Nada es lo que parece

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Histórico discurso de José Mujica En la ONU contra el orden mundial 2013


José ‘Pepe” Mujica,Discurso Completo, ONU 2013.El presidente de Uruguay impactó con su intervención a los demás mandatarios reunidos en la Asamblea General. José Mujica durante el debate general de la 68 Asamblea General de Naciones Unidas en la sede de esta organización en Nueva York, Estados Unidos.

“Amigos todos, soy del Sur, vengo del Sur”, se presentó con simpleza el martes el presidente uruguayo José Mujica, sorprendiendo a la Asamblea General de la ONU con un discurso poético en el que destrozó al capitalismo salvaje y la situación mundial actual.

Como si estuviese cantando “Cambalache”, el célebre tango del poeta Enrique Santos Discépolo que pinta un mundo en decadencia, Mujica entregó a los líderes mundiales reunidos en Nueva York una visión oscura de los tiempos que corren.

“Soy del Sur y vengo del Sur a esta asamblea. Cargo con los millones de compatriotas pobres en las ciudades, páramos, selvas, pampas y socavones de la América Latina, patria común que está haciéndose”, afirmó Mujica, de 78 años, en la gran cita anual de Naciones Unidas.

“Cargo con las culturas originarias aplastadas, con los restos del colonialismo en Malvinas, con bloqueos inútiles a ese caimán bajo el sol del Caribe que se llama Cuba. Cargo con las consecuencias de la vigilancia electrónica que no hace otra cosa que generar desconfianza”, agregó, enumerando algunos de las grandes cuestiones de la región.

Ante las miradas cómplices de las delegaciones latinoamericanas que ya lo conocen y la estupefacción de las de África, Medio Oriente o Asia, Mujica criticó el orden económico mundial actual con metáforas y no tanto.

“Hemos sacrificado los viejos dioses inmateriales y ocupamos el templo con el dios mercado. Él nos organiza la economía, la política, los hábitos, la vida y hasta nos financia en cuotas y tarjetas la apariencia de felicidad”, afirmó.

“Parecería que hemos nacido sólo para consumir y consumir”, martilló, señalando que si la humanidad aspirase a “vivir como un norteamericano medio” serían necesarios “tres planetas”.

“El hombrecito promedio de nuestras grandes ciudades deambula entre las financieras y el tedio rutinario de las oficinas, a veces atemperadas con aire acondicionado. Siempre sueña con las vacaciones y la libertad, siempre sueña con concluir las cuentas. Hasta que un día el corazón se para y adiós, dijo.

“Sería imperioso lograr grandes consensos para desatar solidaridad hacia los más oprimidos, castigar impositivamente el despilfarro y la especulación”, sostuvo Mujica, más como una expresión de deseo que como una propuesta.

“Tal vez nuestra visión es demasiado cruda, sin piedad”.

Mujica, un exguerrillero que sobrevivió a casi 14 años de cautiverio en manos de la dictadura militar (1973-1985), asumió en 2010 como el segundo presidente de izquierda en la historia de su país.

El mandatario ha atraído la atención en el mundo por algunas medidas impulsadas por él o aprobadas en su gobierno como la legalización del aborto, el matrimonio igualitario, así como por el proyecto de legalización de marihuana

Este singular cóctel ha hecho que figuras de la política y del espectáculo hayan citado y elogiado a Mujica, que en Nueva York debía ser seguido de cerca por el cineasta serbio Emir Kusturica que filmará un documental sobre él.

Ante la ONU, el mandatario aseguró que la humanidad entró en otra época aceleradamente, “pero con políticos, atavíos culturales, partidos y jóvenes, todos viejos ante la pavorosa acumulación de cambios que ni siquiera podemos registrar”.

“Tal vez nuestra visión es demasiado cruda, sin piedad”, admitió en una breve pausa a su devastador panorama.

Lo cierto es que nadie se salvó en su discurso, y si bien habló de la ONU como una organización “creada como una esperanza y un sueño de paz para la humanidad”, dijo que el planeta tiene “una democracia planetaria herida”.

El final de su alocución no fue mucho más optimista: “Necesitamos gobernarnos a nosotros mismos o sucumbiremos; sucumbiremos porque no somos capaces de estar a la altura de la civilización que en los hechos fuimos desarrollando. Este es nuestro dilema”.

UN INVIERNO DE CAOS

GAZZETTA DEL APOCALIPSIS

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Nadie habla sobre ello aún.

Pero en estos momentos tenemos sobre la mesa todos los ingredientes para un cóctel explosivo que puede alterar gravemente nuestras vidas en los próximos meses.

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Oda a la Alegría versión rock por Ana Rucner

Ode to Joy – Rock version by Ana Rucner from Ana Rucner on Vimeo.

Viviendo en un mundo de máscaras

Por FTG

http://entrenomadas.files.wordpress.com/2007/04/mascara.jpg

Nuestra decadente sociedad occidental es un mundo de humo y espejos donde cada uno de nosotros lleva una máscara que oculta su verdadera identidad o su carencia de esta. Todos queremos o aparentamos ser lo que en realidad no somos. Solamente algunos se la han quitado; unos son los que nos gobiernan y otros los bichos raros. En este artículo no vamos a hablar de los que nos gobiernan, ya que tienen mucho espacio en este blog, sino de los bichos raros, esos bellos seres humanos degradados por aquellos que detrás de la máscara son simples cáscaras vacías de contenido y que son simple y llanamente robots sin alma.

Aquellos que hemos decidido quitarnos la máscara hemos sido apartados de una sociedad que nos ve como un estorbo para su “apacible” esclavitud. Somos aquellos que buscamos llegar hasta el fondo de las cosas sencillamente por el placer de saber como realmente funciona el mundo. No buscamos fama ni reconocimiento pues sabemos que son cosas efímeras y que realmente a la larga te hacen infeliz, pues son solo ilusiones creadas por el sistema. Disfrutamos de la soledad, de la naturaleza, del tiempo con nuestro yo interior. Buscamos conocernos a nosotros mismos. No buscamos la soledad, pero si la tenemos la disfrutamos e intentamos no sufrir en ella. Todos estos descubrimientos nos llevan tiempo y experiencias. No nacemos con ese conocimiento, pero algo en nuestro interior, quizás nuestro ser más profundo, nuestra intuición a la que con el tiempo aprendemos a escuchar  nos ha traído hasta aquí. Hasta el momento en que ya no necesitamos una máscara para vivir en la sociedad, porque simplemente hemos aprendido a aceptarnos como somos, y al no compararnos con nadie hemos encontrado tal vez el camino a una vida más plena, que no fácil. Hemos descubierto que al compararnos con otros perdemos nuestra originalidad, nuestra identidad. No queremos ser otro, queremos ser nosotros mismos. Abandonamos los clichés que la sociedad nos inculca y eso nos hace únicos. No encajamos en el rebaño, somos las ovejas negras, los diferentes. Pero quien ha cambiado el mundo siempre han sido los rebeldes, aquellos que no encajaban y que han buscado su propio camino. No es una tarea fácil, pero es una tarea que tiene sus gratificaciones y te aseguro que vale la pena.

Aquellos que no soportamos este mundo de máscaras no estamos desconectados del mundo real. Tenemos nuestros buenos y malos momentos. No somos seres iluminados pero intentamos llevar una vida acorde con nuestra conciencia y nuestra naturaleza. A algunos se nos ha relativamente aceptado como somos aunque sea en un circulo estrecho de conocidos o amigos, a otros les ha tocado el posiblemente duro de ser completamente fugitivos del sistema, seres que lo han perdido absolutamente todo por ser auténticos. Debemos de adaptarnos a las circunstancias del mejor modo que sepamos, pero siempre intentado buscar el camino medio.

Atrévete a quitarte la máscara.

Identidad

Viviendo en un mundo donde todos llevan máscaras debido a la falta de identidad propia, una chica encuentra la verdad. Nuestra sociedad nos dice como ser y cómo encajar, cuando lo que más necesitamos es mostrar al mundo lo que realmente somos por dentro. Ser uno mismo es la mejor identidad que poseer.
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