Los 11 Pasos de la Magia de Jose Luis Parise

Según Parise, crear nuestra propia realidad aquí en la Tierra es posible y ese proceso
él lo llama “magia”. Eso sí, no es tan básico como sencillamente “desear” y punto. Esto requiere un trabajo, una metodología y un proceso. El lo explica en sus seminarios y entrevistas ya que José Luis Parise ha ideado un método que él llama “el método de la magia” que define en 11 pasos.

Paso 1: Definir la cosa que se halla detrás de la imagen por medio de la palabra.

Paso 2: Escuchar en qué consiste en realidad lo que decimos en lo que ordenamos sin dejarnos atrapar por la idea de lo que queremos decir.

Paso 3:El universo sólo precisa que le ordene el QUE no el COMO y mis afectos no pueden estar divididos respecto a lo que ordeno.

Paso 4: Las señales de la cosa que comienza a materializarse nos orientan como verdaderos faros en nuestro recorrido. Esa misma COSA está señalando en lo externo hacia lo interno

Arranque bifásico a toda acción supone una reacción. Entonces, cuando mayor sea el impulso logrado, mayor será algo que se presentará intentando anularlo para restablecer el equilibrio

Paso 5: No conformarnos con las islitas (señales de la cosa) que se nos presentan en el recorrido hacia el resultado que hemos decidido y que parecen paradísiacas.

Paso 6: Un estado de alerta expande nuestra conciencia y el universo comienza a desocultarse para nostros. En este paso, el Mago aprende los secretos de las técnicas energéticas más poderosas.

Paso 7: La magia producida traerá por casualidad, algo que nos acerque e impulse mucho más poderosamente hacia el resultado que queremos. Ese algo puede ser un sistema de magia.

Paso 8: Es en el entramado diario donde deberé entrelazar, aprovechar, defender y expandir lo que obtuve a través del entramado Universal.

Paso 9: Uno a uno, los obstáculos que hemos debido enfrentar y vencer se presentarán otra vez y en áreas insospechadas de nuestras vidas. El desafío es lograr no atenderlos.

Paso 10: Tres preguntas nos permitirán custodiar qué ingresará y qué no dejaremos que ingrese en la Tierra Nueva a la que hemos llegado. También deberemos festejar el logro.

Paso 11 Se supone que aquí sencillamente nuestro “milagro” se hace realidad. El librito que he leído en su web no explica si hay algo más en el 11.

Los 11 Pasos de La Magia by Pilar Prieto

Fuente aquí.

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¿Religión? ¡Creo en mi mismo!

¿Por qué nadie cree en si mismo?
No es lo mismo creer y tener fé en uno mismo que ser egocéntrico. El ególatra cree que sus opiniones y su vida son mas importantes que las de todos los demás. La religión tal como la conocemos es pura egolatría en su creencia, todo lo que esta por fuera es indigno, pecaminoso y pasible de ser castigado.
Según cualquier religión su dios no se equivoca jamás, aunque el hombre fue hecho a su imagen y semejanza. ¿Semejanza en qué? Parece ser que Dios no es de carne y hueso, así que en nada nos parecemos. En sentimientos se supone que Dios solo siente amor, pero entonces ¿también debe sentir odio porque somos semejantes? Un ser con sentimientos genera pasiones y éstas, a su vez generan errores entonces ¿Dios se equivoca? Si no se equivoca entonces no somos semejantes en eso tampoco. Solo nos quedaría que somos semejantes en el pensamiento, pero nuestro pensamiento se basa en nuestro cerebro y su funcionamiento biológico asi que Dios al no ser de carne y hueso no puede tener un pensamiento tan limitado, debería estar mas allá; por lo tanto no somos semejantes en NADA.
Así llegamos al punto en el que los dioses aparte de no ser semejantes a nosotros, se comportan como los políticos y estrellas de rock: necesitan del rating y de los fans para sobrevivir. Toda la historia de los dioses gira en torno a conseguir adeptos que crean en él. Aquellos que no creen son enemigos a combatir y/o destruir y para ello necesitan de sus adeptos para el combate y la destrucción, porque aparte Dios es perezoso como para encargarse el mismo de los que no creen. Realmente es raro que un Dios que está mas allá de todo se dedique específicamente a conseguir adeptos solo en este diminuto planeta perdido en el medio de la nada de semejante creación como es el Universo. Cuanto capricho en buscar rating entre un grupúsculo de seres que se matan solos, librados al azar en una roca que gira y gira en el vacío.
De pronto me pregunto: ¿Por qué debería creer en un supuesto? ¿Cual es la necesidad de creer en el hijo de este Dios? ¿Acaso yo no he creído también en mi padre? Sin embargo mi padre no me ha enviado a la crucifixión para demostrarle nada a nadie. Y es cierto que no soy semejante a Dios, ni quiero serlo: tengo respeto por quien piensa diferente, actúa diferente o cree diferente. No se trata esto de convencer a nadie, de tener adeptos y castigar a todo el que no vive y hace las cosas exactamente como yo las hago. Ni siquiera me interesa que alguien piense igual que yo y me de la razón de todo, prefiero el debate con el cual puedo nutrirme pero en la creencia no hay debate, es creencia y nadie puede decir que algo existe o no; solo pueden enumerarse las incoherencias del relato que es el negocio de unos pocos.
Creer en uno mismo es creer en el Dios propio y esa Fé también nos hace responsables de lo que hacemos. El Dios unipersonal no necesita mas adeptos que uno mismo y por lo tanto no ejerce presiones irresponsables para conseguir ver cumplidos sus caprichos en una multitud que lo adora. El Dios unipersonal otorga la libertad que no da el multitudinario, porque éste último pretende que todos sean iguales, crean lo mismo, hagan lo mismo y cometan los mismos errores; en pocas palabras el Dios de todos pretende ser el Amo de todos los esclavos que creen en él, en cambio el Dios unipersonal es uno mismo que se acepta con errores y pretende cambiarlos, que respeta a los demás y deja que existan todos los dioses unipersonales así como son; no le interesa librar guerras santas contra el resto de sus iguales porque nuestro Dios existe con la adhesión de uno mismo y sin esclavizar. Mi Dios y yo crecemos juntos, nos equivocamos juntos, aprendemos juntos, nos reímos y lloramos juntos, atravesamos dolores y alegrías juntos, aceptamos a otros como son juntos, pensamos y evolucionamos juntos.
Pero hay que hacerse cargo de tener un Dios para uno solo a quien rendirle culto, porque nuestro Dios puede estar equivocado y las equivocaciones solo las paga uno; no habrá una multitud que justifique los errores por peores que sean.
Cree en ti mismo: serás absolutamente libre pero la libertad trae consigo la responsabilidad absoluta de todo lo que hagas. También puedes creer en alguno de los dioses mas populares, serás un esclavo e irresponsable dentro de la comunidad pero responsable por fuera aunque no quieras. De todas maneras mi Dios y yo respetamos tu decisión y tu creencia porque no buscamos mas adeptos. Mi Dios cree en mi y yo creo en él, no hace falta nadie mas.
Fuente aquí.

Psiquiatria: Drogar y controlar (E 23) DESDE LA SOMBRA

Indefensión Inducida, o por qué la gente no reacciona ante tantas injusticias.

Cuantas veces me he preguntado por qué la gente, ante tantas injusticias, no levanta el culo de la silla…

Y cuantas veces me he encontrado con “hombres santos” que me han tachado de ser agresivo por enfrentarme a los problemas. Son gente que rehuyen el enfrentamiento, prefieren darse la vuelta y huir, aguantar, no dar la cara, con tal de nunca llegar a un enfrentamiento. Y esa opción seria de lo mas respetable si no fuera porque ellos mismos increpan a los “guerreros” que plantamos cara a las situaciones violentas.

Bien, hoy he encontrado un vídeo que, al margen de algunos ejemplos cuestionables, me ha resuelto algunas incognitas, ahi va:

Pues la verdad, yo también “Prefiero morir de pie que vivir de rodillas”

Fuente aquí.

Nosotros contra Ellos

Título original: Us vs. Them

Por Eric Peters  |  EricPetersAutos.com via LewRockwell.com

Traducido por FTG

Morpheus: 'The Matrix is a system, Neo. That system is our enemy. But when you're inside, you look around. What do you see? Business people, teachers, lawyers, carpenters. The very minds of the people we are trying to save. But until we do, these people are still a part of that system, and that makes them our enemy. You have to understand, most of these people are not ready to be unplugged. And many of them are so inert, so hopelessly dependent on the system that they will fight to protect it.'

Morpheus: “La Matrix es un sistema, Neo. Ese sistema es nuestro enemigo. Pero cuando estás dentro, miras a tu alrededor. ¿Qué es lo que ves? Hombres de negocios, maestros, abogados, carpinteros. Las mentes de las personas que estamos tratando de salvar. Pero hasta que lo hagamos, estas personas siguen siendo una parte de ese sistema, y ​​es lo que los convierte en nuestros enemigos. Tienes que entender, que la mayoría de estas personas no están listas para ser desconectadas. Y muchos de ellos están tan habituados, tan desesperadamente dependientes del sistema que pelearán para protegerlo. “

La película,  The Matrix , explica muchas cosas.

La mayoría de las personas son criadas desde su nacimiento dentro del sistema – “la matrix” – y psicológica, social y culturalmente condicionados a aceptarla como su mundo. Y más, el mundo tal y como se  supone  que es. ¿Qué es lo que separa a la gente como los que están aquí del resto? De alguna manera, por alguna razón, nosotros nos  preguntamos .Y vimos un fallo en el patrón (la pantalla verde con ceros y unos, si se quiere, como en la película). Algo hizo clic – y lo  supimos . El telón cayó.Empezamos a darnos cuenta de que manera  tan concienzuda  nos habían mentido acerca de casi todo. Vimos la violencia fundamental del sistema. La mentira detrás de la fachada de la “democracia” y el “consentimiento de los gobernados.” Una vez que tú ves, ya no puedes  dejar de ver. El patrón se hace evidente, transparente. Y de repente, las cosas tienen sentido. Una especie de sombrío sentido, para estar seguro. Pero, por primera vez, realmente entiendes .

Pero la desventaja es que ahora eres un forajido, más o menos alienado de la sociedad en que vives. Otras personas son como zombies – porque de alguna manera lo son. Al igual que en la película. Como en la vida real.

He observado dos cualidades que separan a las personas como nosotros aquí de los Tréboles ahí fuera: Primera, el hábito del pensamiento conceptual. Del razonamiento de (y aceptando las consecuencias necesarias de) principios. Por lo tanto, entendemos por qué es tan profundamente peligroso tolerar tales cosas como “seguros” puntos de control con el fin de (aparentemente) de  “quitar peligrosos borrachos” de la carretera. Porque resulta que si el Estado se arroga a sí mismo el poder de detener (es decir, para arrestar a) las personas y buscarlos/interrogarlos (no importa cuán superficialmente) sin ninguna razón específica, sin causa probable real, entonces un principio ha sido aceptado – cedido – y mucho más y peor seguirá inevitablemente. Los Tréboles no puede comprender esto. Ellos sólo ven “seguridad” – y “sacar borrachos peligrosos de la carretera.” Lo mismo puede aplicarse casi universalmente. Por ejemplo, “impuestos”. Un Trébol meterá su nariz en una persona que se mete unos Snickers de la barra en sus pantalones en un 7-11 y sale por la puerta con ellos. Él ve esto como robo, que lo es. Pero él no ve que también es robo cuando él (y otros como él) van juntos a las urnas y votan a los que cogen mucho más que algún otro Snicker en un bar. La mente del Trébol es incapaz de hacer la conexión conceptual. El robo de alguna manera se transforma en no-robo cuando se realiza bajo los auspicios del Estado.

Segunda, los Tréboles tienen poco desarrollado (o atrofiado) el sentido de la empatía. Aunque superficialmente, a menudo postulan como los benefactores que cuidan de sus semejantes, en realidad tienen más en común con los sociópatas que, como ellos, ven a otras personas como figuras de cartón para ser manipuladas y controladas. La prueba de que de hecho piensan de esta modo se pone de manifiesto por el hecho de que no quieren o no pueden hacer frente a la  violencia  que está siempre en el final de sus obras de su profesada beneficencia. La pistola apuntando a la cabeza de alguien. Los hombres rudos de uniforme que  vendrán. Incluso el error más pequeño aparente a someterse y obedecer inevitablemente dará lugar a la violencia – posiblemente, la violencia letal – que se aplica. ¿Qué tipo de seres humanos aparentan ser? Un ser humano que ha perdido – o que nuca ha desarrollado – la capacidad de empatía. La verdadera empatía. No es la  falsa  empatía de “ayudar” por el control  – y  amenazando . Un hombre empático ve a un ser humano que tiene dificultades y se ofrece a ayudar – él mismo. Un trébol apunta con un arma a otra persona (o tiene hombres uniformados para hacerlo en su nombre) y las fuerzas de que alguien más para “ayudar” – en la forma que estime conveniente el Trébol. De esta manera, el trébol satisface su necesidad de controlar y dirigir –  para aplicar la fuerza  – y hacerlo bajo el pretexto aparentemente humanitario, mientras sus víctimas sienten la bota en la garganta, escuchando las esposas siendo cerradas.

Ellos son dormidos – o malvados. No hay término medio.

Los humanos empáticos ven a otros sufrir y se sienten mal por ello. Pero se sienten aún peor sobre la idea de la oficial, depredación sancionada por el Estado – violencia codificada y legitimada. La perversión absoluta del concepto de “ayuda” que fluye desde el cañón de una pistola. La perversión absoluta de  la humanidad  por la misma. La deformación del instinto natural – de buena voluntad – en algo corrosivo y sí, maligno. Porque, ¿qué más se puede decir o personas que enfrentan al hombre contra el hombre, grupo contra grupo?

Es eso – o.

Ya sea que tomes la posición de que ninguna persona tiene el derecho a usar la violencia en contra de otra, excepto en defensa propia – y todo lo que sigue este principio. O bien, tomar la posición de que es aceptable el uso de la violencia contra otras personas por motivos que consideres oportunos. El problema con eso, por supuesto, es que tus compañeros Clovers (Tréboles, borregos) tendrán sus propias ideas sobre lo que constituye “apropiadas” razones para restringir y controlar a otras personas –  tú incluido  – con la violencia o su amenaza. Y el resultado de  eso  es lo que tenemos – un infierno en la tierra en la cual el parasitismo mutuo es la esencia de nuestra política. En la cual nadie  está seguro, ya sea en su persona o sus efectos (por no hablar de su propiedad), porque todas estas cosas están sujetas a “la voluntad de la mayoría” – según lo expresado por el voto de los Tréboles, los representantes de los Tréboles o las agencias debidamente constituidas y las burocracias de los Tréboles.

Esa es nuestra Matrix.

Unos pocos pueden verla. La mayoría no.

Pero algunos pueden ser despertados. Y en eso es donde nuestros esfuerzos deben ser concentrados. Porque si suficientes de ellos pueden ser despertados, la Matrix perderá su poder. Y entonces ellos perderán su control. Y ese día cuando finalmente llegue, sera el día de la liberación de la humanidad.

Es un objetivo por el que vale la pena trabajar – incluso si ninguno de nosotros vivimos para verlo.

Fuente aquí.

LA FASE. ¿Quién ha limitado el desarrollo humano?

“Los humanos podemos ver, oír, movernos y experimentar sensaciones que nos son familiares. ¿Pero terminan ahí nuestras facultades? ¿Es posible que alguien nos haya arrebatado, para sus propios fines, nuestra facultad más importante prohibiendo incluso que se mencione? Como resultado, hay algo por ahí que ha transformado para siempre la historia y la cultura del hombre – algo de lo que no sabemos nada.

¿Qué nos están ocultando? ¿Quién ha construido un imperio privándonos de lo mejor que puede ofrecernos la vida? ¿Quién ha limitado el desarrollo humano y quién tiene algo que ganar con ello? ¿Qué se esconde dentro cada uno de nosotros y qué nos reserva para el futuro?”

Screenshots: http://obe4u.com/files/the_phase_doc_…
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El Estado Criminal

Título original: The Criminal State

Por Gerard N. Casey  |  LewRockwell.com
Extracto de Libertarian Anarchy: Against the State (Anarquía Libertaria: Contra el Estado)(2012).

Traducido por FTG

Los Estados son organizaciones criminales. Todos los Estados, no sólo los obviamente totalitarios y represivos. Las únicas excepciones posibles a esta afirmación radical son los mini-estados que son, en efecto, los pedazitos hinchados de la propiedad privada, como el Vaticano.


Tengo la intención de que esta afirmación debe entenderse literalmente y no como una forma de exageración retórica. El argumento es simple. El robo, el latrocinio, el secuestro y el asesinato son todos crímenes. Los que participan en estas actividades, ya sea en nombre propio o en representación de otras personas son, por definición, criminales. Al gravar a la población de un país, el Estado se involucra en una actividad que es moralmente equivalente a hurto o robo, en poner a algunas personas en la cárcel, especialmente a los que son condenados por los llamados “crímenes sin víctimas” o cuando recluta a las personas en las fuerzas armadas, el Estado es culpable de secuestro o detención ilegal, en la participación en las guerras que son distintas de las puramente defensivas o, incluso si son defensivas, cuando los medios de defensa empleados son desproporcionados e indiscriminados, el Estado es culpable de homicidio o asesinato.

Para muchos, quizá la mayoría, estos argumentos pareceran a la vez chocantes y absurdos.Algunos objetarán inmediatamente que los impuestos no son claramente robo. Se puede decir, como hace Craig Duncan [1] , que ya no tienes derecho legal a todos tus ingresos antes de los impuestos el Estado comete ningún delito en la apropiación de esa parte de tus ingresos a los que tienes derecho. El problema con esta objeción es que completamente plantea la pregunta -¿Tiene el Estado derecho a una parte de tus ingresos?
El argumento libertario de que los impuestos son el equivalente moral del robo puede ser cierto, Duncan cree, que sólo si las personas tienen un derecho moral ‘para mantener y controlar todos sus ingresos ” [2] pero esta afirmación, piensa, está plagada de problemas fatales. Para ilustrar este punto, repasa la tragedia de Annie, la anticuaria, que tiene que entregar el 20% de sus ganancias al dueño del local que alquila para llevar a cabo su negocio. Si Annie afirmara que ella tenía el derecho de todos sus ingresos y no debe ser obligada a soltar más del 20%, el propietario del edificio respondería que sin sus premisas, ella no habría sido capaz de hacer ninguna venta en el primer lugar. ‘Algo parecido’ dice Duncan, ‘es cierto de los impuestos del gobierno “. [3] Si no fuera por el cumplimiento de los contratos del Estado, la protección de los derechos de propiedad, mantener la paz, la impresión de moneda, evitando los monopolios, y así sucesivamente, tú o cualquier otra persona no sería capaz de ir a su trabajo diario. Por lo tanto, el argumento, por analogía, el Estado tiene un derecho moral a una parte de tus ganancias, presumiblemente al menos una cantidad suficiente para cubrir los costos de estos servicios.

Esta analogía es tan débil que no sólo cojea, como la mayoría de las analogías hacen, sino que positivamente se tambalea alrededor de una pierna. En primer lugar, Annie probablemente ha llegado a un acuerdo con su arrendador y lo hizo con total libertad. Si ella no quiere entregar el 20% de sus ganancias a él, ella puede tratar de renegociar el contrato o llevarse su negocio a otra parte. En marcado contraste, el ciudadano medio no ha hecho ningún acuerdo con el Estado. El Estado unilateralmente determina la cantidad que los ciudadanos deben “pagar”. Los ciudadanos no tienen la libertad de tomar su “negocio” a otro lugar ya que el Estado excluye forzosamente a los competidores que podrían estar dispuestos a suministrar a menor costo de los servicios prestados por el Estado. La analogía de Duncan, si tiene alguna fuerza después de todo, la tiene sólo si funciona en la dirección opuesta. En el modo libertario de pensamiento sobre ello, tomando las relaciones comerciales como la norma, la ciudadana Annie se ve obligada a hacer negocios con las premisas de su propietario (el estado) eligiendo, pagar cualquier renta que (el Estado) determina que se merece, y su propietario (el Estado) puede legítimamente usar la violencia para evitar que otra persona le ofrezca un mejor trato.
Algunos rechazarán la acusación de detención ilegal o secuestro que pongo contra el Estado. La gente es encarcelada, ellos diran, sólo si son declarados culpables de cometer un crimen, el hecho de que estén encarcelados significa que son criminales. El Estado no sólo no está haciendo nada malo en ponerlos allí, sino que está haciendo algo positivamente bueno  al protegernos de estos malhechores. Esta objeción, por supuesto, nos llama la atención con firmeza a la pregunta de qué cursos de conducta en realidad constituyen un crimen. Aunque la mayoría de la gente estará de acuerdo en que el asesinato, el robo, el secuestro y el asalto son delitos, involucrando, como lo hacen, burdamente interfiriendo con las vidas, libertades y propiedades de los demás, no es del todo claro qué acción terrible está siendo hecha por Tom, Dick y Harriet cuando, por ejemplo, fuman marihuana en la privacidad de sus habitaciones y por qué debe requerir la intervención violenta por parte del Estado para prevenirlo.

A través de los impuestos, el Estado agrede contra los bienes del individuo, y a través de la variedad de los monopolios obligatorios de que disfruta, el Estado agrede contra el libre intercambio de bienes y servicios en el área de la que reclama el control. Murray Rothbard escribe que ‘el Estado, que subsiste en materia tributaria, es una vasta organización criminal, mucho más formidable y exitoso que cualquier otra ” privada ” Mafia en la historia.” Él hace el punto obvio de que ‘debe considerarse criminal … de acuerdo con la aprehensión común de la humanidad, que siempre considera el robo como un delito”. [4]Como el escritor satírico, H.L. Mencken, señala: “El hombre inteligente, cuando paga impuestos, desde luego, no cree que él está haciendo una inversión prudente y productiva de su dinero, por el contrario, siente que está siendo multado en una cantidad excesiva para los servicios que, en su mayoría, son inútiles para él, y que , en parte sustancial, son francamente hostiles a él “. [5]
A menos que tú trabajes para el Estado, tus encuentros directos con él probablemente sean desagradables. Piensa de ser maltratado en el aeropuerto y te hagan sentir como si fueras un criminal, pero no queriendo protestar en caso de que los securicrats (agente de seguridad) te consideren una amenaza para la seguridad y te detengan. Si alguna vez has tenido que lidiar con los burócratas del estado en, digamos, un departamento de inmigración, tendrás experiencia de primera mano de lo que Shakespeare llama “la insolencia de la oficina ‘. ¿Tal vez tú eres uno de los miles de personas que han sido empujadas por un hombre con uniforme para ‘acelerar’ en una zona donde se establece un límite de velocidad arbitrariamente bajo, cuando salta a la vista que la única función de la multa por velocidad es aumentar los ingresos? Si tu eres un empleador (empresario), estás feliz con estar obligado a actuar como un recaudador de impuestos sin sueldo involuntario, eliminando gran parte de los salarios de tus empleados para ser remitidos a la Agencia Tributaria y siendo obligado a soportar los costes en tiempo y dinero de esta recaudación y el envío?

Lo qué hace que estos encuentros desagradables de alguna manera que tus relaciones con los organismos comerciales no son normalmente desagradables es que, como Jan Narveson dice, “los agentes del gobierno tienen una relación contigo que nadie más tiene normalmente. Si tu recibes un mal servicio en un restaurante, tú puedes protestar. Si tu teléfono móvil se niega a funcionar, puedes devolverlo a la tienda y pedir un cambio o te devuelven el dinero. Pero si no te gusta lo que te hacen pasar a través de un aeropuerto, ni siquiera pienses en protestar y si piensas que pagas demasiado en impuestos, ¿qué es lo que te propones hacer al respecto? El ‘Gobierno’, como Narveson dice, “te pueden hacer cosas malas ” y pueden empalarte …. La ley, literalmente, está de su lado: Ellos dicen, en efecto, ser “la ley” Si no estás de acuerdo – bien, ¡demasiado malo para ti! [6]

Las sociedades regidas por los estados se dividen en aquellos que gobiernan y los que son gobernados. [7] Los Gobernantes se asocian en una relación mutuamente beneficiosa con los que pueden ser útiles para ellos, concediéndoles privilegios como monopolios o cuasi monopolios o los que les permiten operar en formas no disponibles para la masa de individuos o negocios genuinamente privados. Por ejemplo, debido a las garantías estatales para financiar crisis bancarias y porque los depósitos son tratados jurídicamente como préstamos, los bancos – todos los bancos – se les permite operar en modo de quiebra. Este privilegio – literalmente, esta ley privada – no se otorga a los negocios ordinarios.Gran parte de lo que se describe como el capitalismo es en realidad una forma contemporánea de mercantilismo en el que ciertos actores económicos, por lo general poderosos y ricos, solicitan y obtienen privilegios por parte del Estado a cambio de su apoyo. El Capitalismo (mercantilismo) de este tipo es simplemente una extensión de las actividades del Estado y por lo tanto, desde una perspectiva libertaria, es indefendible. [8] No sólo es indefendible, también es tremendamente incompetente, como lo demuestra la actualmente sostenida (2008-2011 ) crisis financiera mundial inducida principalmente por las acciones y políticas de los estados, agencias estatales y sus amigos que operan las empresas (especialmente los bancos) que son demasiado grandes para caer.

El Libertarismo y el Anarquismo – Una Visión General

La anarquía es la posición en la que una sociedad naturalmente se encuentra cuando no está sujeta al poder de un estado. La teoría que defiende la conveniencia de que tal condición es el anarquismo . [9] El Anarquismo se presenta en dos variedades: filosófica y práctica. Los filósofos Anarquistas  argumentan la ilegitimidad del Estado, independientemente de si hay o no cualquier otra alternativa al mismo, que producen mejores resultados para los individuos aparte, por supuesto, de la mejora de la libertad. Los Anarquistas Prácticos , por otra parte, sostienen que la anarquía es posible, que sus resultados serían mejores como un todo para todos (aunque no, por supuesto, para los dependientes del Estado) y que se deben hacer esfuerzos para traerla. Por supuesto, no hay nada que impida que alguien sea tanto un anarquista filosófico como un anarquista práctico, sin embargo, en este libro, voy a presentar el argumento de que el anarquismo sólo, o al menos primariamente, en su variedad filosófica. [10]
Las opciones políticas estándar en las democracias modernas son el liberalismo y el conservadurismo. A pesar de que difieren entre sí en muchos aspectos, ambos están contentos de usar el poder del Estado para promover sus políticas. Los liberales se limitan a utilizar el poder del Estado para imponer sus puntos de vista económicos sobre todo con respecto a lo que ellos consideran que es la adecuada distribución de bienes y servicios, mientras que reclaman una libertad tan grande como se posible para uso personal, especialmente sexual y moralmente. Los Conservadores, por otro lado, por lo general desean tener tanta libertad como sea posible para las actividades económicas, mientras que reclutan a las fuerzas del estado para imponer sus puntos de vista morales a los demás. Los libertarios difieren de los liberales y los conservadores contemporáneos en que rechazan el uso de la fuerza en todos los casos excepto cuando es necesario para resistir o castigar la agresión. Para los libertarios, la libertad opera como un principio fundamental en toda la gama de la actividad humana en contraste con los liberales y conservadores que son selectivos acerca de las áreas en las que se balncea la libertad.

El Libertarismo no es lo mismo que libertinaje. Es cierto que el libertarismo no admite la restricción física y el castigo físico de los actos que no agreden a otros, pero en ninguna parte implica aprobación moral de los actos o descarta su restricción por otros métodos como la exhortación, el boicot o desaprobación expresada en voz alta. Tomemos las cuestiones de la pornografía, la prostitución, el adulterio y la homosexualidad. Al abordar temas como estos, el libertario invoca la distinción entre lo inmoral y lo ilegal. El quid de la cuestión no es si la pornografía, por ejemplo, es inmoral o degradante, o si se trata de una expresión liberal de la sexualidad espontánea. Estos asuntos son relevantes para determinar la moralidad de la pornografía, sino que son irrelevantes para la cuestión de si la pornografía debería ser legalmente prohibida. La única cuestión aquí, para el libertario, es si la ley debe ser utilizada para hacer cumplir una moral particular cuando el tema en cuestión no se refiere a la cuestión de la defensa de las personas contra la agresión dirigida a sus personas o bienes. Y la respuesta libertaria es clara – la ley no tiene autoridad para hacer cumplir las consideraciones puramente morales. Los Libertarios pueden encontrar tales actividades moralmente reprobables (o no), pero argumentan que no es parte de la ley prohibir o regular esas actividades a menos que impliquen agresión.
Los Libertarios rechazan el control estatal o la regulación de los medios de comunicación para cualquier propósito. Desde el punto de vista libertario, editores, periodistas, escritores, analistas y directores de cine son responsables de lo que escriben, contar o mostrar y lectores individuales y los espectadores son responsables de lo que están dispuestos a leer o ver. Si tu no quieres ver algo, no mires. Si no quieres escuchar algo, no escuches. Las televisiones y radios vienen con  interruptores que los encienden y los apagan. Si tú te sientes realmente enfadado sobre un tema u otro, por ejemplo un programa de televisión en particular, puedes organizar un boicot no violento a los anunciantes de la serie o de escribir una carta de protesta al director de la emisora ​​- tu puedes utilizar cualquier método no-violento que tu elijas para lograr tu objetivo. Pero es posible que no se inicie la agresión y es posible que no reclutes a otros, incluyendo el Estado, a actuar de forma agresiva sobre tu causa.

Mientras que los libertarios pueden estar dispuestos a admitir que el uso de muchas sustancias químicas es individual y socialmente perjudicial, se opondrán a los intentos de prohibir o regular o bien el consumo de drogas o el comercio de drogas. Esto por dos razones. La primera y principal razón, es que la proscripción o regulación es una violación de la libertad individual, la segunda consecuencialista, razón es que la historia demuestra que estos intentos de prohibición y regulación inevitablemente hacen que una mala situación empeore. La prohibición del alcohol en la década de 1920 fue un desastre sin reservas y la actual guerra contra las drogas, así llamada, no es más exitosa en la reducción de la incidencia de consumo de drogas, el simple aumento del precio de los medicamentos a los consumidores y las ganancias para los minoristas, corrompiendo a los encargados de hacer cumplir las leyes contra las drogas y asegurarse de que un gran número de personas que reciben una formación de primera clase criminal en instalaciones estatales penales. La compulsión legal y física no es una base sólida sobre la que construir el carácter moral de los individuos o de una sociedad mejor.

¿Qué pasa con la asistencia escolar obligatoria? Los libertarios la rechazan. La asistencia escolar forzado por el Estado es una forma de encarcelamiento involuntario que viola los derechos de los padres y los niños. Sólo los padres o tutores de los niños y los niños cuando tengan la edad suficiente para asumir la responsabilidad de sí mismos pueden tomar tales decisiones. ¿Qué ocurre con la escolaridad obligatoria que va aún más allá que el servicio militar obligatorio. La conscripción está a veces justificada en razón de que la necesitamos para defender nuestros países. A menos que equiparemos nuestros países con los estados que operan en nuestros países, y dejando a un lado el hecho evidente de que si no hay estados no habría estados para atacar o ser atacado, el libertario argumenta que el servicio militar es una forma de servidumbre involuntaria , más claramente, una forma de esclavitud y por lo tanto debe ser rechazada por razones libertarias.

¿Inmigración? Los Libertarios, en su mayor parte, apoyarían la inmigración. No hay nada de especial en el territorio de un Estado en particular. Si alguien está dispuesto a contratar o patrocinar a un inmigrante ese sería el fin de la cuestión. La disponibilidad de la asistencia social para los inmigrantes tiende a sesgar los argumentos sobre este tema, pero entonces el bienestar social, ya sea individual o corporativo, no es algo que el libertario promedio es probable que apoyara en ningún caso. ¿Los rescates para las empresas? Los libertarios los rechazan. Nadie tiene derecho a exigir que otros sean la fuerza necesaria para apoyar su negocio, sea el negocio que sea, ya sea la agricultura, la fabricación de calzado o bancarios.

Ahora debería ser evidente cómo el libertario se prepara para analizar toda una serie de asuntos prácticos – los aranceles comerciales, pisos y techos salariales, las intervenciones militares en el extranjero, la política fiscal, control de armas, la energía nuclear. A la hora de considerar la posibilidad de reconocer las acciones o conductas como criminales, debemos preguntarnos si implican una agresión contra la persona o propiedades de otros. Si no es así, cualquiera punto de vista que uno pueda recrear de su moralidad o conveniencia, no deben ser objeto de una prohibición legal.

Hoja de ruta

Este libro tiene un número limitado de objetivos: demostrar el carácter anti-libertario de la acción estatal, para argumentar a favor de la presunción de libertad para hacer el caso para la anarquía libertaria, para demostrar que la ley no requiere patrocinio estatal y demostrar la ilegitimidad del Estado por medio de un ataque sobre la naturaleza representativa de la democracia y la validez de las constituciones estatales.

En el capítulo dos muestro el carácter criminal del estado, ilustrando esto mirando de donde viene el estado y mostrando lo que hace, sobre todo en la cuestión de hacer la guerra y la imposición de impuestos. El estado dice que es necesario para muchas cosas – la construcción de caminos, agua, servicios públicos, etc – y mientras que puede ser y se ha demostrado que ninguna de estas cosas requiere un Estado para proveerlas, siempre hay una conjunto de servicios que el defensor del Estado retirará a cuando sea presionado, nombrará, que el Estado es necesario para la prestación de la justicia, la ley y el orden. Si puedo demostrar que la justicia, la ley y el orden pueden ser proporcionadas sin un estado, el estado comienza a verse como el Mago de Oz, un hombre pequeño con un megáfono tirando de las palancas detrás de una cortina. El capítulo tres esboza una idea de libertad que es coherente con el carácter moral de la acción humana, sin la cual la vida humana no tiene sentido. En el capítulo cuatro, doy cuenta de la anarquía y la conclusión de que la combinación de libertad y anarquía es un antecedente persuasivo. En el capítulo cinco intento mostrar, tanto teórica como prácticamente, que es posible tener ley sin Estado. Muestro cómo la ley se origina espontáneamente como un atributo concomitante de toda sociedad y no tiene ninguna conexión necesaria con un estado. En el capítulo seis, socavo las justificaciones más populares para el Estado democrático moderno – que en esta forma de Estado realmente nos gobernamos a nosotros mismos y que las constituciones proporcionan una solución al eterno problema del consentimiento político.

Tal vez la ilusión más profunda y penetrante de la mayoría de los estatistas es que podemos escapar de la anarquía y los medios de escaspe es el Estado. Pero, ¿podemos? Espero mostrar (brevemente) en lo que sigue que, de hecho, siempre vivimos en una condición de anarquía en un nivel u otro, y que la única decisión que tenemos que tomar es en qué tipo de anarquía que queremos vivir. ¿Será la anarquía política de poderes del Estado que compiten dentro de los estados y la anarquía de la competencia entre los Estados en la escena internacional, o será el orden emergente de la anarquía libertaria que es la condición natural de los seres humanos que toman sus libertades (y su correspondiente responsabilidades) en serio? [11]

Soy dolorosamente consciente de que hay muchos temas de importancia que no se han tocado en este libro. Es probable que encuentre la frase “¿Pero de que trata …..? formandose en tu cabeza de vez en cuando a medida que lees. Sólo puedo alegar como atenuante que en un libro de proporciones modestas, he tenido que ser muy selectivo en la elección de mis temas. Otros se enfrentan a un problema similar, sin duda alguna, han optado por hacer las cosas de forma diferente, manteniendo algunas cosas que yo he eliminado y la eliminación de algunas de las cosas que yo hemantenidodo, pero quod scripsi, scripsi , lo que he escrito, escrito está.


NOTAS
[1] Ver Craig Duncan & Tibor Machan (2005) Libertarianism: For and Against, Lanham, Maryland: Rowman and Littlefield, p. 46ff.
[2] Ibid., p. 46.
[3] Ibid., p. 47.
[4] Murray N. Rothbard (2002 [1982]) The Ethics of Liberty (New York: New York University Press),p. 166.
[5] Mencken (1982) p. 147.
[6] Narveson (2008) p. 1.
[8] Ver Sheldon Richman (2011) ‘Libertarian Left’, The American Conservative.
[9] Ver Jan Narveson (2008) You and the State: A Fairly Brief Introduction to Political Philosophy, Lanham, Maryland: Rowman and Littlefield, p. 183.
[10] Material de una inclinación algo más práctico desde una variedad de perspectivas libertarias se puede encontrar en David Boaz (1997) The Libertarian Reader, New York: The Free Press; Randall Fitzgerald (2003) Mugged By the State: Outrageous Government Assaults on Ordinary People and their Property, Washington, D. C., Regnery Publishing; David Friedman (1989) The Machinery of Freedom: A Guide to a Radical Capitalism, La Salle, Illinois: Open Court; Robert Higgs (2004) Against Leviathan: Government Power and a Free Society, Oakland, California: Independent Institute; Jacob H. Huebert (2010)Libertarianism Today, Oxford: Praeger; Jeffrey A. Miron (2010) Libertarianism, from A to Z, New York: Basic Books; Charles Murray (1992) What It Means to be a Libertarian, New York: Broadway; and Murray N. Rothbard (2006) For a New Liberty 2nd ed., Auburn: Alabama: Ludwig von Mises Institute.
[11] Ver Alfred G. Cuzan (1979) ‘Do We Ever Really get out of Anarchy?’, The Journal of Libertarian Studies, 3 (2), 151-58, p. 151 and (2010) ‘Revisiting “Do We Ever Really get out of Anarchy?’’’, The Journal of Libertarian Studies, 22 (3-21).Fuente aquí.