anarquismo

La Luna es una cruel amante de Robert A. Heinlein:

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La Luna es una cruel amante (The Moon is a Harsh Mistress) es una novela de ciencia ficción de Robert A. Heinlein (uno de los “3 maestros” de la edad de oro de la ciencia ficción, junto a Arthur C. Clarke e Isaac Asimov), en la que se cuenta la historia de la lucha de los habitantes de la Luna por alcanzar su independencia de la Tierra. Fue publicada en 1966.

Está protagonizada por un colono lunar técnico en informática y por el ordenador MIKE, que adquiere conciencia de sí mismo analizando el sentido del humor humano. Entre ellos dos y el Profesor Bernardo de la Paz, un autodenominado “anarquista racional” (concepto que usualmente se ha interpretado como un anarquista libertario),1 2 un revolucionario en su pasado en la Tierra y la preciosa Wyoming Knott, dirigente del principal partido revolucionario lunar, planean una guerra de independencia contra la Tierra en pos de una sociedad sin gobierno ni autoridad pública, en que las leyes sean los pactos entre individuos libres.

Los colonos enarbolaban una bandera negra salpicada de estrellas en la que lucía una franja roja y un cañón dorado sobre el lema TANSTAAFL!, acrónimo de la expresión inglesa There Ain’t No Such Thing As A Free Lunch! (¡Las comidas gratis no existen!), recordando el hecho de que cuando alguien ofrece algo gratis suele suceder que un tercero ha de pagarlo, o sea, que la libertad de uno no puede ser jamás la esclavitud de otro.

La novela es una de las mejores de su autor junto con Tiempo para amar y los relatos recogidos en Historia del futuro y fue galardonada con el premio Hugo.

Formularé una pregunta: ¿En qué circunstancias es moral para un grupo hacer lo que no es moral para un miembro del grupo si lo hace solo?

–Hum… Esa es una pregunta capciosa.

–Es la pregunta clave, querida Wyoming. Una cuestión radical que afecta a la raíz misma de todo el dilema de go­bierno. Cualquiera que la conteste sinceramente y se atenga a todas las consecuencias sabe dónde está… y por lo que es capaz de morir.

[…]

–¿Pena de muerte?

–¿Por qué?

–Digamos que por traición. Contra Luna, cuando hayan liberado ustedes Luna.

–¿Qué clase de traición? Si no conozco las circunstancias, no puedo decidir.

–Tampoco yo podría, –querida Wyoming. Pero creo en la pena de muerte en algunas circunstancias… con esta dife­rencia: yo no reuniría un tribunal; juzgaría, condenaría y ejecutaría la sentencia por mí mismo, y aceptaría toda la responsabilidad.

–Pero… Profesor, ¿cuáles son sus creencias políticas?

–Soy un anarquista racional.

–No conozco esa categoría. Anarquista individualista, anar­quista comunista, anarquista cristiano, anarquista filosófico, sindicalista, libertario… todas esas las conozco. ¿Qué es anar­quista racional?

–Es el que cree que conceptos tales como «estado», «so­ciedad» y «gobierno» no tienen existencia salvo como ejempla­rización física en los actos de individuos autorresponsables. Cree que es imposible compartir el pecado, atribuir responsabilidades, ya que el pecado y la responsabilidad se produ­cen el interior de los seres humanos individualizados y en ninguna otra parte. Pero, siendo racional, sabe que no todos los individuos se atienen a sus principios, de modo que trata de vivir perfectamente en un mundo imperfecto… con­vencido de que su esfuerzo no será perfecto, pero sin dejar­se desalentar por ese convencimiento.

–Profesor –dijo Wyoh–, sus palabras suenan bien pero hay algo resbaladizo en ellas. Demasiado poder en manos de individuos… Seguramente que a usted no le gustaría que las bombas H, por ejemplo, fueran controladas por una persona irresponsable.

–Yo creo que una persona es responsable. Siempre. Si existen las bombas H (y sabemos que existen), algún hombre las controla. En términos de moral, no existe lo que se llama «estado». Sólo hombres. Individuos. Cada uno de ellos res­ponsable de sus propios actos.

–¿Alguien necesita otro trago? –pregunté.

Nada acaba más aprisa con el alcohol que una discusión política, Encargué otra botella.

[…]

–Profesor, no acabo de entenderle. No insisto en que lo llame usted «gobierno»: lo único que quiero es que exponga qué normas cree necesarias para asegurar una libertad igual para todos.

–Querida señorita, acepto alegremente sus normas.

–¡Pero usted no parece desear ninguna norma!

–Es cierto. Pero aceptaré cualquier norma que usted considere necesaria para su libertad. Yo soy libre, al margen de las normas que me rodean. Si las encuentro soportables, las soporto; si me parecen detestables, las quebranto. Soy libre porque sé que sólo yo soy moralmente responsable de todo lo que haga.

–¿No respetaría usted una ley que la mayoría considerase necesaria?

–Dígame de qué ley se trata, querida, y le diré si la obedeceré.

– R. A. Heinlein, La Luna es una cruel amante (1966).

Se puede tratar de explicar de muchas maneras, pero esta es una de las mejores.  Y Robert A. Heinlein lo explicó en EE.UU en los años 60.

Lo más terrible es que, probablemente, nadie se atrevería hoy día a mostrar estas ideas en una gran pantalla sin adulterarlas. El anarquismo no le gusta a casi nadie porque al final, tú eres el responsable, sin un “gobierno” o una “sociedad”  de tus actos y debilidades, y seamos francos a casi todo el mundo le gusta culpar de sus errores a los demás.

Por cosas como esta, adoro la ciencia – ficción.

Puedes comprar el libro aquí.

Noam Chomsky – La (Des)Educación

Filosofia Costa-Rica

Noam Chomsky critica el actual sistema de enseñanza. Frente a la idea de que en nuestras escuelas se enseñan los valores democráticos, lo que realmente existe es un modelo colonial de enseñanza diseñado para formar profesores cuya dimensión intelectual quede devaluada y sea sustituida por un complejo de procedimientos y técnicas; un modelo que impide el pensamiento crítico e independiente, que no permite razonar sobre lo que se oculta tras las explicaciones y que, por ello mismo, fija estas explicaciones como las únicas posibles.

 

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Transcripción realizada por Luis Rivas para Rebelión

El objetivo de la educación

Podemos preguntarnos cuál es el propósito de un Sistema Educativo y, por supuesto, hay marcadas diferencias en este tema. Hay la tradicional: una interpretación que proviene de la Ilustración, que sostiene que el objetivo más alto en la vida es investigar y crear, buscar la riqueza del pasado, tratar de interiorizar aquello que es significativo para uno, continuar la búsqueda para comprender más, a nuestra manera. Desde ese punto de vista, el propósito de la educación es mostrar a la gente cómo aprender por sí mismos. Es uno mismo el aprendiz que va a realizar logros durante la educación y, por lo tanto, depende de uno cuánto logremos dominar, adónde lleguemos, cómo usemos ese conocimiento, cómo logremos producir algo nuevo y excitante para nosotros mismos, y tal vez para otros.

Ese un concepto de educación. El otro concepto es, esencialmente, Adoctrinamiento; algunas personas tienen la idea de que, desde la infancia, los jóvenes tienen que ser colocados dentro de un marco de referencia en el que acatarán órdenes, aceptarán estructuras existentes sin cuestionar, etc. Y esto resulta, con frecuencia, bastante explícito. Por ejemplo: después del activismo de los años 60, había mucha preocupación en gran parte de la gente educada, porque los jóvenes se estaban volviendo demasiado libres e independientes, que el país se estaba llenando con demasiada democracia. Y de hecho hay un estudio importante que es llamado «La crisis de la democracia», que afirma que hay ciertas instituciones de los jóvenes -la frase es de ellos- que no están haciendo su trabajo adecuadamente; se refieren a escuelas, universidades, iglesias, que tienen que ser modificadas para que lleven a cabo, con más eficiencia, esa idea, que, de hecho, proviene de liberales internacionalistas, de gente altamente educada.

En efecto, desde esos tiempos se han tomado muchas medidas para tratar de orientar el sistema educativo hacia uno provisto de mayor control, más adoctrinamiento, más formación vocacional, con estudios tan costosos que endeudan a los estudiantes y los atrapan en una vida de conformismo.

Eso es exactamente lo contrario de lo que yo describo como una tradición proveniente de la Ilustración. Y hay una lucha constante entre estos dos enfoques, en las universidades y escuelas. En las escuelas ciertamente se les entrena o para pasar exámenes o bien para la investigación creativa, entendiendo esta ultima como dedicarse a intereses que son estimulados por los cursos en los que se profundiza por cuenta propia o en cooperación con otros. Esta lucha se extiende también al posgrado o a la investigación.

Son dos maneras ver el mundo. Cuando uno ve las instituciones de investigación, como esta en la que estamos [Nota de Transcripción: MIT], observa que a nivel de posgrado se sigue esencialmente la idea de la Ilustración. De hecho la Ciencia no podría progresar a menos que esté basada en la inculcación del impulso por el desafío, por el cuestionamiento de doctrinas o de la autoridad, a través de la búsqueda de alternativas o del uso de la imaginación, con el trabajo cooperativo que aquí, en esta institución, es constante. Y para verlo, solo se necesita caminar por los pasillos.

Esto es lo que, desde mi punto de vista, debe ser un sistema educativo desde la educación preescolar.

Pero hay estructuras poderosas en la sociedad que prefieren ver a la gente adoctrinada y formateada sin que hagan muchas preguntas, siendo obedientes, realizar la función que se les ha asignado y no tratar de sacudir los sistemas de poder y autoridad. Son opciones que tenemos que elegir

sin importar nuestra posición en el Sistema Educativo, como profesores, estudiantes, o gente externa que trata de ayudar a darle forma, en la manera que ellos creen que debe hacerse.

El impacto de la tecnología

Ha habido ciertamente un crecimiento muy sustancial en nuevas tecnologías: de comunicación, información (acceso e intercambio) o en la naturaleza de la cultura de la Sociedad. Pero debemos tener en cuenta que los cambios tecnológicos que están ocurriendo, a pesar de ser significativos, no tienen, ni de lejos, el mismo impacto que los avances tecnológicos de hace alrededor de un siglo. El cambio, si hablamos sólo de comunicación, de una máquina de escribir a una computadora o del teléfono al correo eléctronico es significativo, pero no se puede comparar con el cambio de barcos de vela al telégrafo: la reducción en eI tiempo de comunicación, por ejemplo entre Inglaterra y los Estados Unidos, fue extraordinaria comparada con los cambios que están ocurriendo ahora. Lo mismo ocurre con otros tipos de tecnología: algo tan sencillo como el agua corriente y el alcantarillado en las ciudades tuvo enormes consecuencias para la salud; mucho más que el descubrimiento de los antibióticos. Los cambios actuales son reales y significativos, pero debemos reconocer otros que ocurrieron y cuyos efectos fueron mucho más drásticos.

En cuanto a la tecnología en la educación, debe decirse que la tecnología es algo neutro. Es como un martillo: al martillo no le importa si lo usas para construir una casa o si un torturador lo usa para aplastarle el cráneo a alguien. El martillo puede hacer ambas cosas. Es lo mismo con la tecnología moderna. Por ejemplo: internet es extremadamente valiosa si se sabe lo que se está buscando; yo la uso todo el tiempo en mi investigación. Si se sabe lo que se está buscando, si se tiene una especie de marco de referencia, que nos dirige a temas particulares y nos permite dejar al margen muchos otros, entonces puede ser una herramienta muy valiosa. Por supuesto, uno debe estar siempre dispuesto a preguntarse si el marco de referencia es el correcto: tal vez algo que encontremos cuestionará la forma en que vemos las cosas. No se puede perseguir ningún tipo de investigación sin un marco de referencia relativamente claro que dirija la búsqueda y que ayude a seleccionar lo que es significativo y lo que no lo es, Io que hay de que dejar de lado, a lo que hay que darle seguimiento, lo que merece ser cuestionado o desarrollado.

No se puede esperar que alguien llegue a ser, por así decirlo, biólogo, nada más con darle acceso a la biblioteca de biología de la Universidad de Harvard y diciéndole: “léela”. Eso no le sirve de nada, y el acceso a internet es lo mismo: si no se sabe lo que se está buscando, si no se tiene idea de lo que es relevante, dispuestos a cuestionarse esta idea, si no se tiene eso, explorar en internet es sólo tomar al azar hechos no verificables que no significan nada.

Entonces, detrás de cualquier uso significativo de la tecnología contemporánea, como internet, sistemas de comunicación, gráficos o lo que sea, a menos que detrás de ese uso haya un aparato conceptual bien dirigido, bien construído, es poco probable que este resulte útil, y hasta podría ser dañino. Si se toma un hecho incierto aquí y otro allá y alguien los refuerza, terminamos con un panorama que tiene algunas bases objetivas, pero nada que ver con la realidad. Hay que saber cómo evaluar e interpretar para entender.

Volviendo a la biología, la persona que gana el premio Nobel no es la que lee más artículos y toma más notas; es la persona que sabe qué buscar. Cultivar esa capacidad para buscar lo que es significativo y estar siempre dispuesto a cuestionar si estamos en el camino correcto, de eso es de lo que debe tratar la educación, ya sea usando computadores e internet o lápiz, papel y libros.

Costo o Inversión

La Educación es discutida en términos de si es una inversión que vale la pena, de si genera un gran capital humano que puede ser usado en el crecimento económico, y esa es una manera muy extraña, muy distorsionada, de cuestionarse el tema, opino. ¿Queremos tener una sociedad de individuos libres, creativos e independientes capaces de apreciar y aprender de los logros culturales del pasado y contribuir a ellos? ¿Queremos eso o queremos gente que aumente el PIB? No es necesariamente lo mismo.

Una educación como aquella de la que hablaban Bertrand Russell, John Dewey y otros, tiene un valor por sí misma. Independientemente del impacto que tenga en la sociedad tiene un valor, porque ayuda a crear seres humanos mejores. Después de todo a eso es a lo que debe servir un sistema educativo.

No obstante, si se quiere ver en términos de costo y beneficio, tomemos por ejemplo la nueva tecnología de la que hablábamos: ¿de dónde viene? Bueno, pues mucha de ella fue desarrollada exactamente donde estamos sentados [Nota de Transcripción: MIT]. En el piso de abajo había un gran laboratorio en los años 50, donde fui empleado de hecho, y donde había muchos científicos, ingenieros, gente con todo tipo de intereses, filósofos y otros, que desarrollaron el carácter básico y aún las herramientas básicas de la tecnología que es común hoy día. Las computadoras e internet estuvieron exclusivamente en el sector público durante décadas, financiadas en lugares como este, donde la gente exploraba nuevas posibilidades; muchas de ellas eran impensables y desconocidas en ese momento, algunas funcionaron, otras no, pero las que funcionaron fueron convertidas en herramientas que la gente puede usar.

Esa es la manera como el progreso científico tiene lugar. Es la manera en la que el progreso cultural tiene lugar, generalmente.

Los artistas clásicos, por ejemplo, son el producto de las habilidades tradicionales que se desarrollaron a lo largo del tiempo con maestros artistas, y a veces con su ayuda se crearon cosas maravillosas.

Todo eso no sale de la nada. Si no existe un sistema cultural y educativo activo, enfocado en la estimulación de la exploracion creativa, con independencia de pensamiento, con disposicion a cruzar fronteras para desafiar las creencias aceptadas… si no se tiene eso, no obtendremos la tecnología que lleva a obtener beneficios económicos. Beneficios, sin embargo, que no creo que sean el objetivo principal del enriquecimiento cultural y la educación.

Evaluación vs. Autonomía

Ha habido, en los últimos tiempos particularmente, una estructuración cada vez mayor de la educación, que comienza a temprana edad y contínúa luego, y que funciona a través de exámenes.

Pasar exámenes puede ser de alguna utilidad tanto para la persona que está pasando el examen -para comprobar cuánto sabe, lo que ha logrado, etc- como para que los instructores se den cuenta qué es lo que hay que cambiar, mejorar, en el desarrollo del curso. Pero más allá de eso no dicen mucho.

Lo sé por mi experiencia de años, he estado en comités de admisión a programas de posgrado avanzado, tal vez uno de los programas más avanzados del mundo, y sí, desde luego, ponemos atención a los resultados de exámenes, pero realmente no mucha. Una persona puede tener resultados magníficos en todos los exámenes y entender muy poco. Todos los que hemos pasado por escuelas, colegios, universidades, sabemos eso. Se puede estar inscrito en un curso que no nos interesa para el que existe el requerimiento de pasar un examen, y se estudia para el examen, se logra pasarlo con la mejor nota y, dos semanas más tarde, no nos acordamos de mucho. Estoy seguro que todos hemos tenido esa experiencia.

Los exámenes pueden ser una herramienta útil si contribuyen a los fines constructivos de la educación, pero si sólo se tratan de una serie de obstáculos que hay que superar pueden no tanto carecer de sentido como distraernos de lo que queremos hacer. De hecho veo esto frecuentemente cuando hablo con profesores: hace un par de semanas estaba yo hablando con un grupo que incluía profesores de escuela y había una profesora de 6º grado, es decir, con alumnos de 10 a 12 años, que vino a hablar conmigo luego y me dijo que en su clase una niña le contó que estaba realmente interesada en un tema: le pedía consejo para aprender más al respecto, pero la maestra se vio obligada a decirle que no podía hacer eso, porque la niña debía estudiar para un examen a nivel nacional que se acercaba y que eso iba a determinar su futuro; la profesora no lo dijo, pero también iba a determinar el de ella, es decir, eso influiría para que la contrataran de nuevo.

Ese sistema no es sino una preparación de los niños para pasar obstáculos, no para aprender, entender y explorar. Esa niña hubiera ganado mucho más si se le hubiera permitido explorar lo que le interesaba y tal vez no sacar una muy buena calificación en un examen de algo que no le interesaba.

Buenas calificaciones vienen por sí solas si el tema coincide con los intereses y preocupaciones del alumno. No digo que los exámenes deban eliminarse, pueden ser una herramienta educativa útil. Pero complementaria, algo que ayude a los estudiantes a mejorar por sí mismos, o para los instructores u otros que necesitemos saber acerca de lo que hacemos e indicarnos lo que debemos modificar.

Pasar exámenes no se puede ni comparar con buscar, investigar, dedicarse a temas que nos atraen y nos estimulan; esto último es mucho más práctico que pasar exámenes. Y, de hecho, si se nos da la oportunidad de este tipo de carrera educativa, el estudiante recordará lo que descubrió.

Un físico mundialmente famoso, aquí en el MIT daba, como muchos catedráticos, cursos a estudiantes nuevos. Un estudiante le preguntó qué temas se iban a cubrir durante el semestre y su respuesta fue: “No importa lo que se cubre, sino lo que se descubre”. Y es correcto: la Enseñanza debe inspirar a los estudiantes a descubrir por sí mismos, a cuestionar cuando no estén de acuerdo, a buscar alternativas si creen que existen otas mejores, a revisar los grandes logros del pasado y aprenderlos porque les interesen.

Si la Enseñanza se hiciera así los estudiantes sacarían provecho de ello, y no sólo recordarían lo que estudiaron sino que lo utilizarían como una base para continuar aprendiendo por sí solos.

Una vez más: la educacion debe estar dirigida a ayudar a los estudiantes a que lleguen a un punto en que aprendan por sí mismos, porque eso es lo que van a hacer durante la vida, no sólo absorber información dada por alguien y repetirla.

Fuente: Rebelión.org

El Estado Criminal

Título original: The Criminal State

Por Gerard N. Casey  |  LewRockwell.com
Extracto de Libertarian Anarchy: Against the State (Anarquía Libertaria: Contra el Estado)(2012).

Traducido por FTG

Los Estados son organizaciones criminales. Todos los Estados, no sólo los obviamente totalitarios y represivos. Las únicas excepciones posibles a esta afirmación radical son los mini-estados que son, en efecto, los pedazitos hinchados de la propiedad privada, como el Vaticano.


Tengo la intención de que esta afirmación debe entenderse literalmente y no como una forma de exageración retórica. El argumento es simple. El robo, el latrocinio, el secuestro y el asesinato son todos crímenes. Los que participan en estas actividades, ya sea en nombre propio o en representación de otras personas son, por definición, criminales. Al gravar a la población de un país, el Estado se involucra en una actividad que es moralmente equivalente a hurto o robo, en poner a algunas personas en la cárcel, especialmente a los que son condenados por los llamados “crímenes sin víctimas” o cuando recluta a las personas en las fuerzas armadas, el Estado es culpable de secuestro o detención ilegal, en la participación en las guerras que son distintas de las puramente defensivas o, incluso si son defensivas, cuando los medios de defensa empleados son desproporcionados e indiscriminados, el Estado es culpable de homicidio o asesinato.

Para muchos, quizá la mayoría, estos argumentos pareceran a la vez chocantes y absurdos.Algunos objetarán inmediatamente que los impuestos no son claramente robo. Se puede decir, como hace Craig Duncan [1] , que ya no tienes derecho legal a todos tus ingresos antes de los impuestos el Estado comete ningún delito en la apropiación de esa parte de tus ingresos a los que tienes derecho. El problema con esta objeción es que completamente plantea la pregunta -¿Tiene el Estado derecho a una parte de tus ingresos?
El argumento libertario de que los impuestos son el equivalente moral del robo puede ser cierto, Duncan cree, que sólo si las personas tienen un derecho moral ‘para mantener y controlar todos sus ingresos ” [2] pero esta afirmación, piensa, está plagada de problemas fatales. Para ilustrar este punto, repasa la tragedia de Annie, la anticuaria, que tiene que entregar el 20% de sus ganancias al dueño del local que alquila para llevar a cabo su negocio. Si Annie afirmara que ella tenía el derecho de todos sus ingresos y no debe ser obligada a soltar más del 20%, el propietario del edificio respondería que sin sus premisas, ella no habría sido capaz de hacer ninguna venta en el primer lugar. ‘Algo parecido’ dice Duncan, ‘es cierto de los impuestos del gobierno “. [3] Si no fuera por el cumplimiento de los contratos del Estado, la protección de los derechos de propiedad, mantener la paz, la impresión de moneda, evitando los monopolios, y así sucesivamente, tú o cualquier otra persona no sería capaz de ir a su trabajo diario. Por lo tanto, el argumento, por analogía, el Estado tiene un derecho moral a una parte de tus ganancias, presumiblemente al menos una cantidad suficiente para cubrir los costos de estos servicios.

Esta analogía es tan débil que no sólo cojea, como la mayoría de las analogías hacen, sino que positivamente se tambalea alrededor de una pierna. En primer lugar, Annie probablemente ha llegado a un acuerdo con su arrendador y lo hizo con total libertad. Si ella no quiere entregar el 20% de sus ganancias a él, ella puede tratar de renegociar el contrato o llevarse su negocio a otra parte. En marcado contraste, el ciudadano medio no ha hecho ningún acuerdo con el Estado. El Estado unilateralmente determina la cantidad que los ciudadanos deben “pagar”. Los ciudadanos no tienen la libertad de tomar su “negocio” a otro lugar ya que el Estado excluye forzosamente a los competidores que podrían estar dispuestos a suministrar a menor costo de los servicios prestados por el Estado. La analogía de Duncan, si tiene alguna fuerza después de todo, la tiene sólo si funciona en la dirección opuesta. En el modo libertario de pensamiento sobre ello, tomando las relaciones comerciales como la norma, la ciudadana Annie se ve obligada a hacer negocios con las premisas de su propietario (el estado) eligiendo, pagar cualquier renta que (el Estado) determina que se merece, y su propietario (el Estado) puede legítimamente usar la violencia para evitar que otra persona le ofrezca un mejor trato.
Algunos rechazarán la acusación de detención ilegal o secuestro que pongo contra el Estado. La gente es encarcelada, ellos diran, sólo si son declarados culpables de cometer un crimen, el hecho de que estén encarcelados significa que son criminales. El Estado no sólo no está haciendo nada malo en ponerlos allí, sino que está haciendo algo positivamente bueno  al protegernos de estos malhechores. Esta objeción, por supuesto, nos llama la atención con firmeza a la pregunta de qué cursos de conducta en realidad constituyen un crimen. Aunque la mayoría de la gente estará de acuerdo en que el asesinato, el robo, el secuestro y el asalto son delitos, involucrando, como lo hacen, burdamente interfiriendo con las vidas, libertades y propiedades de los demás, no es del todo claro qué acción terrible está siendo hecha por Tom, Dick y Harriet cuando, por ejemplo, fuman marihuana en la privacidad de sus habitaciones y por qué debe requerir la intervención violenta por parte del Estado para prevenirlo.

A través de los impuestos, el Estado agrede contra los bienes del individuo, y a través de la variedad de los monopolios obligatorios de que disfruta, el Estado agrede contra el libre intercambio de bienes y servicios en el área de la que reclama el control. Murray Rothbard escribe que ‘el Estado, que subsiste en materia tributaria, es una vasta organización criminal, mucho más formidable y exitoso que cualquier otra ” privada ” Mafia en la historia.” Él hace el punto obvio de que ‘debe considerarse criminal … de acuerdo con la aprehensión común de la humanidad, que siempre considera el robo como un delito”. [4]Como el escritor satírico, H.L. Mencken, señala: “El hombre inteligente, cuando paga impuestos, desde luego, no cree que él está haciendo una inversión prudente y productiva de su dinero, por el contrario, siente que está siendo multado en una cantidad excesiva para los servicios que, en su mayoría, son inútiles para él, y que , en parte sustancial, son francamente hostiles a él “. [5]
A menos que tú trabajes para el Estado, tus encuentros directos con él probablemente sean desagradables. Piensa de ser maltratado en el aeropuerto y te hagan sentir como si fueras un criminal, pero no queriendo protestar en caso de que los securicrats (agente de seguridad) te consideren una amenaza para la seguridad y te detengan. Si alguna vez has tenido que lidiar con los burócratas del estado en, digamos, un departamento de inmigración, tendrás experiencia de primera mano de lo que Shakespeare llama “la insolencia de la oficina ‘. ¿Tal vez tú eres uno de los miles de personas que han sido empujadas por un hombre con uniforme para ‘acelerar’ en una zona donde se establece un límite de velocidad arbitrariamente bajo, cuando salta a la vista que la única función de la multa por velocidad es aumentar los ingresos? Si tu eres un empleador (empresario), estás feliz con estar obligado a actuar como un recaudador de impuestos sin sueldo involuntario, eliminando gran parte de los salarios de tus empleados para ser remitidos a la Agencia Tributaria y siendo obligado a soportar los costes en tiempo y dinero de esta recaudación y el envío?

Lo qué hace que estos encuentros desagradables de alguna manera que tus relaciones con los organismos comerciales no son normalmente desagradables es que, como Jan Narveson dice, “los agentes del gobierno tienen una relación contigo que nadie más tiene normalmente. Si tu recibes un mal servicio en un restaurante, tú puedes protestar. Si tu teléfono móvil se niega a funcionar, puedes devolverlo a la tienda y pedir un cambio o te devuelven el dinero. Pero si no te gusta lo que te hacen pasar a través de un aeropuerto, ni siquiera pienses en protestar y si piensas que pagas demasiado en impuestos, ¿qué es lo que te propones hacer al respecto? El ‘Gobierno’, como Narveson dice, “te pueden hacer cosas malas ” y pueden empalarte …. La ley, literalmente, está de su lado: Ellos dicen, en efecto, ser “la ley” Si no estás de acuerdo – bien, ¡demasiado malo para ti! [6]

Las sociedades regidas por los estados se dividen en aquellos que gobiernan y los que son gobernados. [7] Los Gobernantes se asocian en una relación mutuamente beneficiosa con los que pueden ser útiles para ellos, concediéndoles privilegios como monopolios o cuasi monopolios o los que les permiten operar en formas no disponibles para la masa de individuos o negocios genuinamente privados. Por ejemplo, debido a las garantías estatales para financiar crisis bancarias y porque los depósitos son tratados jurídicamente como préstamos, los bancos – todos los bancos – se les permite operar en modo de quiebra. Este privilegio – literalmente, esta ley privada – no se otorga a los negocios ordinarios.Gran parte de lo que se describe como el capitalismo es en realidad una forma contemporánea de mercantilismo en el que ciertos actores económicos, por lo general poderosos y ricos, solicitan y obtienen privilegios por parte del Estado a cambio de su apoyo. El Capitalismo (mercantilismo) de este tipo es simplemente una extensión de las actividades del Estado y por lo tanto, desde una perspectiva libertaria, es indefendible. [8] No sólo es indefendible, también es tremendamente incompetente, como lo demuestra la actualmente sostenida (2008-2011 ) crisis financiera mundial inducida principalmente por las acciones y políticas de los estados, agencias estatales y sus amigos que operan las empresas (especialmente los bancos) que son demasiado grandes para caer.

El Libertarismo y el Anarquismo – Una Visión General

La anarquía es la posición en la que una sociedad naturalmente se encuentra cuando no está sujeta al poder de un estado. La teoría que defiende la conveniencia de que tal condición es el anarquismo . [9] El Anarquismo se presenta en dos variedades: filosófica y práctica. Los filósofos Anarquistas  argumentan la ilegitimidad del Estado, independientemente de si hay o no cualquier otra alternativa al mismo, que producen mejores resultados para los individuos aparte, por supuesto, de la mejora de la libertad. Los Anarquistas Prácticos , por otra parte, sostienen que la anarquía es posible, que sus resultados serían mejores como un todo para todos (aunque no, por supuesto, para los dependientes del Estado) y que se deben hacer esfuerzos para traerla. Por supuesto, no hay nada que impida que alguien sea tanto un anarquista filosófico como un anarquista práctico, sin embargo, en este libro, voy a presentar el argumento de que el anarquismo sólo, o al menos primariamente, en su variedad filosófica. [10]
Las opciones políticas estándar en las democracias modernas son el liberalismo y el conservadurismo. A pesar de que difieren entre sí en muchos aspectos, ambos están contentos de usar el poder del Estado para promover sus políticas. Los liberales se limitan a utilizar el poder del Estado para imponer sus puntos de vista económicos sobre todo con respecto a lo que ellos consideran que es la adecuada distribución de bienes y servicios, mientras que reclaman una libertad tan grande como se posible para uso personal, especialmente sexual y moralmente. Los Conservadores, por otro lado, por lo general desean tener tanta libertad como sea posible para las actividades económicas, mientras que reclutan a las fuerzas del estado para imponer sus puntos de vista morales a los demás. Los libertarios difieren de los liberales y los conservadores contemporáneos en que rechazan el uso de la fuerza en todos los casos excepto cuando es necesario para resistir o castigar la agresión. Para los libertarios, la libertad opera como un principio fundamental en toda la gama de la actividad humana en contraste con los liberales y conservadores que son selectivos acerca de las áreas en las que se balncea la libertad.

El Libertarismo no es lo mismo que libertinaje. Es cierto que el libertarismo no admite la restricción física y el castigo físico de los actos que no agreden a otros, pero en ninguna parte implica aprobación moral de los actos o descarta su restricción por otros métodos como la exhortación, el boicot o desaprobación expresada en voz alta. Tomemos las cuestiones de la pornografía, la prostitución, el adulterio y la homosexualidad. Al abordar temas como estos, el libertario invoca la distinción entre lo inmoral y lo ilegal. El quid de la cuestión no es si la pornografía, por ejemplo, es inmoral o degradante, o si se trata de una expresión liberal de la sexualidad espontánea. Estos asuntos son relevantes para determinar la moralidad de la pornografía, sino que son irrelevantes para la cuestión de si la pornografía debería ser legalmente prohibida. La única cuestión aquí, para el libertario, es si la ley debe ser utilizada para hacer cumplir una moral particular cuando el tema en cuestión no se refiere a la cuestión de la defensa de las personas contra la agresión dirigida a sus personas o bienes. Y la respuesta libertaria es clara – la ley no tiene autoridad para hacer cumplir las consideraciones puramente morales. Los Libertarios pueden encontrar tales actividades moralmente reprobables (o no), pero argumentan que no es parte de la ley prohibir o regular esas actividades a menos que impliquen agresión.
Los Libertarios rechazan el control estatal o la regulación de los medios de comunicación para cualquier propósito. Desde el punto de vista libertario, editores, periodistas, escritores, analistas y directores de cine son responsables de lo que escriben, contar o mostrar y lectores individuales y los espectadores son responsables de lo que están dispuestos a leer o ver. Si tu no quieres ver algo, no mires. Si no quieres escuchar algo, no escuches. Las televisiones y radios vienen con  interruptores que los encienden y los apagan. Si tú te sientes realmente enfadado sobre un tema u otro, por ejemplo un programa de televisión en particular, puedes organizar un boicot no violento a los anunciantes de la serie o de escribir una carta de protesta al director de la emisora ​​- tu puedes utilizar cualquier método no-violento que tu elijas para lograr tu objetivo. Pero es posible que no se inicie la agresión y es posible que no reclutes a otros, incluyendo el Estado, a actuar de forma agresiva sobre tu causa.

Mientras que los libertarios pueden estar dispuestos a admitir que el uso de muchas sustancias químicas es individual y socialmente perjudicial, se opondrán a los intentos de prohibir o regular o bien el consumo de drogas o el comercio de drogas. Esto por dos razones. La primera y principal razón, es que la proscripción o regulación es una violación de la libertad individual, la segunda consecuencialista, razón es que la historia demuestra que estos intentos de prohibición y regulación inevitablemente hacen que una mala situación empeore. La prohibición del alcohol en la década de 1920 fue un desastre sin reservas y la actual guerra contra las drogas, así llamada, no es más exitosa en la reducción de la incidencia de consumo de drogas, el simple aumento del precio de los medicamentos a los consumidores y las ganancias para los minoristas, corrompiendo a los encargados de hacer cumplir las leyes contra las drogas y asegurarse de que un gran número de personas que reciben una formación de primera clase criminal en instalaciones estatales penales. La compulsión legal y física no es una base sólida sobre la que construir el carácter moral de los individuos o de una sociedad mejor.

¿Qué pasa con la asistencia escolar obligatoria? Los libertarios la rechazan. La asistencia escolar forzado por el Estado es una forma de encarcelamiento involuntario que viola los derechos de los padres y los niños. Sólo los padres o tutores de los niños y los niños cuando tengan la edad suficiente para asumir la responsabilidad de sí mismos pueden tomar tales decisiones. ¿Qué ocurre con la escolaridad obligatoria que va aún más allá que el servicio militar obligatorio. La conscripción está a veces justificada en razón de que la necesitamos para defender nuestros países. A menos que equiparemos nuestros países con los estados que operan en nuestros países, y dejando a un lado el hecho evidente de que si no hay estados no habría estados para atacar o ser atacado, el libertario argumenta que el servicio militar es una forma de servidumbre involuntaria , más claramente, una forma de esclavitud y por lo tanto debe ser rechazada por razones libertarias.

¿Inmigración? Los Libertarios, en su mayor parte, apoyarían la inmigración. No hay nada de especial en el territorio de un Estado en particular. Si alguien está dispuesto a contratar o patrocinar a un inmigrante ese sería el fin de la cuestión. La disponibilidad de la asistencia social para los inmigrantes tiende a sesgar los argumentos sobre este tema, pero entonces el bienestar social, ya sea individual o corporativo, no es algo que el libertario promedio es probable que apoyara en ningún caso. ¿Los rescates para las empresas? Los libertarios los rechazan. Nadie tiene derecho a exigir que otros sean la fuerza necesaria para apoyar su negocio, sea el negocio que sea, ya sea la agricultura, la fabricación de calzado o bancarios.

Ahora debería ser evidente cómo el libertario se prepara para analizar toda una serie de asuntos prácticos – los aranceles comerciales, pisos y techos salariales, las intervenciones militares en el extranjero, la política fiscal, control de armas, la energía nuclear. A la hora de considerar la posibilidad de reconocer las acciones o conductas como criminales, debemos preguntarnos si implican una agresión contra la persona o propiedades de otros. Si no es así, cualquiera punto de vista que uno pueda recrear de su moralidad o conveniencia, no deben ser objeto de una prohibición legal.

Hoja de ruta

Este libro tiene un número limitado de objetivos: demostrar el carácter anti-libertario de la acción estatal, para argumentar a favor de la presunción de libertad para hacer el caso para la anarquía libertaria, para demostrar que la ley no requiere patrocinio estatal y demostrar la ilegitimidad del Estado por medio de un ataque sobre la naturaleza representativa de la democracia y la validez de las constituciones estatales.

En el capítulo dos muestro el carácter criminal del estado, ilustrando esto mirando de donde viene el estado y mostrando lo que hace, sobre todo en la cuestión de hacer la guerra y la imposición de impuestos. El estado dice que es necesario para muchas cosas – la construcción de caminos, agua, servicios públicos, etc – y mientras que puede ser y se ha demostrado que ninguna de estas cosas requiere un Estado para proveerlas, siempre hay una conjunto de servicios que el defensor del Estado retirará a cuando sea presionado, nombrará, que el Estado es necesario para la prestación de la justicia, la ley y el orden. Si puedo demostrar que la justicia, la ley y el orden pueden ser proporcionadas sin un estado, el estado comienza a verse como el Mago de Oz, un hombre pequeño con un megáfono tirando de las palancas detrás de una cortina. El capítulo tres esboza una idea de libertad que es coherente con el carácter moral de la acción humana, sin la cual la vida humana no tiene sentido. En el capítulo cuatro, doy cuenta de la anarquía y la conclusión de que la combinación de libertad y anarquía es un antecedente persuasivo. En el capítulo cinco intento mostrar, tanto teórica como prácticamente, que es posible tener ley sin Estado. Muestro cómo la ley se origina espontáneamente como un atributo concomitante de toda sociedad y no tiene ninguna conexión necesaria con un estado. En el capítulo seis, socavo las justificaciones más populares para el Estado democrático moderno – que en esta forma de Estado realmente nos gobernamos a nosotros mismos y que las constituciones proporcionan una solución al eterno problema del consentimiento político.

Tal vez la ilusión más profunda y penetrante de la mayoría de los estatistas es que podemos escapar de la anarquía y los medios de escaspe es el Estado. Pero, ¿podemos? Espero mostrar (brevemente) en lo que sigue que, de hecho, siempre vivimos en una condición de anarquía en un nivel u otro, y que la única decisión que tenemos que tomar es en qué tipo de anarquía que queremos vivir. ¿Será la anarquía política de poderes del Estado que compiten dentro de los estados y la anarquía de la competencia entre los Estados en la escena internacional, o será el orden emergente de la anarquía libertaria que es la condición natural de los seres humanos que toman sus libertades (y su correspondiente responsabilidades) en serio? [11]

Soy dolorosamente consciente de que hay muchos temas de importancia que no se han tocado en este libro. Es probable que encuentre la frase “¿Pero de que trata …..? formandose en tu cabeza de vez en cuando a medida que lees. Sólo puedo alegar como atenuante que en un libro de proporciones modestas, he tenido que ser muy selectivo en la elección de mis temas. Otros se enfrentan a un problema similar, sin duda alguna, han optado por hacer las cosas de forma diferente, manteniendo algunas cosas que yo he eliminado y la eliminación de algunas de las cosas que yo hemantenidodo, pero quod scripsi, scripsi , lo que he escrito, escrito está.


NOTAS
[1] Ver Craig Duncan & Tibor Machan (2005) Libertarianism: For and Against, Lanham, Maryland: Rowman and Littlefield, p. 46ff.
[2] Ibid., p. 46.
[3] Ibid., p. 47.
[4] Murray N. Rothbard (2002 [1982]) The Ethics of Liberty (New York: New York University Press),p. 166.
[5] Mencken (1982) p. 147.
[6] Narveson (2008) p. 1.
[8] Ver Sheldon Richman (2011) ‘Libertarian Left’, The American Conservative.
[9] Ver Jan Narveson (2008) You and the State: A Fairly Brief Introduction to Political Philosophy, Lanham, Maryland: Rowman and Littlefield, p. 183.
[10] Material de una inclinación algo más práctico desde una variedad de perspectivas libertarias se puede encontrar en David Boaz (1997) The Libertarian Reader, New York: The Free Press; Randall Fitzgerald (2003) Mugged By the State: Outrageous Government Assaults on Ordinary People and their Property, Washington, D. C., Regnery Publishing; David Friedman (1989) The Machinery of Freedom: A Guide to a Radical Capitalism, La Salle, Illinois: Open Court; Robert Higgs (2004) Against Leviathan: Government Power and a Free Society, Oakland, California: Independent Institute; Jacob H. Huebert (2010)Libertarianism Today, Oxford: Praeger; Jeffrey A. Miron (2010) Libertarianism, from A to Z, New York: Basic Books; Charles Murray (1992) What It Means to be a Libertarian, New York: Broadway; and Murray N. Rothbard (2006) For a New Liberty 2nd ed., Auburn: Alabama: Ludwig von Mises Institute.
[11] Ver Alfred G. Cuzan (1979) ‘Do We Ever Really get out of Anarchy?’, The Journal of Libertarian Studies, 3 (2), 151-58, p. 151 and (2010) ‘Revisiting “Do We Ever Really get out of Anarchy?’’’, The Journal of Libertarian Studies, 22 (3-21).Fuente aquí.

La Guerra sobre las Palabras y los Hechos

Título original: The War on Words and Facts

Por Wendy McElroy  |  Laissez-Faire Books

Traducido por FTG

Si controlas el lenguaje, controlas el argumento
Si controlas el argumento, controlas la información
Si controlas la información, controlas la historia
Si controlas la historia, controlas el pasado
El que controla el pasado controla el futuro “.
  – Gran Hermano,  1984 .

La más profunda forma de control social tiene por objeto regular lo que un ser humano cree que es verdadero y falso, bueno y malo.Cuando cortocircuitas la facultad crítica y el sentido moral de una persona, obedecerá a la autoridad sin necesidad de fuerza porque la autoridad ha definido quién es.

Dicho control requiere la monopolización de la información. Es por ello que los estados totalitarios establecen escuelas públicas obligatorias, estrangulando la libertad de expresión y la prensa, emitiendo propaganda, legislando Internet y monitorizando obsesivamente lo que la gente se dice unos otros. Necesitan eliminar toda la competencia en el “negocio de la verdad”. Y, así, quienes saben que el “Emperador está desnudo” son silenciados por diversos medios.

El control de lo que es verdadero y falso se puede llamar la democratización de la realidad. Los “Hechos” son fabricados por aquellos que controlan la información y, por tanto, se difunden ampliamente para personas que no los cuestionan quienes los cren porque arrojan los “hechos” de las autoridades o los medios de comunicación. Si suficientes personas creen que las estadísticas fuertemente manipuladas sobre el desempleo y la inflación, entonces la economía no está tan mal. Si los medios son optimistas sobre la economía, entonces la confianza del consumidor no cambiará las cosas. Si suficientes personas creen que la policía “sirve y protege”, entonces los que gritan ‘¡brutalidad!’ se convierten en problemáticos. Si los políticos son vistos como “servidores públicos”, entonces dejan de ser señores. Por lo tanto, ¿qué pasa cuando la realidad se establece por consenso?.

Hay muchas maneras a través de las cuales la realidad es democratizada. Una importante es a través del control del lenguaje.

En su ensayo “Politics and the English Language” (La política y el Idioma Inglés) (1946), George Orwell escribió:  “[El] declive de una lengua en última instancia, debe tener causas políticas y económicas …. [Para] pensar con claridad es un primer paso necesario ir hacia la regeneración política: para que la lucha contra el mal Inglés no sea frívola “.

Una vigorosa guerra sobre las palabras se está librando. Ya sea que se llame corrección del proceso político, Marxismo cultural o control del pensamiento, ciertas palabras se han convertido en crímenes; se han convertido en el discurso del odio. La legislación del crimen del pensamiento prohíbe la expresión de ideas específicas, incluidas las religiosas y los que ‘intimidan’, mientras fomentan al mismo tiempo la expresión de ideas sancionadas. También es ilegal indicar la intención de cometer violencia – por ejemplo, la publicación de que Obama necesita ser fusilado o que el gobierno debería ser derrocado por la violencia, es ilegal, incluso si usted no toma ninguna acción y no tiene los medios para hacerlo.

En otras palabras, algunos de los panfletos que dieron origen a la Revolución Americana ahora serían ilegales. O ellos deberían reescribirla, como lo están siendo actualmente los libros de texto, para eliminar palabras e ideas políticamente incorrectas.

El ataque sobre las palabras es un ataque a tu capacidad para pensar. Prueba un experimento. Elije una creencia de tú nunca has expresado oralmente o por escrito. Construye un argumento para él en tu mente y entonces expresala en voz alta. Por lo general, lo que parece claro en tu mente será torpe en tu lengua, porque la palabra hablada es un refinamiento del pensamiento que revela la falta de claridad. Ahora escribe el argumento abajo; la palabra escrita es también un refinamiento del pensamiento. Entonces expresa el argumento a otras personas. Su respuesta rápidamente expondrá una descuidada definición de términos, contra-evidencias, u otros fallos en tu pensamiento.Este proceso de refinamiento comienza con tener las palabras con las que pensar.

Otra forma de destruir las palabras es a través del “doble pensamiento” por el cual una palabra o término es también usado para significar su opuesto. Un ejemplo es la “acción afirmativa”, porque es un error juzgar a las personas sobre la base del color de la piel o el género, las universidades y los empleadores dan preferencia a las personas por su color de piel y género. Otro ejemplo es la “diversidad”, ya que las diferencias dentro de los seres humanos son tan celebradas debemos eliminar las diferencias inaceptables.

La fuerza impulsora detrás de la prohibición de las palabras y el doble pensamiento es ideológica. Considera el feminismo radical. El movimiento considera el lenguaje como una fuente de opresión de las mujeres. En efecto, el lenguaje es a veces visto como  la  fuente. Por lo tanto, consideran un insulto ser llamada “Señora Presidenta”. Insisten en la sustitución del genérico “él” con el torpe “él / ella” o simplemente con “ella”. Historia se convierte en Herstory (Ellahistoria). Hay un esfuerzo concertado para incluir caracteres feministas, gays y lesbicos en la literatura y los  libros de texto. La historia es re-escrita y enseña a excluir prominentes hombres de raza blanca, mientras incluye las voces de las mujeres, aunque esas voces eran relativamente insignificantes.

Las palabras son consideradas tan poderosas que se convierten en actos en sí mismas. Por ejemplo, pornografía se convierte en un acto de violencia contra la mujer.

¿Cómo se convierten las palabra en acciones?

Un lugar para buscar una explicación es dentro de la academia donde la idea de la construcción social se arraigó hace algunas décadas. Una construcción social que comúnmente se define como “un mecanismo social, fenómeno o categoría creada y desarrollada por la sociedad ‘a través de la cual los pensamientos y acciones están organizados ‘.

¿De dónde viene el concepto? En su influyente obra  Les Mots et Les Choses  (Las Palabras y las Cosas) el filósofo francés Michel Foucault (1928-1984) introdujo la idea de que toda la realidad es una construcción social. Argumentó que la historia y la cultura son indispensables para comprender la realidad. Esta hipótesis no es un tema polémico. Pero Foucault introdujo la idea de una “episteme”, que significa “conocimiento” en griego. La episteme de una cultura es su totalidad encerrado en sí mismo que incluye su idioma. La episteme es la forma en que una cultura o época se acerca al mundo.

Como la historia avanza, una episteme reemplaza a otra. La de la Edad Media, fue sustituida por la del Renacimiento y, a continuación, una nueva era se dice que es el amanecer. El cambio de episteme literalmente cambia los hechos básicos de una cultura. Considera el cuerpo humano. La mayoría de los filósofos asumen que hay un cuerpo humano pre-cultural.En otras palabras, asumen que la historia y la cultura no alteran la permanencia del maquillaje del hombre. Sin embargo, para Foucault, el cuerpo humano vive en la episteme y, así, se define por la misma. El cuerpo humano fue construido por la sociedad, incluidos los aspectos que la ciencia médica puede considerar como «supuestos» fisiológicos permanentes. Foucault dedicó todo un tratado,  The Birth of the Clinic (El nacimiento de la Clínica), al estudio de lo que llamó la “mirada médica”. La mirada médica objetiviza el cuerpo y lo convierte en una cosa bien ordenada para que la medicina entonces busque controlarlo a través de la cirugía, la dieta , fármacos, etc. Pero la mirada médica del siglo 18 era diferente de la del siglo 20 debido a que la episteme era diferente. Por lo tanto, el cuerpo humano del siglo 18 fue literalmente diferente del de el siglo 20. El propio cuerpo es redefinido por cada sociedad que lo examina. La Biología es arena movediza con una definición duradera, no un “hecho” duradero. Por lo tanto, hay un total relativismo histórico.

El factor más importante en el establecimiento de un episteme es el texto de la sociedad – sus palabras. Como una manera de entender este punto, considera la sexualidad reprimida de la era Victoriana. Un enfoque común para examinarla es mirando las obras contemporáneas y de la literatura, canciones y periódicos, en otras palabras, examinar los textos de la sociedad Victoriana y concluir que es lo que los textos reflejan de una cultura sexualmente reprimida. Foucault veía exactamente lo contrario. Creía que la sociedad refleja los textos. El texto causado a la sociedad, y no al revés.

Es importante destacar que : Foucault no dijo que la sociedad está  influenciada por las palabras y las imágenes que fluyen a través de ella: él aseguró que los textos  crean  la episteme, la cual encarna la propia sociedad.Afirmó que hablar y escribir acerca de una sexualidad reprimida causa la represión de la sexualidad. Las palabras construyen nuestro mundo y, por ello son la clave del poder sobre él.

El relativismo y el subjetivismo han tenido un impacto devastador sobre el estado de los hechos. En un mundo que se construye socialmente, no  hay hechos eternos, sólo existe la realidad que se construye con palabras y esa realidad puede ser cambiada. La manera de alterar la realidad es alterar el lenguaje y los textos. Y, así, la tarea de cambiar el mundo implica deconstruir textos, por ejemplo, excluyendo palabras de Huckleberry Finn  para que sea políticamente correcto. Entonces el trabajo de reconstrucción social comienza por que las palabras estén prohibidas, la historia se reescribe y los pensamientos son criminalizados. Un nuevo conjunto de “hechos” se convierte en la realidad social.

Las ideas de Foucault han entrado en el mundo académico y en la sociedad de una forma un poco aguada pero causan daño a las palabras y el concepto mismo de ‘un hecho’ dondequiera que surjan. Como las palabras se convierten en ilegales, ya que las palabras pierden su significado, nuestra capacidad para pensar se empobrece. Como los hechos son oscurecidos y tergiversados a propósito, nuestra capacidad de llegar a conclusiones basadas en la evidencia se ve disminuida. Y, si el razonamiento es una característica esencial del ser humano, entonces nos convertimos en un poco menos humanos.

Fuente aquí.

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