El Poder de la Intención por Wayne Dyer

Durante años, el doctor Dyer ha investigado la intención como una fuerza en el universo que nos permite llevar a cabo el acto de crear; por eso, a través de ella, podemos lograr que nuestra existencia llegue a ser todo lo plena y feliz que deseamos. Es decir, la intención no como algo interno a nosotros que nos impulsa a hacer, sino como una energía de la que, sin saberlo, participamos. Todos formamos parte del poder invisible de la intención; conociéndolo y usándolo de forma adecuada nos convertiremos en dueños de las transformaciones que queramos imprimir a nuestras vidas. A través de historias reales y aleccionadores ejemplos aprenderemos los principios de la intención y cómo conectar esta fuerza universal con la fuente de creatividad que ya poseemos. Wayne W. Dyer Ha sido profesor de Psicología del Asesoramiento en la St. John’s University de Nueva York y actualmente se dedica a pronunciar conferencias, impartir cursos y a escribir. De entre sus obras cabe destacar Tus zonas erróneas, posiblemente el libro de autoayuda más leído del mundo.

La siguiente conferencia es uno de los que mas han influenciado en mi vida para recordar y entender el potencial tan inmenso que tenemos como seres humanos, como seres espirituales.

De entrada les puedo decir que éste video-documental es de los mas recomendados para entender mas sobre esa fuerza que le dio la vida al universo y que sostiene cada partícula unida, esa fuerza que no tenemos ni la mas mínima capacidad para entender completamente, todo ello es explicado en este video-conferencia.

El Dr. Wayne W. Dyer, escritos de varios “best seller” tras tener varias experiencias difíciles en su vida, tuvo la oportunidad de cambiar y lo hizo, tras esos sucesos se dio cuenta de que había algo mas allá que en ese preciso momento tocó su corazón y le entrego toda la luz necesaria para salir adelante. Él encontró las siete caras de la intención con las cuales el ser humano puede trabajar para no solamente lograr el éxito sino el crecimiento espiritual.

Las 7 Fases de la intención:
Creatividad
Bondad
Amor
Belleza
Expansión
Receptividad
Abundancia

“Cuando cambias la forma en como miras las cosas, las cosas que miras cambian”
Un video largo, pero que vale la pena ver, esto nos recuerda que no solo hay una inmensa porquería en el mundo; posiblemente causada y mantenida por nosotros mismos de acuerdo a la serie de pensamientos que tenemos y por los que hemos sido influenciados.

Sino que también tenemos herramientas para poder ser mejores, crecer y poder cambiar cualquier situación de nuestro entorno, pero el cambio comienza en nosotros mismos.

Resumen de libro aquí.

El profeta: palabras de sabiduría y de luz de Kahlil Gibrán

Pocos libros poseen al mismo tiempo una profundidad, una frescura y una poesía comparables a las de El Profeta, de Kahlil Gibran. Al Mustafá, el Elegido, el Bienamado, como las aguas tranquilas y en calma, como un espejo luminoso, refleja en sus discursos el Yo divino de los habitantes de Orfalese. Gibran, el poeta, el filósofo, brinda a sus lectores la oportunidad de encontrarse a sí mismos a través de estas palabras sencillas y cargadas de veracidad. El hecho de que El profeta se haya convertido para muchos en libro de cabecera y que sus palabras entrañables alcancen directamente el corazón de sus lectores ha permitido que se hayan editado millones de copias de este libro. ¡Un clásico de la literatura inspiracional!

 

 

Texto escrito aquí.

Indefensión Aprendida

La Luna es una cruel amante – Verdadero Anarquismo

La Luna es una cruel amante de Robert A. Heinlein:

https://historiaignoradadelahumanidad.files.wordpress.com/2014/01/69e7b-la2bluna2bes2buna2bcruel2bamante.jpg

La Luna es una cruel amante (The Moon is a Harsh Mistress) es una novela de ciencia ficción de Robert A. Heinlein (uno de los “3 maestros” de la edad de oro de la ciencia ficción, junto a Arthur C. Clarke e Isaac Asimov), en la que se cuenta la historia de la lucha de los habitantes de la Luna por alcanzar su independencia de la Tierra. Fue publicada en 1966.

Está protagonizada por un colono lunar técnico en informática y por el ordenador MIKE, que adquiere conciencia de sí mismo analizando el sentido del humor humano. Entre ellos dos y el Profesor Bernardo de la Paz, un autodenominado “anarquista racional” (concepto que usualmente se ha interpretado como un anarquista libertario),1 2 un revolucionario en su pasado en la Tierra y la preciosa Wyoming Knott, dirigente del principal partido revolucionario lunar, planean una guerra de independencia contra la Tierra en pos de una sociedad sin gobierno ni autoridad pública, en que las leyes sean los pactos entre individuos libres.

Los colonos enarbolaban una bandera negra salpicada de estrellas en la que lucía una franja roja y un cañón dorado sobre el lema TANSTAAFL!, acrónimo de la expresión inglesa There Ain’t No Such Thing As A Free Lunch! (¡Las comidas gratis no existen!), recordando el hecho de que cuando alguien ofrece algo gratis suele suceder que un tercero ha de pagarlo, o sea, que la libertad de uno no puede ser jamás la esclavitud de otro.

La novela es una de las mejores de su autor junto con Tiempo para amar y los relatos recogidos en Historia del futuro y fue galardonada con el premio Hugo.

Formularé una pregunta: ¿En qué circunstancias es moral para un grupo hacer lo que no es moral para un miembro del grupo si lo hace solo?

–Hum… Esa es una pregunta capciosa.

–Es la pregunta clave, querida Wyoming. Una cuestión radical que afecta a la raíz misma de todo el dilema de go­bierno. Cualquiera que la conteste sinceramente y se atenga a todas las consecuencias sabe dónde está… y por lo que es capaz de morir.

[…]

–¿Pena de muerte?

–¿Por qué?

–Digamos que por traición. Contra Luna, cuando hayan liberado ustedes Luna.

–¿Qué clase de traición? Si no conozco las circunstancias, no puedo decidir.

–Tampoco yo podría, –querida Wyoming. Pero creo en la pena de muerte en algunas circunstancias… con esta dife­rencia: yo no reuniría un tribunal; juzgaría, condenaría y ejecutaría la sentencia por mí mismo, y aceptaría toda la responsabilidad.

–Pero… Profesor, ¿cuáles son sus creencias políticas?

–Soy un anarquista racional.

–No conozco esa categoría. Anarquista individualista, anar­quista comunista, anarquista cristiano, anarquista filosófico, sindicalista, libertario… todas esas las conozco. ¿Qué es anar­quista racional?

–Es el que cree que conceptos tales como «estado», «so­ciedad» y «gobierno» no tienen existencia salvo como ejempla­rización física en los actos de individuos autorresponsables. Cree que es imposible compartir el pecado, atribuir responsabilidades, ya que el pecado y la responsabilidad se produ­cen el interior de los seres humanos individualizados y en ninguna otra parte. Pero, siendo racional, sabe que no todos los individuos se atienen a sus principios, de modo que trata de vivir perfectamente en un mundo imperfecto… con­vencido de que su esfuerzo no será perfecto, pero sin dejar­se desalentar por ese convencimiento.

–Profesor –dijo Wyoh–, sus palabras suenan bien pero hay algo resbaladizo en ellas. Demasiado poder en manos de individuos… Seguramente que a usted no le gustaría que las bombas H, por ejemplo, fueran controladas por una persona irresponsable.

–Yo creo que una persona es responsable. Siempre. Si existen las bombas H (y sabemos que existen), algún hombre las controla. En términos de moral, no existe lo que se llama «estado». Sólo hombres. Individuos. Cada uno de ellos res­ponsable de sus propios actos.

–¿Alguien necesita otro trago? –pregunté.

Nada acaba más aprisa con el alcohol que una discusión política, Encargué otra botella.

[…]

–Profesor, no acabo de entenderle. No insisto en que lo llame usted «gobierno»: lo único que quiero es que exponga qué normas cree necesarias para asegurar una libertad igual para todos.

–Querida señorita, acepto alegremente sus normas.

–¡Pero usted no parece desear ninguna norma!

–Es cierto. Pero aceptaré cualquier norma que usted considere necesaria para su libertad. Yo soy libre, al margen de las normas que me rodean. Si las encuentro soportables, las soporto; si me parecen detestables, las quebranto. Soy libre porque sé que sólo yo soy moralmente responsable de todo lo que haga.

–¿No respetaría usted una ley que la mayoría considerase necesaria?

–Dígame de qué ley se trata, querida, y le diré si la obedeceré.

– R. A. Heinlein, La Luna es una cruel amante (1966).

Se puede tratar de explicar de muchas maneras, pero esta es una de las mejores.  Y Robert A. Heinlein lo explicó en EE.UU en los años 60.

Lo más terrible es que, probablemente, nadie se atrevería hoy día a mostrar estas ideas en una gran pantalla sin adulterarlas. El anarquismo no le gusta a casi nadie porque al final, tú eres el responsable, sin un “gobierno” o una “sociedad”  de tus actos y debilidades, y seamos francos a casi todo el mundo le gusta culpar de sus errores a los demás.

Por cosas como esta, adoro la ciencia – ficción.

Puedes comprar el libro aquí.

Noam Chomsky – La (Des)Educación

Filosofia Costa-Rica

Noam Chomsky critica el actual sistema de enseñanza. Frente a la idea de que en nuestras escuelas se enseñan los valores democráticos, lo que realmente existe es un modelo colonial de enseñanza diseñado para formar profesores cuya dimensión intelectual quede devaluada y sea sustituida por un complejo de procedimientos y técnicas; un modelo que impide el pensamiento crítico e independiente, que no permite razonar sobre lo que se oculta tras las explicaciones y que, por ello mismo, fija estas explicaciones como las únicas posibles.

 

https://historiaignoradadelahumanidad.files.wordpress.com/2013/12/9ec07-la-deseducacion-9788408006633.jpg

Transcripción realizada por Luis Rivas para Rebelión

El objetivo de la educación

Podemos preguntarnos cuál es el propósito de un Sistema Educativo y, por supuesto, hay marcadas diferencias en este tema. Hay la tradicional: una interpretación que proviene de la Ilustración, que sostiene que el objetivo más alto en la vida es investigar y crear, buscar la riqueza del pasado, tratar de interiorizar aquello que es significativo para uno, continuar la búsqueda para comprender más, a nuestra manera. Desde ese punto de vista, el propósito de la educación es mostrar a la gente cómo aprender por sí mismos. Es uno mismo el aprendiz que va a realizar logros durante la educación y, por lo tanto, depende de uno cuánto logremos dominar, adónde lleguemos, cómo usemos ese conocimiento, cómo logremos producir algo nuevo y excitante para nosotros mismos, y tal vez para otros.

Ese un concepto de educación. El otro concepto es, esencialmente, Adoctrinamiento; algunas personas tienen la idea de que, desde la infancia, los jóvenes tienen que ser colocados dentro de un marco de referencia en el que acatarán órdenes, aceptarán estructuras existentes sin cuestionar, etc. Y esto resulta, con frecuencia, bastante explícito. Por ejemplo: después del activismo de los años 60, había mucha preocupación en gran parte de la gente educada, porque los jóvenes se estaban volviendo demasiado libres e independientes, que el país se estaba llenando con demasiada democracia. Y de hecho hay un estudio importante que es llamado «La crisis de la democracia», que afirma que hay ciertas instituciones de los jóvenes -la frase es de ellos- que no están haciendo su trabajo adecuadamente; se refieren a escuelas, universidades, iglesias, que tienen que ser modificadas para que lleven a cabo, con más eficiencia, esa idea, que, de hecho, proviene de liberales internacionalistas, de gente altamente educada.

En efecto, desde esos tiempos se han tomado muchas medidas para tratar de orientar el sistema educativo hacia uno provisto de mayor control, más adoctrinamiento, más formación vocacional, con estudios tan costosos que endeudan a los estudiantes y los atrapan en una vida de conformismo.

Eso es exactamente lo contrario de lo que yo describo como una tradición proveniente de la Ilustración. Y hay una lucha constante entre estos dos enfoques, en las universidades y escuelas. En las escuelas ciertamente se les entrena o para pasar exámenes o bien para la investigación creativa, entendiendo esta ultima como dedicarse a intereses que son estimulados por los cursos en los que se profundiza por cuenta propia o en cooperación con otros. Esta lucha se extiende también al posgrado o a la investigación.

Son dos maneras ver el mundo. Cuando uno ve las instituciones de investigación, como esta en la que estamos [Nota de Transcripción: MIT], observa que a nivel de posgrado se sigue esencialmente la idea de la Ilustración. De hecho la Ciencia no podría progresar a menos que esté basada en la inculcación del impulso por el desafío, por el cuestionamiento de doctrinas o de la autoridad, a través de la búsqueda de alternativas o del uso de la imaginación, con el trabajo cooperativo que aquí, en esta institución, es constante. Y para verlo, solo se necesita caminar por los pasillos.

Esto es lo que, desde mi punto de vista, debe ser un sistema educativo desde la educación preescolar.

Pero hay estructuras poderosas en la sociedad que prefieren ver a la gente adoctrinada y formateada sin que hagan muchas preguntas, siendo obedientes, realizar la función que se les ha asignado y no tratar de sacudir los sistemas de poder y autoridad. Son opciones que tenemos que elegir

sin importar nuestra posición en el Sistema Educativo, como profesores, estudiantes, o gente externa que trata de ayudar a darle forma, en la manera que ellos creen que debe hacerse.

El impacto de la tecnología

Ha habido ciertamente un crecimiento muy sustancial en nuevas tecnologías: de comunicación, información (acceso e intercambio) o en la naturaleza de la cultura de la Sociedad. Pero debemos tener en cuenta que los cambios tecnológicos que están ocurriendo, a pesar de ser significativos, no tienen, ni de lejos, el mismo impacto que los avances tecnológicos de hace alrededor de un siglo. El cambio, si hablamos sólo de comunicación, de una máquina de escribir a una computadora o del teléfono al correo eléctronico es significativo, pero no se puede comparar con el cambio de barcos de vela al telégrafo: la reducción en eI tiempo de comunicación, por ejemplo entre Inglaterra y los Estados Unidos, fue extraordinaria comparada con los cambios que están ocurriendo ahora. Lo mismo ocurre con otros tipos de tecnología: algo tan sencillo como el agua corriente y el alcantarillado en las ciudades tuvo enormes consecuencias para la salud; mucho más que el descubrimiento de los antibióticos. Los cambios actuales son reales y significativos, pero debemos reconocer otros que ocurrieron y cuyos efectos fueron mucho más drásticos.

En cuanto a la tecnología en la educación, debe decirse que la tecnología es algo neutro. Es como un martillo: al martillo no le importa si lo usas para construir una casa o si un torturador lo usa para aplastarle el cráneo a alguien. El martillo puede hacer ambas cosas. Es lo mismo con la tecnología moderna. Por ejemplo: internet es extremadamente valiosa si se sabe lo que se está buscando; yo la uso todo el tiempo en mi investigación. Si se sabe lo que se está buscando, si se tiene una especie de marco de referencia, que nos dirige a temas particulares y nos permite dejar al margen muchos otros, entonces puede ser una herramienta muy valiosa. Por supuesto, uno debe estar siempre dispuesto a preguntarse si el marco de referencia es el correcto: tal vez algo que encontremos cuestionará la forma en que vemos las cosas. No se puede perseguir ningún tipo de investigación sin un marco de referencia relativamente claro que dirija la búsqueda y que ayude a seleccionar lo que es significativo y lo que no lo es, Io que hay de que dejar de lado, a lo que hay que darle seguimiento, lo que merece ser cuestionado o desarrollado.

No se puede esperar que alguien llegue a ser, por así decirlo, biólogo, nada más con darle acceso a la biblioteca de biología de la Universidad de Harvard y diciéndole: “léela”. Eso no le sirve de nada, y el acceso a internet es lo mismo: si no se sabe lo que se está buscando, si no se tiene idea de lo que es relevante, dispuestos a cuestionarse esta idea, si no se tiene eso, explorar en internet es sólo tomar al azar hechos no verificables que no significan nada.

Entonces, detrás de cualquier uso significativo de la tecnología contemporánea, como internet, sistemas de comunicación, gráficos o lo que sea, a menos que detrás de ese uso haya un aparato conceptual bien dirigido, bien construído, es poco probable que este resulte útil, y hasta podría ser dañino. Si se toma un hecho incierto aquí y otro allá y alguien los refuerza, terminamos con un panorama que tiene algunas bases objetivas, pero nada que ver con la realidad. Hay que saber cómo evaluar e interpretar para entender.

Volviendo a la biología, la persona que gana el premio Nobel no es la que lee más artículos y toma más notas; es la persona que sabe qué buscar. Cultivar esa capacidad para buscar lo que es significativo y estar siempre dispuesto a cuestionar si estamos en el camino correcto, de eso es de lo que debe tratar la educación, ya sea usando computadores e internet o lápiz, papel y libros.

Costo o Inversión

La Educación es discutida en términos de si es una inversión que vale la pena, de si genera un gran capital humano que puede ser usado en el crecimento económico, y esa es una manera muy extraña, muy distorsionada, de cuestionarse el tema, opino. ¿Queremos tener una sociedad de individuos libres, creativos e independientes capaces de apreciar y aprender de los logros culturales del pasado y contribuir a ellos? ¿Queremos eso o queremos gente que aumente el PIB? No es necesariamente lo mismo.

Una educación como aquella de la que hablaban Bertrand Russell, John Dewey y otros, tiene un valor por sí misma. Independientemente del impacto que tenga en la sociedad tiene un valor, porque ayuda a crear seres humanos mejores. Después de todo a eso es a lo que debe servir un sistema educativo.

No obstante, si se quiere ver en términos de costo y beneficio, tomemos por ejemplo la nueva tecnología de la que hablábamos: ¿de dónde viene? Bueno, pues mucha de ella fue desarrollada exactamente donde estamos sentados [Nota de Transcripción: MIT]. En el piso de abajo había un gran laboratorio en los años 50, donde fui empleado de hecho, y donde había muchos científicos, ingenieros, gente con todo tipo de intereses, filósofos y otros, que desarrollaron el carácter básico y aún las herramientas básicas de la tecnología que es común hoy día. Las computadoras e internet estuvieron exclusivamente en el sector público durante décadas, financiadas en lugares como este, donde la gente exploraba nuevas posibilidades; muchas de ellas eran impensables y desconocidas en ese momento, algunas funcionaron, otras no, pero las que funcionaron fueron convertidas en herramientas que la gente puede usar.

Esa es la manera como el progreso científico tiene lugar. Es la manera en la que el progreso cultural tiene lugar, generalmente.

Los artistas clásicos, por ejemplo, son el producto de las habilidades tradicionales que se desarrollaron a lo largo del tiempo con maestros artistas, y a veces con su ayuda se crearon cosas maravillosas.

Todo eso no sale de la nada. Si no existe un sistema cultural y educativo activo, enfocado en la estimulación de la exploracion creativa, con independencia de pensamiento, con disposicion a cruzar fronteras para desafiar las creencias aceptadas… si no se tiene eso, no obtendremos la tecnología que lleva a obtener beneficios económicos. Beneficios, sin embargo, que no creo que sean el objetivo principal del enriquecimiento cultural y la educación.

Evaluación vs. Autonomía

Ha habido, en los últimos tiempos particularmente, una estructuración cada vez mayor de la educación, que comienza a temprana edad y contínúa luego, y que funciona a través de exámenes.

Pasar exámenes puede ser de alguna utilidad tanto para la persona que está pasando el examen -para comprobar cuánto sabe, lo que ha logrado, etc- como para que los instructores se den cuenta qué es lo que hay que cambiar, mejorar, en el desarrollo del curso. Pero más allá de eso no dicen mucho.

Lo sé por mi experiencia de años, he estado en comités de admisión a programas de posgrado avanzado, tal vez uno de los programas más avanzados del mundo, y sí, desde luego, ponemos atención a los resultados de exámenes, pero realmente no mucha. Una persona puede tener resultados magníficos en todos los exámenes y entender muy poco. Todos los que hemos pasado por escuelas, colegios, universidades, sabemos eso. Se puede estar inscrito en un curso que no nos interesa para el que existe el requerimiento de pasar un examen, y se estudia para el examen, se logra pasarlo con la mejor nota y, dos semanas más tarde, no nos acordamos de mucho. Estoy seguro que todos hemos tenido esa experiencia.

Los exámenes pueden ser una herramienta útil si contribuyen a los fines constructivos de la educación, pero si sólo se tratan de una serie de obstáculos que hay que superar pueden no tanto carecer de sentido como distraernos de lo que queremos hacer. De hecho veo esto frecuentemente cuando hablo con profesores: hace un par de semanas estaba yo hablando con un grupo que incluía profesores de escuela y había una profesora de 6º grado, es decir, con alumnos de 10 a 12 años, que vino a hablar conmigo luego y me dijo que en su clase una niña le contó que estaba realmente interesada en un tema: le pedía consejo para aprender más al respecto, pero la maestra se vio obligada a decirle que no podía hacer eso, porque la niña debía estudiar para un examen a nivel nacional que se acercaba y que eso iba a determinar su futuro; la profesora no lo dijo, pero también iba a determinar el de ella, es decir, eso influiría para que la contrataran de nuevo.

Ese sistema no es sino una preparación de los niños para pasar obstáculos, no para aprender, entender y explorar. Esa niña hubiera ganado mucho más si se le hubiera permitido explorar lo que le interesaba y tal vez no sacar una muy buena calificación en un examen de algo que no le interesaba.

Buenas calificaciones vienen por sí solas si el tema coincide con los intereses y preocupaciones del alumno. No digo que los exámenes deban eliminarse, pueden ser una herramienta educativa útil. Pero complementaria, algo que ayude a los estudiantes a mejorar por sí mismos, o para los instructores u otros que necesitemos saber acerca de lo que hacemos e indicarnos lo que debemos modificar.

Pasar exámenes no se puede ni comparar con buscar, investigar, dedicarse a temas que nos atraen y nos estimulan; esto último es mucho más práctico que pasar exámenes. Y, de hecho, si se nos da la oportunidad de este tipo de carrera educativa, el estudiante recordará lo que descubrió.

Un físico mundialmente famoso, aquí en el MIT daba, como muchos catedráticos, cursos a estudiantes nuevos. Un estudiante le preguntó qué temas se iban a cubrir durante el semestre y su respuesta fue: “No importa lo que se cubre, sino lo que se descubre”. Y es correcto: la Enseñanza debe inspirar a los estudiantes a descubrir por sí mismos, a cuestionar cuando no estén de acuerdo, a buscar alternativas si creen que existen otas mejores, a revisar los grandes logros del pasado y aprenderlos porque les interesen.

Si la Enseñanza se hiciera así los estudiantes sacarían provecho de ello, y no sólo recordarían lo que estudiaron sino que lo utilizarían como una base para continuar aprendiendo por sí solos.

Una vez más: la educacion debe estar dirigida a ayudar a los estudiantes a que lleguen a un punto en que aprendan por sí mismos, porque eso es lo que van a hacer durante la vida, no sólo absorber información dada por alguien y repetirla.

Fuente: Rebelión.org

El Estado Criminal

Título original: The Criminal State

Por Gerard N. Casey  |  LewRockwell.com
Extracto de Libertarian Anarchy: Against the State (Anarquía Libertaria: Contra el Estado)(2012).

Traducido por FTG

Los Estados son organizaciones criminales. Todos los Estados, no sólo los obviamente totalitarios y represivos. Las únicas excepciones posibles a esta afirmación radical son los mini-estados que son, en efecto, los pedazitos hinchados de la propiedad privada, como el Vaticano.


Tengo la intención de que esta afirmación debe entenderse literalmente y no como una forma de exageración retórica. El argumento es simple. El robo, el latrocinio, el secuestro y el asesinato son todos crímenes. Los que participan en estas actividades, ya sea en nombre propio o en representación de otras personas son, por definición, criminales. Al gravar a la población de un país, el Estado se involucra en una actividad que es moralmente equivalente a hurto o robo, en poner a algunas personas en la cárcel, especialmente a los que son condenados por los llamados “crímenes sin víctimas” o cuando recluta a las personas en las fuerzas armadas, el Estado es culpable de secuestro o detención ilegal, en la participación en las guerras que son distintas de las puramente defensivas o, incluso si son defensivas, cuando los medios de defensa empleados son desproporcionados e indiscriminados, el Estado es culpable de homicidio o asesinato.

Para muchos, quizá la mayoría, estos argumentos pareceran a la vez chocantes y absurdos.Algunos objetarán inmediatamente que los impuestos no son claramente robo. Se puede decir, como hace Craig Duncan [1] , que ya no tienes derecho legal a todos tus ingresos antes de los impuestos el Estado comete ningún delito en la apropiación de esa parte de tus ingresos a los que tienes derecho. El problema con esta objeción es que completamente plantea la pregunta -¿Tiene el Estado derecho a una parte de tus ingresos?
El argumento libertario de que los impuestos son el equivalente moral del robo puede ser cierto, Duncan cree, que sólo si las personas tienen un derecho moral ‘para mantener y controlar todos sus ingresos ” [2] pero esta afirmación, piensa, está plagada de problemas fatales. Para ilustrar este punto, repasa la tragedia de Annie, la anticuaria, que tiene que entregar el 20% de sus ganancias al dueño del local que alquila para llevar a cabo su negocio. Si Annie afirmara que ella tenía el derecho de todos sus ingresos y no debe ser obligada a soltar más del 20%, el propietario del edificio respondería que sin sus premisas, ella no habría sido capaz de hacer ninguna venta en el primer lugar. ‘Algo parecido’ dice Duncan, ‘es cierto de los impuestos del gobierno “. [3] Si no fuera por el cumplimiento de los contratos del Estado, la protección de los derechos de propiedad, mantener la paz, la impresión de moneda, evitando los monopolios, y así sucesivamente, tú o cualquier otra persona no sería capaz de ir a su trabajo diario. Por lo tanto, el argumento, por analogía, el Estado tiene un derecho moral a una parte de tus ganancias, presumiblemente al menos una cantidad suficiente para cubrir los costos de estos servicios.

Esta analogía es tan débil que no sólo cojea, como la mayoría de las analogías hacen, sino que positivamente se tambalea alrededor de una pierna. En primer lugar, Annie probablemente ha llegado a un acuerdo con su arrendador y lo hizo con total libertad. Si ella no quiere entregar el 20% de sus ganancias a él, ella puede tratar de renegociar el contrato o llevarse su negocio a otra parte. En marcado contraste, el ciudadano medio no ha hecho ningún acuerdo con el Estado. El Estado unilateralmente determina la cantidad que los ciudadanos deben “pagar”. Los ciudadanos no tienen la libertad de tomar su “negocio” a otro lugar ya que el Estado excluye forzosamente a los competidores que podrían estar dispuestos a suministrar a menor costo de los servicios prestados por el Estado. La analogía de Duncan, si tiene alguna fuerza después de todo, la tiene sólo si funciona en la dirección opuesta. En el modo libertario de pensamiento sobre ello, tomando las relaciones comerciales como la norma, la ciudadana Annie se ve obligada a hacer negocios con las premisas de su propietario (el estado) eligiendo, pagar cualquier renta que (el Estado) determina que se merece, y su propietario (el Estado) puede legítimamente usar la violencia para evitar que otra persona le ofrezca un mejor trato.
Algunos rechazarán la acusación de detención ilegal o secuestro que pongo contra el Estado. La gente es encarcelada, ellos diran, sólo si son declarados culpables de cometer un crimen, el hecho de que estén encarcelados significa que son criminales. El Estado no sólo no está haciendo nada malo en ponerlos allí, sino que está haciendo algo positivamente bueno  al protegernos de estos malhechores. Esta objeción, por supuesto, nos llama la atención con firmeza a la pregunta de qué cursos de conducta en realidad constituyen un crimen. Aunque la mayoría de la gente estará de acuerdo en que el asesinato, el robo, el secuestro y el asalto son delitos, involucrando, como lo hacen, burdamente interfiriendo con las vidas, libertades y propiedades de los demás, no es del todo claro qué acción terrible está siendo hecha por Tom, Dick y Harriet cuando, por ejemplo, fuman marihuana en la privacidad de sus habitaciones y por qué debe requerir la intervención violenta por parte del Estado para prevenirlo.

A través de los impuestos, el Estado agrede contra los bienes del individuo, y a través de la variedad de los monopolios obligatorios de que disfruta, el Estado agrede contra el libre intercambio de bienes y servicios en el área de la que reclama el control. Murray Rothbard escribe que ‘el Estado, que subsiste en materia tributaria, es una vasta organización criminal, mucho más formidable y exitoso que cualquier otra ” privada ” Mafia en la historia.” Él hace el punto obvio de que ‘debe considerarse criminal … de acuerdo con la aprehensión común de la humanidad, que siempre considera el robo como un delito”. [4]Como el escritor satírico, H.L. Mencken, señala: “El hombre inteligente, cuando paga impuestos, desde luego, no cree que él está haciendo una inversión prudente y productiva de su dinero, por el contrario, siente que está siendo multado en una cantidad excesiva para los servicios que, en su mayoría, son inútiles para él, y que , en parte sustancial, son francamente hostiles a él “. [5]
A menos que tú trabajes para el Estado, tus encuentros directos con él probablemente sean desagradables. Piensa de ser maltratado en el aeropuerto y te hagan sentir como si fueras un criminal, pero no queriendo protestar en caso de que los securicrats (agente de seguridad) te consideren una amenaza para la seguridad y te detengan. Si alguna vez has tenido que lidiar con los burócratas del estado en, digamos, un departamento de inmigración, tendrás experiencia de primera mano de lo que Shakespeare llama “la insolencia de la oficina ‘. ¿Tal vez tú eres uno de los miles de personas que han sido empujadas por un hombre con uniforme para ‘acelerar’ en una zona donde se establece un límite de velocidad arbitrariamente bajo, cuando salta a la vista que la única función de la multa por velocidad es aumentar los ingresos? Si tu eres un empleador (empresario), estás feliz con estar obligado a actuar como un recaudador de impuestos sin sueldo involuntario, eliminando gran parte de los salarios de tus empleados para ser remitidos a la Agencia Tributaria y siendo obligado a soportar los costes en tiempo y dinero de esta recaudación y el envío?

Lo qué hace que estos encuentros desagradables de alguna manera que tus relaciones con los organismos comerciales no son normalmente desagradables es que, como Jan Narveson dice, “los agentes del gobierno tienen una relación contigo que nadie más tiene normalmente. Si tu recibes un mal servicio en un restaurante, tú puedes protestar. Si tu teléfono móvil se niega a funcionar, puedes devolverlo a la tienda y pedir un cambio o te devuelven el dinero. Pero si no te gusta lo que te hacen pasar a través de un aeropuerto, ni siquiera pienses en protestar y si piensas que pagas demasiado en impuestos, ¿qué es lo que te propones hacer al respecto? El ‘Gobierno’, como Narveson dice, “te pueden hacer cosas malas ” y pueden empalarte …. La ley, literalmente, está de su lado: Ellos dicen, en efecto, ser “la ley” Si no estás de acuerdo – bien, ¡demasiado malo para ti! [6]

Las sociedades regidas por los estados se dividen en aquellos que gobiernan y los que son gobernados. [7] Los Gobernantes se asocian en una relación mutuamente beneficiosa con los que pueden ser útiles para ellos, concediéndoles privilegios como monopolios o cuasi monopolios o los que les permiten operar en formas no disponibles para la masa de individuos o negocios genuinamente privados. Por ejemplo, debido a las garantías estatales para financiar crisis bancarias y porque los depósitos son tratados jurídicamente como préstamos, los bancos – todos los bancos – se les permite operar en modo de quiebra. Este privilegio – literalmente, esta ley privada – no se otorga a los negocios ordinarios.Gran parte de lo que se describe como el capitalismo es en realidad una forma contemporánea de mercantilismo en el que ciertos actores económicos, por lo general poderosos y ricos, solicitan y obtienen privilegios por parte del Estado a cambio de su apoyo. El Capitalismo (mercantilismo) de este tipo es simplemente una extensión de las actividades del Estado y por lo tanto, desde una perspectiva libertaria, es indefendible. [8] No sólo es indefendible, también es tremendamente incompetente, como lo demuestra la actualmente sostenida (2008-2011 ) crisis financiera mundial inducida principalmente por las acciones y políticas de los estados, agencias estatales y sus amigos que operan las empresas (especialmente los bancos) que son demasiado grandes para caer.

El Libertarismo y el Anarquismo – Una Visión General

La anarquía es la posición en la que una sociedad naturalmente se encuentra cuando no está sujeta al poder de un estado. La teoría que defiende la conveniencia de que tal condición es el anarquismo . [9] El Anarquismo se presenta en dos variedades: filosófica y práctica. Los filósofos Anarquistas  argumentan la ilegitimidad del Estado, independientemente de si hay o no cualquier otra alternativa al mismo, que producen mejores resultados para los individuos aparte, por supuesto, de la mejora de la libertad. Los Anarquistas Prácticos , por otra parte, sostienen que la anarquía es posible, que sus resultados serían mejores como un todo para todos (aunque no, por supuesto, para los dependientes del Estado) y que se deben hacer esfuerzos para traerla. Por supuesto, no hay nada que impida que alguien sea tanto un anarquista filosófico como un anarquista práctico, sin embargo, en este libro, voy a presentar el argumento de que el anarquismo sólo, o al menos primariamente, en su variedad filosófica. [10]
Las opciones políticas estándar en las democracias modernas son el liberalismo y el conservadurismo. A pesar de que difieren entre sí en muchos aspectos, ambos están contentos de usar el poder del Estado para promover sus políticas. Los liberales se limitan a utilizar el poder del Estado para imponer sus puntos de vista económicos sobre todo con respecto a lo que ellos consideran que es la adecuada distribución de bienes y servicios, mientras que reclaman una libertad tan grande como se posible para uso personal, especialmente sexual y moralmente. Los Conservadores, por otro lado, por lo general desean tener tanta libertad como sea posible para las actividades económicas, mientras que reclutan a las fuerzas del estado para imponer sus puntos de vista morales a los demás. Los libertarios difieren de los liberales y los conservadores contemporáneos en que rechazan el uso de la fuerza en todos los casos excepto cuando es necesario para resistir o castigar la agresión. Para los libertarios, la libertad opera como un principio fundamental en toda la gama de la actividad humana en contraste con los liberales y conservadores que son selectivos acerca de las áreas en las que se balncea la libertad.

El Libertarismo no es lo mismo que libertinaje. Es cierto que el libertarismo no admite la restricción física y el castigo físico de los actos que no agreden a otros, pero en ninguna parte implica aprobación moral de los actos o descarta su restricción por otros métodos como la exhortación, el boicot o desaprobación expresada en voz alta. Tomemos las cuestiones de la pornografía, la prostitución, el adulterio y la homosexualidad. Al abordar temas como estos, el libertario invoca la distinción entre lo inmoral y lo ilegal. El quid de la cuestión no es si la pornografía, por ejemplo, es inmoral o degradante, o si se trata de una expresión liberal de la sexualidad espontánea. Estos asuntos son relevantes para determinar la moralidad de la pornografía, sino que son irrelevantes para la cuestión de si la pornografía debería ser legalmente prohibida. La única cuestión aquí, para el libertario, es si la ley debe ser utilizada para hacer cumplir una moral particular cuando el tema en cuestión no se refiere a la cuestión de la defensa de las personas contra la agresión dirigida a sus personas o bienes. Y la respuesta libertaria es clara – la ley no tiene autoridad para hacer cumplir las consideraciones puramente morales. Los Libertarios pueden encontrar tales actividades moralmente reprobables (o no), pero argumentan que no es parte de la ley prohibir o regular esas actividades a menos que impliquen agresión.
Los Libertarios rechazan el control estatal o la regulación de los medios de comunicación para cualquier propósito. Desde el punto de vista libertario, editores, periodistas, escritores, analistas y directores de cine son responsables de lo que escriben, contar o mostrar y lectores individuales y los espectadores son responsables de lo que están dispuestos a leer o ver. Si tu no quieres ver algo, no mires. Si no quieres escuchar algo, no escuches. Las televisiones y radios vienen con  interruptores que los encienden y los apagan. Si tú te sientes realmente enfadado sobre un tema u otro, por ejemplo un programa de televisión en particular, puedes organizar un boicot no violento a los anunciantes de la serie o de escribir una carta de protesta al director de la emisora ​​- tu puedes utilizar cualquier método no-violento que tu elijas para lograr tu objetivo. Pero es posible que no se inicie la agresión y es posible que no reclutes a otros, incluyendo el Estado, a actuar de forma agresiva sobre tu causa.

Mientras que los libertarios pueden estar dispuestos a admitir que el uso de muchas sustancias químicas es individual y socialmente perjudicial, se opondrán a los intentos de prohibir o regular o bien el consumo de drogas o el comercio de drogas. Esto por dos razones. La primera y principal razón, es que la proscripción o regulación es una violación de la libertad individual, la segunda consecuencialista, razón es que la historia demuestra que estos intentos de prohibición y regulación inevitablemente hacen que una mala situación empeore. La prohibición del alcohol en la década de 1920 fue un desastre sin reservas y la actual guerra contra las drogas, así llamada, no es más exitosa en la reducción de la incidencia de consumo de drogas, el simple aumento del precio de los medicamentos a los consumidores y las ganancias para los minoristas, corrompiendo a los encargados de hacer cumplir las leyes contra las drogas y asegurarse de que un gran número de personas que reciben una formación de primera clase criminal en instalaciones estatales penales. La compulsión legal y física no es una base sólida sobre la que construir el carácter moral de los individuos o de una sociedad mejor.

¿Qué pasa con la asistencia escolar obligatoria? Los libertarios la rechazan. La asistencia escolar forzado por el Estado es una forma de encarcelamiento involuntario que viola los derechos de los padres y los niños. Sólo los padres o tutores de los niños y los niños cuando tengan la edad suficiente para asumir la responsabilidad de sí mismos pueden tomar tales decisiones. ¿Qué ocurre con la escolaridad obligatoria que va aún más allá que el servicio militar obligatorio. La conscripción está a veces justificada en razón de que la necesitamos para defender nuestros países. A menos que equiparemos nuestros países con los estados que operan en nuestros países, y dejando a un lado el hecho evidente de que si no hay estados no habría estados para atacar o ser atacado, el libertario argumenta que el servicio militar es una forma de servidumbre involuntaria , más claramente, una forma de esclavitud y por lo tanto debe ser rechazada por razones libertarias.

¿Inmigración? Los Libertarios, en su mayor parte, apoyarían la inmigración. No hay nada de especial en el territorio de un Estado en particular. Si alguien está dispuesto a contratar o patrocinar a un inmigrante ese sería el fin de la cuestión. La disponibilidad de la asistencia social para los inmigrantes tiende a sesgar los argumentos sobre este tema, pero entonces el bienestar social, ya sea individual o corporativo, no es algo que el libertario promedio es probable que apoyara en ningún caso. ¿Los rescates para las empresas? Los libertarios los rechazan. Nadie tiene derecho a exigir que otros sean la fuerza necesaria para apoyar su negocio, sea el negocio que sea, ya sea la agricultura, la fabricación de calzado o bancarios.

Ahora debería ser evidente cómo el libertario se prepara para analizar toda una serie de asuntos prácticos – los aranceles comerciales, pisos y techos salariales, las intervenciones militares en el extranjero, la política fiscal, control de armas, la energía nuclear. A la hora de considerar la posibilidad de reconocer las acciones o conductas como criminales, debemos preguntarnos si implican una agresión contra la persona o propiedades de otros. Si no es así, cualquiera punto de vista que uno pueda recrear de su moralidad o conveniencia, no deben ser objeto de una prohibición legal.

Hoja de ruta

Este libro tiene un número limitado de objetivos: demostrar el carácter anti-libertario de la acción estatal, para argumentar a favor de la presunción de libertad para hacer el caso para la anarquía libertaria, para demostrar que la ley no requiere patrocinio estatal y demostrar la ilegitimidad del Estado por medio de un ataque sobre la naturaleza representativa de la democracia y la validez de las constituciones estatales.

En el capítulo dos muestro el carácter criminal del estado, ilustrando esto mirando de donde viene el estado y mostrando lo que hace, sobre todo en la cuestión de hacer la guerra y la imposición de impuestos. El estado dice que es necesario para muchas cosas – la construcción de caminos, agua, servicios públicos, etc – y mientras que puede ser y se ha demostrado que ninguna de estas cosas requiere un Estado para proveerlas, siempre hay una conjunto de servicios que el defensor del Estado retirará a cuando sea presionado, nombrará, que el Estado es necesario para la prestación de la justicia, la ley y el orden. Si puedo demostrar que la justicia, la ley y el orden pueden ser proporcionadas sin un estado, el estado comienza a verse como el Mago de Oz, un hombre pequeño con un megáfono tirando de las palancas detrás de una cortina. El capítulo tres esboza una idea de libertad que es coherente con el carácter moral de la acción humana, sin la cual la vida humana no tiene sentido. En el capítulo cuatro, doy cuenta de la anarquía y la conclusión de que la combinación de libertad y anarquía es un antecedente persuasivo. En el capítulo cinco intento mostrar, tanto teórica como prácticamente, que es posible tener ley sin Estado. Muestro cómo la ley se origina espontáneamente como un atributo concomitante de toda sociedad y no tiene ninguna conexión necesaria con un estado. En el capítulo seis, socavo las justificaciones más populares para el Estado democrático moderno – que en esta forma de Estado realmente nos gobernamos a nosotros mismos y que las constituciones proporcionan una solución al eterno problema del consentimiento político.

Tal vez la ilusión más profunda y penetrante de la mayoría de los estatistas es que podemos escapar de la anarquía y los medios de escaspe es el Estado. Pero, ¿podemos? Espero mostrar (brevemente) en lo que sigue que, de hecho, siempre vivimos en una condición de anarquía en un nivel u otro, y que la única decisión que tenemos que tomar es en qué tipo de anarquía que queremos vivir. ¿Será la anarquía política de poderes del Estado que compiten dentro de los estados y la anarquía de la competencia entre los Estados en la escena internacional, o será el orden emergente de la anarquía libertaria que es la condición natural de los seres humanos que toman sus libertades (y su correspondiente responsabilidades) en serio? [11]

Soy dolorosamente consciente de que hay muchos temas de importancia que no se han tocado en este libro. Es probable que encuentre la frase “¿Pero de que trata …..? formandose en tu cabeza de vez en cuando a medida que lees. Sólo puedo alegar como atenuante que en un libro de proporciones modestas, he tenido que ser muy selectivo en la elección de mis temas. Otros se enfrentan a un problema similar, sin duda alguna, han optado por hacer las cosas de forma diferente, manteniendo algunas cosas que yo he eliminado y la eliminación de algunas de las cosas que yo hemantenidodo, pero quod scripsi, scripsi , lo que he escrito, escrito está.


NOTAS
[1] Ver Craig Duncan & Tibor Machan (2005) Libertarianism: For and Against, Lanham, Maryland: Rowman and Littlefield, p. 46ff.
[2] Ibid., p. 46.
[3] Ibid., p. 47.
[4] Murray N. Rothbard (2002 [1982]) The Ethics of Liberty (New York: New York University Press),p. 166.
[5] Mencken (1982) p. 147.
[6] Narveson (2008) p. 1.
[8] Ver Sheldon Richman (2011) ‘Libertarian Left’, The American Conservative.
[9] Ver Jan Narveson (2008) You and the State: A Fairly Brief Introduction to Political Philosophy, Lanham, Maryland: Rowman and Littlefield, p. 183.
[10] Material de una inclinación algo más práctico desde una variedad de perspectivas libertarias se puede encontrar en David Boaz (1997) The Libertarian Reader, New York: The Free Press; Randall Fitzgerald (2003) Mugged By the State: Outrageous Government Assaults on Ordinary People and their Property, Washington, D. C., Regnery Publishing; David Friedman (1989) The Machinery of Freedom: A Guide to a Radical Capitalism, La Salle, Illinois: Open Court; Robert Higgs (2004) Against Leviathan: Government Power and a Free Society, Oakland, California: Independent Institute; Jacob H. Huebert (2010)Libertarianism Today, Oxford: Praeger; Jeffrey A. Miron (2010) Libertarianism, from A to Z, New York: Basic Books; Charles Murray (1992) What It Means to be a Libertarian, New York: Broadway; and Murray N. Rothbard (2006) For a New Liberty 2nd ed., Auburn: Alabama: Ludwig von Mises Institute.
[11] Ver Alfred G. Cuzan (1979) ‘Do We Ever Really get out of Anarchy?’, The Journal of Libertarian Studies, 3 (2), 151-58, p. 151 and (2010) ‘Revisiting “Do We Ever Really get out of Anarchy?’’’, The Journal of Libertarian Studies, 22 (3-21).Fuente aquí.

La Guerra sobre las Palabras y los Hechos

Título original: The War on Words and Facts

Por Wendy McElroy  |  Laissez-Faire Books

Traducido por FTG

Si controlas el lenguaje, controlas el argumento
Si controlas el argumento, controlas la información
Si controlas la información, controlas la historia
Si controlas la historia, controlas el pasado
El que controla el pasado controla el futuro “.
  – Gran Hermano,  1984 .

La más profunda forma de control social tiene por objeto regular lo que un ser humano cree que es verdadero y falso, bueno y malo.Cuando cortocircuitas la facultad crítica y el sentido moral de una persona, obedecerá a la autoridad sin necesidad de fuerza porque la autoridad ha definido quién es.

Dicho control requiere la monopolización de la información. Es por ello que los estados totalitarios establecen escuelas públicas obligatorias, estrangulando la libertad de expresión y la prensa, emitiendo propaganda, legislando Internet y monitorizando obsesivamente lo que la gente se dice unos otros. Necesitan eliminar toda la competencia en el “negocio de la verdad”. Y, así, quienes saben que el “Emperador está desnudo” son silenciados por diversos medios.

El control de lo que es verdadero y falso se puede llamar la democratización de la realidad. Los “Hechos” son fabricados por aquellos que controlan la información y, por tanto, se difunden ampliamente para personas que no los cuestionan quienes los cren porque arrojan los “hechos” de las autoridades o los medios de comunicación. Si suficientes personas creen que las estadísticas fuertemente manipuladas sobre el desempleo y la inflación, entonces la economía no está tan mal. Si los medios son optimistas sobre la economía, entonces la confianza del consumidor no cambiará las cosas. Si suficientes personas creen que la policía “sirve y protege”, entonces los que gritan ‘¡brutalidad!’ se convierten en problemáticos. Si los políticos son vistos como “servidores públicos”, entonces dejan de ser señores. Por lo tanto, ¿qué pasa cuando la realidad se establece por consenso?.

Hay muchas maneras a través de las cuales la realidad es democratizada. Una importante es a través del control del lenguaje.

En su ensayo “Politics and the English Language” (La política y el Idioma Inglés) (1946), George Orwell escribió:  “[El] declive de una lengua en última instancia, debe tener causas políticas y económicas …. [Para] pensar con claridad es un primer paso necesario ir hacia la regeneración política: para que la lucha contra el mal Inglés no sea frívola “.

Una vigorosa guerra sobre las palabras se está librando. Ya sea que se llame corrección del proceso político, Marxismo cultural o control del pensamiento, ciertas palabras se han convertido en crímenes; se han convertido en el discurso del odio. La legislación del crimen del pensamiento prohíbe la expresión de ideas específicas, incluidas las religiosas y los que ‘intimidan’, mientras fomentan al mismo tiempo la expresión de ideas sancionadas. También es ilegal indicar la intención de cometer violencia – por ejemplo, la publicación de que Obama necesita ser fusilado o que el gobierno debería ser derrocado por la violencia, es ilegal, incluso si usted no toma ninguna acción y no tiene los medios para hacerlo.

En otras palabras, algunos de los panfletos que dieron origen a la Revolución Americana ahora serían ilegales. O ellos deberían reescribirla, como lo están siendo actualmente los libros de texto, para eliminar palabras e ideas políticamente incorrectas.

El ataque sobre las palabras es un ataque a tu capacidad para pensar. Prueba un experimento. Elije una creencia de tú nunca has expresado oralmente o por escrito. Construye un argumento para él en tu mente y entonces expresala en voz alta. Por lo general, lo que parece claro en tu mente será torpe en tu lengua, porque la palabra hablada es un refinamiento del pensamiento que revela la falta de claridad. Ahora escribe el argumento abajo; la palabra escrita es también un refinamiento del pensamiento. Entonces expresa el argumento a otras personas. Su respuesta rápidamente expondrá una descuidada definición de términos, contra-evidencias, u otros fallos en tu pensamiento.Este proceso de refinamiento comienza con tener las palabras con las que pensar.

Otra forma de destruir las palabras es a través del “doble pensamiento” por el cual una palabra o término es también usado para significar su opuesto. Un ejemplo es la “acción afirmativa”, porque es un error juzgar a las personas sobre la base del color de la piel o el género, las universidades y los empleadores dan preferencia a las personas por su color de piel y género. Otro ejemplo es la “diversidad”, ya que las diferencias dentro de los seres humanos son tan celebradas debemos eliminar las diferencias inaceptables.

La fuerza impulsora detrás de la prohibición de las palabras y el doble pensamiento es ideológica. Considera el feminismo radical. El movimiento considera el lenguaje como una fuente de opresión de las mujeres. En efecto, el lenguaje es a veces visto como  la  fuente. Por lo tanto, consideran un insulto ser llamada “Señora Presidenta”. Insisten en la sustitución del genérico “él” con el torpe “él / ella” o simplemente con “ella”. Historia se convierte en Herstory (Ellahistoria). Hay un esfuerzo concertado para incluir caracteres feministas, gays y lesbicos en la literatura y los  libros de texto. La historia es re-escrita y enseña a excluir prominentes hombres de raza blanca, mientras incluye las voces de las mujeres, aunque esas voces eran relativamente insignificantes.

Las palabras son consideradas tan poderosas que se convierten en actos en sí mismas. Por ejemplo, pornografía se convierte en un acto de violencia contra la mujer.

¿Cómo se convierten las palabra en acciones?

Un lugar para buscar una explicación es dentro de la academia donde la idea de la construcción social se arraigó hace algunas décadas. Una construcción social que comúnmente se define como “un mecanismo social, fenómeno o categoría creada y desarrollada por la sociedad ‘a través de la cual los pensamientos y acciones están organizados ‘.

¿De dónde viene el concepto? En su influyente obra  Les Mots et Les Choses  (Las Palabras y las Cosas) el filósofo francés Michel Foucault (1928-1984) introdujo la idea de que toda la realidad es una construcción social. Argumentó que la historia y la cultura son indispensables para comprender la realidad. Esta hipótesis no es un tema polémico. Pero Foucault introdujo la idea de una “episteme”, que significa “conocimiento” en griego. La episteme de una cultura es su totalidad encerrado en sí mismo que incluye su idioma. La episteme es la forma en que una cultura o época se acerca al mundo.

Como la historia avanza, una episteme reemplaza a otra. La de la Edad Media, fue sustituida por la del Renacimiento y, a continuación, una nueva era se dice que es el amanecer. El cambio de episteme literalmente cambia los hechos básicos de una cultura. Considera el cuerpo humano. La mayoría de los filósofos asumen que hay un cuerpo humano pre-cultural.En otras palabras, asumen que la historia y la cultura no alteran la permanencia del maquillaje del hombre. Sin embargo, para Foucault, el cuerpo humano vive en la episteme y, así, se define por la misma. El cuerpo humano fue construido por la sociedad, incluidos los aspectos que la ciencia médica puede considerar como «supuestos» fisiológicos permanentes. Foucault dedicó todo un tratado,  The Birth of the Clinic (El nacimiento de la Clínica), al estudio de lo que llamó la “mirada médica”. La mirada médica objetiviza el cuerpo y lo convierte en una cosa bien ordenada para que la medicina entonces busque controlarlo a través de la cirugía, la dieta , fármacos, etc. Pero la mirada médica del siglo 18 era diferente de la del siglo 20 debido a que la episteme era diferente. Por lo tanto, el cuerpo humano del siglo 18 fue literalmente diferente del de el siglo 20. El propio cuerpo es redefinido por cada sociedad que lo examina. La Biología es arena movediza con una definición duradera, no un “hecho” duradero. Por lo tanto, hay un total relativismo histórico.

El factor más importante en el establecimiento de un episteme es el texto de la sociedad – sus palabras. Como una manera de entender este punto, considera la sexualidad reprimida de la era Victoriana. Un enfoque común para examinarla es mirando las obras contemporáneas y de la literatura, canciones y periódicos, en otras palabras, examinar los textos de la sociedad Victoriana y concluir que es lo que los textos reflejan de una cultura sexualmente reprimida. Foucault veía exactamente lo contrario. Creía que la sociedad refleja los textos. El texto causado a la sociedad, y no al revés.

Es importante destacar que : Foucault no dijo que la sociedad está  influenciada por las palabras y las imágenes que fluyen a través de ella: él aseguró que los textos  crean  la episteme, la cual encarna la propia sociedad.Afirmó que hablar y escribir acerca de una sexualidad reprimida causa la represión de la sexualidad. Las palabras construyen nuestro mundo y, por ello son la clave del poder sobre él.

El relativismo y el subjetivismo han tenido un impacto devastador sobre el estado de los hechos. En un mundo que se construye socialmente, no  hay hechos eternos, sólo existe la realidad que se construye con palabras y esa realidad puede ser cambiada. La manera de alterar la realidad es alterar el lenguaje y los textos. Y, así, la tarea de cambiar el mundo implica deconstruir textos, por ejemplo, excluyendo palabras de Huckleberry Finn  para que sea políticamente correcto. Entonces el trabajo de reconstrucción social comienza por que las palabras estén prohibidas, la historia se reescribe y los pensamientos son criminalizados. Un nuevo conjunto de “hechos” se convierte en la realidad social.

Las ideas de Foucault han entrado en el mundo académico y en la sociedad de una forma un poco aguada pero causan daño a las palabras y el concepto mismo de ‘un hecho’ dondequiera que surjan. Como las palabras se convierten en ilegales, ya que las palabras pierden su significado, nuestra capacidad para pensar se empobrece. Como los hechos son oscurecidos y tergiversados a propósito, nuestra capacidad de llegar a conclusiones basadas en la evidencia se ve disminuida. Y, si el razonamiento es una característica esencial del ser humano, entonces nos convertimos en un poco menos humanos.

Fuente aquí.

No Pienses en Elefantes

Título Original: Don’t Think about Elephants

Por Jeffrey Tucker  |  Laissez-Faire Books

Traducido por FTG

La película  Inception (Origen)  (2010) dirigida por Christopher Nolan, es una de las pocas películas que he visto que se toma la idea de las mismas ideas en serio.

Trata sobre un equipo de expertos que se especializa en el espionaje corporativo mediante la extracción de información de los sueños. Esta vez, su trabajo es mucho más difícil: Se les pide implantar una nueva idea en la cabeza de alguien usando los mismos métodos.

El siguiente intercambio se lleva a cabo para ilustrar el poder de una idea:

“OK, este soy yo, sembrando una idea en tu mente. Yo digo: No pienses en elefantes. ¿En qué estás pensando? “

¡Ese es el punto!

Otro personaje explica la profundidad del problema más de extraer o implantar ideas:

“¿Cuál es el parásito más resistente? ¿Las bacterias? ¿Un virus? ¿Un gusano intestinal? Una idea. Resistente … muy contagiosa. Una vez que una idea se ha apoderado del cerebro, es casi imposible de erradicar. Una idea que está completamente formada – completamente entendida – se clava – profundamente en alguna parte “.

En la vida real, la gente está implantando ideas en nuestras cabezsa todo el tiempo. Si has visto alguna de las grandes convenciones políticas durante la semana pasada, tú sabes esto.Nos dicen que los necesitamos para mantenernos a salvo, seguros, prósperos, virtuosos y justos. En su ausencia, algo terrible ocurrirá.

El objetivo aquí es una versión diferente de espionaje. Se nos está persuadiendo de darles dinero para llevar a cabo sus campañas y luego, a la hora señalada, se marchan al gobierno – vas al colegio designado y escoges la papeleta  electoral en la forma en que desean que lo hagamos.

Poco a poco estamos dejando de hacerlo, pero sólo lo suficiente para cumplir dando la apariencia de consentimiento. Millones de personas tienen una idea implantada en la cabeza y actuan en consecuencia. Es más o menos como funciona. Ha funcionado por un tiempo muy largo. El sistema no es tan saludable como lo solía ser, pero sigue siendo la mejor oportunidad que la élite gobernante tiene que obtener nuestra cooperación.

¿Qué pasa si la mayor parte de lo que sucede en estas convenciones partidistas es una ilusión? ¿Y si los poderes reales que dirigen nuestras vidas son en gran parte intocables por el voto y las elecciones? ¿Y si esos poderes reales son tan vulnerables que si dejamos de creer en ellos, perdieran su poder? ¿Y si el camino hacia la libertad estuviera tan claro como el descubrimiento de la realidad después de un período de sueño?

.Este es el punto de vista de Hans-Hermann Hoppe. Él es el autor del e-book de la semana en el Club de Laissez Faire : La Gran Ficción .

La Gran Ficción explica el funcionamiento interno del Estado como ningún otro libro. Hoppe profundiza en la historia, el origen de la propiedad, la naturaleza del poder, la verdad sobre el dinero, y muchos otros temas para demostrar que gran parte de lo que tendemos a creer sobre el sistema es esencialmente una fábula.

El aparato del poder no nos protege, sino que nos roba. No estabiliza la economía, sino que dilapida la riqueza de la mayoría hacia la minoría. No nos mantiene a salvo, sino que hace que el mundo sea seguro para ellos, pero pone en peligro nuestras vidas y la prosperidad. La clase intelectual que es enviada a defender el sistema de poder está buscando su propio auto-interés.

La Gran Ficción es la mentira impulsada por la clase política que la explota mostrándonosla diariamente como necesaria e inevitable. Tampoco es cierto. Como parte de la gran ficción, hay muchas ficciones más pequeñas, también. Hoppe explica cada una de ellas: la idea de que el estado nos proporciona seguridad, que protege nuestro dinero, que nuestras sociedades son dirigidas científicamente por los expertos, que el Estado-nación es una especie de ser inmortal que va a durar para siempre.

Hoppe es uno de los intelectuales más importantes del mundo hoy en día, un gran pensador a la altura de un Hume, Hegel, Kant, Marx y Mises. Sus ensayos aquí mostrados son algunos de los más brillantes y de mayor alcance, que tratan de la propiedad, el dinero, la sociedad, el derecho, e incluso el método científico. Su reputación en Europa es tan grande que la gente clama para las invitaciones privadas a su salón. Sus escritos han sido traducidos a una docena de idiomas.

Esta es sólo una muestra de algunos de los materiales que encontrarás:

  • Tres marcas de un Estado (que el estado no advierte)
  • Por qué una población se pone al día con los impuestos, la intimidación y mal servicio por parte del Estado
  • Por qué los intelectuales se giran para apoyar al estado
  • Por qué la educación obligatoria existe realmente
  • Por qué y cómo el Estado trae consigo la guerra de todos contra todos
  • Por qué existen los derechos de propiedad solamente a causa de la escasez
  • Por qué cada desviación de los derechos de propiedad conduce a la pérdida social
  • Por qué la vida moderna es, de alguna manera, más salvaje que en los tiempos prehistóricos primitivos
  • Por qué los estados más ricos son más agresivos
  • Por qué y cómo se originó la familia como una unidad económica
  • Por qué la autosuficiencia es el camino a la pobreza
  • Por qué la trampa Maltusiana es real y el modo de escapar de ella
  • Por qué la mejora tecnológica hace crecer necesariamente la propiedad y el comercio
  • Por qué el ingrediente crucial que marcó el comienzo de la modernidad es la inteligencia humana
  • Por qué la privatización total no sólo es posible, sino deseable
  • Por qué es ingenuo esperar que el estado alguna vez reforme el sistema monetario
  • Por qué el tema de la inmigración es más complicado de lo que uno y otro lado admiten
  • Por qué el mejor camino a seguir para la libertad debe incluir el derecho a la secesión
  • Por qué leyes verdaderamente justas necesariamente deben extenderse desde la propiedad privada
  • Por qué no puede haber libertad religiosa sin derechos de propiedad.

Si no estás familiarizado con las obras de Hans-Hermann Hoppe, prepárate para La Gran Ficción, te causará un cambio fundamental en la manera de ver el mundo. Ningún escritor vivo hoy en día es más efectivo en despojar las ilusiones que  casi todo el mundo tiene sobre la economía y la vida pública. Más fundamentalmente, el profesor Hoppe hace que las cortinas se te caigan de los ojos en el tema más crítico que enfrenta la humanidad hoy en día: la elección entre la libertad y el estatismo.

El título proviene de una cita de Frederic Bastiat, el economista y panfletista del Siglo 19: “El Estado es la gran ficción por la que todos buscan vivir a expensas de todos los demás.” Él no dice que esta es una característica de la estado, un aspecto posible de la política pública haya ido mal, o un signo de un estado que se ha vuelto loco en un cambio de su papel de vigilante nocturno para convertirse en recaudatorio. Bastiat está caracterizando la naturaleza esencial del Estado mismo.

La totalidad de los escritos de Hoppe sobre la política pueden ser vistos como una aclaración sobre este punto. Él ve al Estado como una banda de ladrones que utiliza la propaganda como medio de disimular su verdadera naturaleza. En esta manera descarnada, Hoppe ha contribuido de manera significativa a la literatura, mostrando cómo se origina el Estado y cómo la clase intelectual ayuda a perpetuar este encubrimiento, ya sea en nombre de la ciencia, la religión, o la provisión de algunos servicios como la salud, la seguridad, la educación , o lo que sea. Las excusas están siempre cambiando, el funcionamiento y el objetivo del Estado es siempre la misma.

“Sólo unas pocas personas pueden ver a través de la totalidad de la farsa”, escribe, “y aún menos tener el valor de hablar en contra de ella”.

Es cierto, pues, que Hoppe se encuentra junto a una larga lista de pensadores anarquistas que ven al Estado como interpretando un papel puramente destructivo en la sociedad. Pero a diferencia de la línea principal de pensadores de esta tradición, el pensamiento de Hoppe no está cubierto por las ilusiones utópicas acerca de la sociedad sin Estado. Él sigue a Ludwig von Mises y Murray N. Rothbard en la colocación de la propiedad privada como un elemento central en la organización social. Para justificar este punto de vista, Hoppe va mucho más allá de  tradicionales frases de Locke. Él ve a la propiedad privada como institución ineludible en un mundo de escasez, y se basa en el trabajo de la filosofía contemporánea europea para hacer sus reivindicaciones más sólidas que cualquiera de sus predecesores intelectuales “.

El lector se sorprenderá al acercarse a Hoppe porque es mucho más sistemático y lógico de lo que la gente espera de los escritores sobre estos tópicos. Él llegó a su punto de vista después de una larga lucha intelectual, después de haberse movido sistemáticamente de ser una convencional socialista de izquierdas a convertirse en el fundador de su propia escuela de pensamiento anarco-capitalista.

El dramático cambio le ocurrió en la universidad, como revela en las secciones biográficas de este libro. Él no da nada por sentado en el curso de su argumentación. Él conduce al lector cuidadosamente a través de cada paso en su cadena de razonamiento. Este enfoque requiere una disciplina extraordinaria y un nivel de brillantez fuera del alcance de la mayoría de los escritores y pensadores.

Esta obra en particular va más allá de la política, sin embargo, muestra toda la gama de pensamientos de Hoppe sobre economía, historia, metodología científica, y la historia del pensamiento. En cada campo, trae el mismo nivel de rigor, que conduce a la adhesión inquebrantable a la lógica, la falta de miedo en la cara de las conclusiones radicales.

A la luz de todo esto, parece demasiado limitante para describir a Hoppe como un simple miembro de la tradición austriaca o libertaria, porque realmente ha forjado nuevos caminos – en más formas de las que se hacen evidentes en sus escritos. Realmente estamos hablando de un genio universal, lo cual es precisamente por qué el nombre de Hoppe aparece tan a menudo en la discusión de los grandes intelectuales vivos en la actualidad.

Se da la circunstancia de que Hoppe es también una figura muy controvertida. Yo no creo que él lo haría de ninguna otra manera. De todos modos, éste es siempre el caso para las mentes creativas que realmente no se encoge ante las conclusiones de sus propias premisas. La perspectiva desde la que escribe proviene de un apego apasionado, pero todavía científico a la libertad radical, y su obra se produce en momentos en que el estado está en marcha.

Todo lo que ha escrito va al grano. Se trata de romper paradigmas. Justo cuando uno piensa que ha descubierto su modo de pensar, este lo lleva en una dirección que no esperaba. No son sólo sus conclusiones que son significativas, sino la forma magistral en que llega a ellas.

¿Dónde ve Hoppe el final de nuestra crisis actual? He aquí un pasaje para darle un sentido:

“El edificio del Imperio lleva las semillas de su propia destrucción. Cuanto más cerca un estado llega a la meta final de la dominación mundial y un gobierno mundial, menos razones hay para mantener su liberalismo interno y en su lugar lo que todos los Estados están dispuestos a hacer de todas maneras, es decir, tomar medidas enérgicas y aumentar la explotación de la gente productiva que aún quede. Consequenetemente, sin impuestos adicionales disponibles y la productividad doméstica estancada o en descenso, las políticas internas del Imperio de pan y circo ya no puede ser mantenidas por más tiempo. La crisis económica golpea, y una crisis económica inminente estimulará la descentralización de las tendencias, los movimientos separatistas y secesionistas, y conducirá a la desintegración del Imperio. Hemos visto que esto está sucediendo con Gran Bretaña, y lo estamos viendo ahora, con los EE.UU. y su Imperio aparentemente en las últimas (así como en España)”.

Es para mí un gran honor como editor ejecutivo de Laissez Faire Books ser el editor de una obra de esta importancia. Esto es más que una colección en la tradición libertaria, es un testimonio del hecho de que el progreso de las ideas es todavía posible en nuestro tiempo. Mientras que sigue siendo cierto, siempre y cuando la tradición que representa Hoppe es vivir y mejorar, no tenemos razones para creer que la libertad humana no tiene y no lo hará sucumbirá a la gran ficción.

Fuente aquí.

Nuestro veneno cotidiano La responsibilidad de la industria química en la epidemia de las enfermedades crónicas

«Todos los ciudadanos del mundo deben tomar conciencia de lo que está ocurriendo con la alimentación» (Marie-Monique Robin).

¿Cómo es posible que la ciencia esté al servicio de las multinacionales y sus intereses y no al servicio del progreso humano y la salud?
¿Qué estamos comiendo?
En los últimos treinta años el índice de cáncer ha aumentado más de un 40%. En este mismo período, el incremento de enfermedades como la leucemia y los tumores cerebrales en niños ha sido, aproximadamente, del 2%. Constatamos, en los países desarrollados, en el estado de bienestar, una evolución similar en problemas de origen neurológico (Parkinson y Alzheimer) y múltiples disfunciones en la reproducción. ¿Cómo podemos explicar el aumento, exagerado, de estas patologías? ¿Qué está ocurriendo en nuestro cuerpo?
Tras dos años de intensas investigaciones por Asia, Norteamérica y Europa, apoyándose en infinidad de testigos, opiniones de investigadores, informes de miembros de agencias de regulación alimentaria y contrastados estudios científicos, una trágica evidencia salta a la vista: existen miles de moléculas químicas que han invadido nuestra alimentación desde la Segunda Guerra Mundial.
Para llegar a esta conclusión, Marie-Monique Robin, que ya deslumbró con el rigor de su trabajo El mundo según Monsanto , ha trazado el viaje desde los pesticidas usados en la agricultura moderna hasta nuestros platos cotidianos cargados de aditivos y plásticos “aptos” para la alimentación. ¿Cómo es posible que no exista información sobre los componentes tóxicos que conllevan infinidad de alimentos?
Después de analizar el sistema de evaluación de productos y sus componentes, estudiar docenas de ejemplos del uso de pesticidas dañinos para la salud y comprender las presiones y manipulaciones de la industria química la conclusión no puede dejarnos indiferentes: la cadena de la alimentación está contaminada.
¿Como es posible que la ciencia esté al servicio de las multinacionales y sus intereses y no al servicio del progreso humano y la salud?

Puedes conseguir el libro aquí.

“Pedro el Romano: el ÚLTIMO Papa está Aquí”

Descripción del libro:

¡El Papa Benedicto renunció justo como el libro, dijo que lo haría!. Ahora bien, no debes saber ¿qué tiene esto que ver con la profecía con la “Profecía de los Papas”de San Malaquías , una lista de versículos que predicen cada uno de los papas católicos desde el Papa Celestino II hasta el Papa Final, “Pedro el romano”, cuyo reinado terminaría en la destrucción de Roma? Publicadas por primera vez en 1595, las profecías fueron atribuidas a San Malaquías por un historiador Benedictino llamado Arnold de Wyon, que las registra en su libro Lignum Vitae. La tradición sostiene que Malachy había sido llamado a Roma por el Papa Inocencio II, y mientras estuvo allí, él experimentó la visión de los futuros papas, incluido el último, lo cual él escribió en una serie de crípticas frases. De acuerdo con la profecía, el próximo Papa (después de Benedicto XVI) es  el pontífice final, Petrus Romanus o Pedro el Romano. La idea por parte de algunos católicos que el próximo Papa anunciado en la lista de San Malaquías es el comienzo de la “gran apostasía”, seguida de la “gran tribulación” preparando el terreno para el inminente desarrollo de los acontecimientos apocalípticos, algo con lo que muchos no-católicos estarían de acuerdo. Esto daría lugar a un falso profeta, que según el libro de Apocalipsis, llevaría a las comunidades religiosas del mundo a abrazar a un líder político conocido como el Anticristo.  En la historia reciente, varios sacerdotes católicos -algunos actualmente ya fallecidos – han sido sorprendentemente francos sobre lo que han visto como este peligro inevitable creciendo desde el interior de las filas del Catolicismo, como resultado de secretas influencias satánicas “Illuminati-Masónicas”. These priests claim secret knowledge of an multinational power elite and occult hierarchy operating behind supranatural and global political machinations. Estos sacerdotes aseguran tener conocimiento de una secreta élite de poder multinacional y una jerarquía oculta operando detrás de las maquinaciones políticas, sobrenaturales y globales. Dentro de esta sociedad secreta están infiltrados siniestros falsos católicos que entienden que, como la Iglesia Católica Romana representa un sexto de la población mundial y más de la mitad de todos los cristianos, es indispensable para el control de futuros elementos globales en materia de Iglesia y Estado y el cumplimiento de un plan diabólico que ellos llaman “Alta Vendita”, el cual asumirá el control del papado y para ayudar al Falso profeta a engañar a los fieles (incluidos los católicos) para que adoren al Anticristo. Como dice el Dr. Michael Lake en la portada, católicos y eruditos evangélicos han temido este momento durante siglos. Por desgracia, como los lectores descubrirán, el tiempo para evitar la llegada de Pedro el Romano se nos ha agotado.

En Abril de 2012 se publicó en los Estados Unidos el libro “Petrus Romanus: The FINAL Pope Is Here”, escrito por Thomas Horn y Cris Putnam. Se trata de una extensa obra que cruza dos líneas: la investigación periodística sobre acontecimientos internos de El Vaticano, y las profecías que se refieren al Papa que habrá de guiar la Iglesia durante la Gran Tribulación, último Papa de la serie romana.

El título se refiere a una de las principales profecías respecto a los Papas, la de San Malaquías, obispo irlandés que tuvo una revelación sobre la sucesión de romanos pontífices desde Celestino II hasta el último Papa de los tiempos actuales. La profecía está compuesta de lemas descriptivos correspondientes a cada uno de esos 112 Papas.

Los lemas pueden referirse a un símbolo de su país de origen, a su nombre, a su escudo de familia, o a alguna característica de su pontificado o de su vida.

Los últimos Papas son:

108: “Flos florum” (Flor de las flores) Pablo VI. Su escudo contenía una flor de lis, “flor de las flores”.

109: “De medietate Lunae” (De la Media Luna) Juan Pablo I. Nació en la diócesis de Belluno, conocida como de bella luna.

110: “De labore solis” (Del eclipse del sol) Juan Pablo II. El día de su nacimiento y el día de su muerte hubieron eclipses de sol.

111: “Gloria Olivae” (La gloria del olivo) Benedicto XVI. Tomó su nombre de San Benito. Los monjes benedictinos, conocidos como olivetanos, tienen ramas de oliva en su heráldica.

Falta solo uno según la lista:

112: “Petrus Romanus” (Pedro Romano) Será el último Papa que gobierne la Iglesia desde Roma, inmediatamente antes de que acontezca el Retorno de Cristo.

El número 112 es del todo particular pues, a diferencia de los demás, es el único que lleva un párrafo descriptivo además del lema:

“En la persecución final contra la Santa Iglesia Romana reinará Pedro Romano, quien pastoreará a su grey en medio de muchas tribulaciones. Después de esto, la ciudad de las siete colinas será destruida y el Juez justo volverá para juzgar a su pueblo”.

Antes de abordar el contenido del libro “Petrus Romanus” es necesario hacer algunas precisiones. Cuando se habla de “el último Papa” no significa que nos encontramos ante el fin de la Iglesia o del mundo. La profecía se mueve dentro del esquema escatológico lacunziano que estipula, basado en las Escrituras, tres venidas de Cristo: 1) la de Belén, hace dos mil años; 2) la de su Parusía, retorno glorioso al final de los siete años de la Gran Tribulación: según San Juan y San Pablo, Cristo descenderá en el Valle de Armaguedón para derrotar al Anticristo y a sus ejércitos, y posteriormente llevar a cabo el Juicio a las Naciones; 3) la del fin del mundo, en el Cielo, para llevar a cabo el Juicio Universal.

Después de la Parusía y el Juicio a las Naciones la historia humana continuará en este mundo, si bien totalmente transformado, en un Reino de Dios en el que habrá paz, justicia y santidad verdaderas. Cuando Cristo inaugure su reino en el mundo, fruto social de la Parusía, Roma habrá sido destruida (según San Juan y coincidiendo con el lema 112 de San Malaquías), y el Papado volverá a ser ejercido desde Jerusalén, como lo fue en los inicios. Allí comenzará la serie de Papas jerosolimitanos, de la que a San Malaquías ya no le fue revelado nada.

También hay que decir, antes de abordar el punto central del libro, que además de San Malaquías existen otras muchas profecías sobre el futuro próximo del Papado y de la Iglesia, y que coinciden con el pontificado de Pedro Romano. De todas ellas podemos resumir varios elementos:

  1. Una elección confusa de la que surgen un Papa legítimo y un antipapa.
  2. Un Papa obligado a salir de Roma en circunstancias calamitosas.
  3. El antipapa usurpa la Silla de Pedro por la maniobra de una secta masónico-satánica que opera dentro de El Vaticano.
  4. Un gran cisma para la Iglesia, resultado de esa situación de dos Papas antagónicos.

Algunas de esas profecías:

  • San Francisco de Asís: “Habrá un Papa electo no canónicamente que causará un gran cisma. Se predicarán diversas formas de pensar que causarán que muchos duden, aún aquellos en las distintas órdenes religiosas, hasta estar de acuerdo con aquellos herejes que causarán que mi Iglesia se divida. Entonces habrá tales disensiones y persecuciones a nivel universal que si esos días no se acortaran, aún los elegidos se perderían”.[1]
  • Juan de Vitiguero, en el Siglo XIII: “Cuando el mundo se encuentre perturbado, el Papa cambiará de residencia”.
  • Juan de Rocapartida, un siglo después: “Al acercarse el Fin de los Tiempos, el Papa y sus cardenales habrán de huir de Roma en trágicas consecuencias hacia un lugar donde permanecerán sin ser reconocidos, y el Papa sufrirá una muerte cruel en el exilio”.
  • Nicolas de Fluh, en el siglo XV: “El Papa con sus cardenales tendrá que huir de Roma en situación calamitosa a un lugar donde serán desconocidos. El Papa morirá de manera atroz durante su destierro. Los sufrimientos de la Iglesia serán mayores que cualquier momento histórico previo”.
  • El venerable Bartolomé Holzhauser, fundador de las sociedades de clérigos seculares en el Siglo XVIII: “Dios permitirá un gran mal contra su Iglesia: vendrán súbita e inesperadamente irrumpiendo mientras obispos y sacerdotes estén durmiendo. Entrarán en Italia y devastarán Roma, quemarán iglesias y destruirán todo”.
  • Las palabras de la Virgen reveladas en La Salette a Melania: “Roma perderá la fe, y se convertirá en la sede del Anticristo”.[2]
  • La revelación recibida por la Madre Elena Aiello, famosa estigmatizada que fuera consultada con frecuencia por el Papa Pio XII: “Italia será sacudida por una gran revolución (…) Rusia se impondrá sobre las naciones, de manera especial sobre Italia, y elevará la bandera roja sobre la cúpula de San Pedro”.[3]
  • La beata Ana Catalina Emmerick, religiosa Agustina, en 1820: “Vi una fuerte oposición entre dos Papas, y vi cuan funestas serán las consecuencias de la falsa iglesia, vi que la Iglesia de Pedro será socavada por el plan de una secta. Cuando esté cerca el reino del Anticristo, aparecerá una religión falsa que estará contra la unidad de Dios y de su Iglesia. Esto causará el cisma más grande que se haya visto en el mundo”.
  • Elena Leonardi, asistida espiritual del Padre Pio: “El Vaticano será invadido por revolucionarios comunistas. Traicionarán al Papa. Italia sufrirá una gran revuelta y será purificada por una gran revolución. Rusia marchará sobre Roma y el Papa correrá un grave peligro”.[4]
  • Enzo Alocci: “El Papa desaparecerá temporalmente y esto ocurrirá cuando haya una revolución en Italia”.[5]
  • La Beata Ana María Taigi: “La religión será perseguida y los sacerdotes masacrados. El Santo Padre se verá obligado a salir de Roma”.[6]
  • La mística María Steiner: “La santa Iglesia será perseguida, Roma estará sin pastor”.
  • Las revelaciones en Garabandal: “El Papa no podrá estar en Roma, se le perseguirá y tendrá que esconderse”.[7]
  • Al P. Stefano Gobbi, místico y fundador del Movimiento Mariano Sacerdotal, la Santísima Virgen le reveló: “Las fuerzas masónicas han entrado a la Iglesia de manera disimulada y oculta, y han establecido su cuartel general en el mismo lugar donde vive y trabaja el Vicario de mi Hijo Jesús. Se está realizando cuanto está contenido en la Tercera parte de mi mensaje, que aún no ha sido revelado, pero que ya se ha vuelto patente por los mismos sucesos que estáis viviendo”.[8]
  • Sor Agnes de Akita: “La obra del demonio se infiltrará hasta dentro de la Iglesia de tal manera que verán cardenales contra cardenales, obispos contra obispos”.
  • Sor Sofía María Gabriel: “Habrán dos Papas rivales y una gran crisis centrada en el papado vaticano, y la Iglesia quedará dividida en dos bandos”.
  • Cardenal Mario Luigi Ciappi: “La pérdida de la fe en la Iglesia, la apostasía, saldrá de la cúspide de la Iglesia”.
  • Papa San Pío X: “He tenido una visión terrible: no sé si seré yo o uno de mis sucesores, pero vi a un Papa huyendo de Roma entre los cadáveres de sus hermanos. Él se refugiará incógnito en alguna parte y después de breve tiempo morirá una muerte cruel”.[9]
  • Padre Paul Kramer: “El antipapa y sus colaboradores apóstatas serán, como lo dijo la Hermana Lucía, los partidarios de Satanás, quienes trabajan para el mal y no tienen miedo de nada”.
  • Sor Lucía dos Santos, revelando el Tercer Secreto de Fátima: “Vimos a un obispo vestido de blanco, que temíamos fuera el Santo Padre, huir de una ciudad en ruinas, tembloroso y con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por los cadáveres que encontraba por el camino”.
  • Cardenal Karol Wojtyla, ante el Congreso Eucarístico de Pennsylvania, en 1977: “Estamos ante la confrontación histórica más grande que la humanidad haya tenido. Estamos ante la contienda final entre la Iglesia y la anti-iglesia, el Evangelio y el anti-evangelio. Esta confrontación descansa dentro de los planes de la Divina Providencia y es un reto que la Iglesia entera tiene que aceptar”.

En diversas secciones, el libro “Petrus Romanus” menciona como la masonería iluminista (satánica) logró introducirse dentro de la Iglesia con el objeto de manipularla, destruyendo su fe, para poder convertirla en instrumento colaborador del gobierno mundial que en su momento ejercerá el Anticristo.

Esa tarea de infiltración lleva casi un siglo, y obedece a la estrategia del Caballo de Troya: introducirse para destruir desde dentro.

Si bien ya muchos miembros de la masonería eclesiástica han llegado hasta el nivel de obispos y cardenales, nunca han podido lograr su objetivo esencial, que es posicionar como Papa a uno de sus miembros.

La infiltración formal data de 1926 cuando, en Aix-La Chapelle de Aachen, los sacerdotes jesuitas Herman Gruber y Berteloot se reunieron con los tres eminentes masones Kurt Reichl, del Consejo Supremo de Austria, Eugen Lenhoff, gran maestre de la Logia Austriaca, y el doctor H. Ossian Lang, secretario general de la Gran Logia de Nueva York.

Posteriormente, en 1937, los dignatarios del Consejo Supremo de Francia emprendieron, con el cabalista Oswald Wirth y con el gran maestro grado 33 Albert Lantoine, del Supremo Consejo Escocés, la tarea explícita de propiciar el acercamiento entre sacerdotes católicos y la corriente espiritualista de la masonería negra. Participaban, entre otros, los sacerdotes Gruber y Mukermann. Todos coincidían en el empeño por crear un “socialismo cristiano global” vinculado al Marxismo.

El libro “Petrus Romanus” recuerda el caso significativo de un cardenal adherido a la masonería que estuvo a punto de llegar a ser Papa, el Cardenal Mariano Rampola.

A la muerte del Papa León XIII, todos daban por segura la elección del cardenal Mariano Rampolla, Secretario de Estado, como sucesor al trono pontificio. Sin embargo, durante el cónclave, el cardenal metropolitano de Cracovia marcó el alto mediante un telegrama de Su Majestad Franz Josef, del imperio Austro-Húngaro vetando esa nominación. Años después se supo que la objeción se debió a la notificación de que Rampolla pertenecía a la Gran Logia del Ordo Templis Orienti, en la que había sido iniciado en Suiza, llegando a escalar hasta el grado de Gran Maestro.

El libro también menciona el extraño caso del cardenal Giuseppe Siri mencionando que él ganó la mayoría de votos en los cónclaves de 1958 y 1963 pero, por presiones incomprensibles de la masonería, rechazó asumir el papado. Se cita la respuesta de Siri cuando veinte años después se le preguntó si era cierto que en ambos cónclaves él había sido inicialmente electo: “Estoy obligado al secreto. Ese secreto es horrible. Podría escribir libros acerca de lo que sucedió en esos cónclaves. Cosas verdaderamente serias acontecieron, pero no puedo decir nada”[10]

En Petrus Romanus se narra un acontecimiento que ya había sido dado a conocer en 1998 por el Padre Malachi Martin, la entronización de Satanás dentro de El Vaticano. Pero el libro lo relaciona con el tema de los Papas al subrayar que en esa misa negra fue consagrado a Satanás el sacerdote que habrá de ser el último Papa (antipapa) coincidiendo con Pedro Romano.

En efecto, en su libro “Windswept House” (Casa Azotada por el Viento), Malachi Martin (q.e.p.d.), sacerdote irlandés jesuita, cultísimo, gran teólogo, exorcista por 30 años y experto en Iglesia Católica, secretario del Cardenal Bea y consultor de varios Papas, dio a conocer que apenas electo Paulo VI se llevó a cabo, el 29 de junio de 1963, en la Capilla Paulina de El Vaticano, un ritual satánico en el que se entronizó a Satanás, y en el que participaron varios cardenales y obispos.[11]

Según Martin, se estaba cumpliendo una profecía del satanismo que anunciaba el comienzo de la “Era de Satanás dentro de El Vaticano” cuando un Papa tomara el nombre de Paulo. El último había sido Paulo V, Camilo Borghese, muerto en 1621. Montini fue electo el 21 de junio de 1963, y a los ocho días se llevó a cabo el ritual satánico, entre la noche del 28 y del 29. Se invocó a Satanás, afirman Horn y Putnam, siguiendo a Martin, no solo para entronizar a Satanás, sino para que éste invistiera con su poder a un joven sacerdote destinado a ser el antipapa que será el coincidente con Pedro Romano.

Se combinaron dos rituales que se llevaron a cabo simultáneamente, en El Vaticano, que fue incruento, y otro en una iglesia parroquial en Charleston, Carolina del Sur, que fue sangriento, los dos intercomunicados telefónicamente. Según Martin, el ritual en Charleston incluyó la violencia sexual contra un niño, en primer lugar drogado y abusado, y posteriormente sacrificado. A partir de esa misa negra simultánea comenzó a difundirse el abuso sexual de menores por parte de sacerdotes, así como otra serie de actos homosexuales y satánicos entre miembros del clero.

En otro 29 de junio, pero de 1972, el Papa Paulo VI admitió públicamente con amargura: “El humo de Satanás se ha introducido por las grietas de la Iglesia”, refiriéndose sobre todo a la desacralización que se estaba llevando a cabo en la liturgia.

La Capilla Paulina, donde se llevó a cabo el ritual satánico, fue clausurada, y se reabrió en junio de 2009 cuando, después de haber sido restaurada, el Papa Benedicto XVI la volvió a consagrar a Dios.

El Padre Gabriele Amorth, experto exorcista y autor del libro “Habla un Exorcista”coincide con todo lo anterior y añade: “En El Vaticano hay cultos satánicos. No se ven, pero están en el mismo centro de la Cristiandad”.

El hecho es que a partir de los años sesenta y posteriormente al Concilio Vaticano II, comenzó a fraguarse un cisma dentro de la Iglesia. Clérigos comenzaron a realizar todo tipo de cambios en la liturgia y en la disciplina, hasta llegar a nuestros días en que se promueve la abierta rebeldía contra el Papa y se presiona para que éste derogue el celibato sacerdotal, acepte los métodos anticonceptivos y abra las puertas al sacerdocio de la mujer y al gobierno colegiado de los obispos.

Pero ese cisma de la Iglesia, que hoy es soterrado, llegará a cristalizarse y a hacerse público, el día en que Pedro Romano ascienda al trono y un antipapa reclame el pontificado con un grupo de cardenales y obispos. Volvamos a la profecía de la beata Ana Catalina Emmerick, religiosa Agustina: “Vi una fuerte oposición entre dos Papas, y vi cuan funestas serán las consecuencias de la falsa iglesia, vi que la Iglesia de Pedro será socavada por el plan de una secta”.

En la historia de la Iglesia han habido 38 antipapas, es decir, Papas que han ejercido ilegítimamente el pontificado por una elección irregular. Pero la gravedad del antipapa que será reinante con Pedro Romano es del todo singular, pues es la primera vez que se da como infiltración de una secta masónico-satánica, y porque atacará directamente la doctrina con el fin de que la Iglesia sea puesta al servicio del gobierno mundial del Anticristo.

Dice el Catecismo de la Iglesia Católica, en su número 675: “Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes“. Y en el número 677 especifica: “La Iglesia sólo entrará en la gloria del reino a través de esta última Pascua en la que seguirá a su Señor en su muerte y su Resurrección”.

El libro menciona la predicción de Ronald Conte con relación al Papa Pedro Romano. Ronald L. Conte Jr. es teólogo, traductor de la Biblia, escritor experto en Iglesia Católica y en escatología. En el año 2002, Conte predijo correctamente que el Papa después de Juan Pablo II tomaría el nombre de Benedicto XVI.

Ahora en cambio, Conte afirma que el próximo Papa, al que tocará el lema de“Petrus Romanus”, llevará el nombre de Pío XIII.[12] Conte escribe que el nombre de Pío está asociado históricamente a Papas que han enfatizado la autoridad doctrinal y disciplinar de la Iglesia, y sostiene que el Cardenal Francis Arinze reúne esa cualidad. Y añade: “Durante el reino del Papa Pedro Romano comenzará la gran apostasía, y este Papa marcará la primera parte de la Gran Tribulación”.

Sin embargo, en su libro “Petrus Romanus”, Horn y Putnam evitan casarse con la premonición de Ronald Conte respecto a Pío XIII, y señalan también como posible Papa bajo el lema “Pedro Romano” a los cardenales Peter Turkson, Angelo Scola y otros “papables” que bien pueden caer bajo la figura de un Papa que, en medio de la apostasía, defenderá la doctrina y la supremacía y disciplina de la Iglesia Católica.

El libro, apoyado por 722 notas, ofrece un buen acercamiento para conocer la historia de la Iglesia y de los Papas, así como aspectos doctrinales esenciales. También para adentrarse en el tema de la infiltración de la masonería satánica en la Iglesia, comprender el contenido de la segunda parte del Tercer Secreto de Fátima, y tratar de visualizar lo que será un acontecimiento próximo: el último cónclave.


[1] Culleton, Gerald, El Reino del Anticristo.

[2] El secreto de La Salette fue publicado en 1879 con permiso del Obispo de Lecce, Italia.

[3] Adams-Bonicelli, Alerta Humanidad, Madrid 1974.

[4] Adams-Bonicelli, Op. Cit. P. 204.

[5] Idem, p. 177.

[6] López Padilla, La Traición a Juan Pablo II, México, p. 180.

[7] The Workers of Our Lady of Mount Carmel, Nueva York,

[8] A los Sacerdotes, 20 Ed, España, p. 331.

[9] Thompson, Damian, Das Ende der Zeiten, Hildesheim, 1997, p. 240. Y Vacquié, Jean, Benedictions et Maledicions, Paris, 1987.

[10] Malachi Martin, “The keys of this blood”, NY, Touchstone 1991, 607).

[11] Entre los participantes, Martin menciona al Cardenal Villot, al Cardenal Casaroli, a diversos obispos, sacerdotes y laicos, así como un embajador luterano de Prusia.

[12] Conte, Ronald, “The future and the Popes”, Catholic Planet, 2004.

Fuente aquí.

Petrus Romanus – El Último Papa Está Aquí (Renuncia de Ratzinger)

Parte 1:

Parte 2:

Parte 3:

Parte 4:

Parte 5:

  • Calendario

    • agosto 2020
      L M X J V S D
       12
      3456789
      10111213141516
      17181920212223
      24252627282930
      31  
  • Buscar