La Identidad Secreta del Bíblico Yahveh

En directa continuidad con el artículo anterior, de John Kaminski, presentamos en castellano ahora el texto recién aludido, que apareció en rumormillnews.com hace ocho años y medio.

 

Firmado por M-Theory, lo que hace es presentar lo que parece ser un resumen de una investigación acerca de nuevos descubrimientos y las consecuentes nuevas interpretaciones acerca de cruciales temas bíblicos, que vendrían a revolucionar lo que hemos estado acostumbrados a oír de parte de los hermeneutas y exégetas oficiales de las religiones en Occidente (para no mencionar a los profesores de religión en los colegios, que llevan décadas deformando la mente de las masas y sólo llevando agua para ciertos molinos).

 

Consideramos de gran valor la exposición de estas nuevas interpretaciones que de ninguna manera van fuera de camino.

 

Todo lo contrario.


La Identidad Secreta del Bíblico Yahveh

–   Revelación Chocante   –
13 Enero 2004

En un discurso del 22 de Septiembre de 2002 ante unos visitantes sionistas cristianos, el Primer Ministro israelí Ariel Sharón afirmó:

“Esta tierra es la nuestra… Dios nos dio las escrituras de propiedad…”

Sin embargo, la investigación académica reciente, incluyendo descubrimientos de un equipo arqueológico de la Universidad de Tel-Aviv, no sólo desestructura el bíblico Antiguo Testamento y las historias de la Torá sobre las cuales descansa esta reclamación, sino que da un crédito antes impensable a la afirmación de un historiador de la Antigüedad [Flavio Josefo] de que los israelitas del Éxodo fueron realmente los hicsos, y por lo tanto de origen asiático.

Para rastrear los fundamentos de esta hoguera bíblica en curso, debemos retroceder hasta 1999.

Todo el infierno se desató en Israel en Noviembre de aquel año cuando el catedrático Ze’ev Herzog de la Universidad de Tel-Aviv anunció:

“Los israelitas nunca estuvieron en Egipto, no vagaron por el desierto, no conquistaron la tierra ni la heredaron a las doce tribus”.

Además, el dios de los israelitas YHWH tenía una consorte, la diosa Asera.

Su conclusión de que el reino de David y Salomón fue a lo más una pequeña monarquía tribal, y en el peor de los casos un mito total, le ha ganado enemigos en el campo de los sistemas tradicionales de creencia judío y cristiano.

Él afirma:

todas las pruebas demuestran que los judíos no adoptaron el monoteísmo sino hasta el siglo VII a.C., una herejía según la tradición bíblica, que lo remonta hasta Moisés en el monte Sinaí.

La investigación arqueológica de la Universidad de Tel-Aviv en Megiddo y el examen de la puerta hexagonal allí la datan en el siglo IX a.C. y no en el décimo como afirmó el investigador de los años 60 Yigael Yadin que la atribuyó a Salomón.

Herzog además declara que Salomón y David están “completamente ausentes en el registro arqueológico”.

Además, un colega de Herzog, Israel Finkelstein, afirma que los israelitas no eran nada más que cananeos nómadas que hacían trueques con los habitantes de las ciudades.

Los estudios del equipo concluyeron que Jerusalén no tuvo ningún status central hasta 722 a.C. en que fue destruida su rival del norte, Samaria.

Sin embargo, lo verdaderamente impactante es el descubrimiento de Herzog de numerosas referencias a Yahweh como teniendo una consorte en la forma de Asera. Las inscripciones, escritas en hebreo por escribas judíos oficiales en el siglo VIII a.C., fueron encontradas en numerosos sitios en toda esa zona.

Para Yahweh, supuestamente el “dios único”, haber tenido una consorte y, de entre todas, a la diosa Asera, es dinamita de un significado de gran alcance.


La Identidad Secreta de Yahweh

El uso de Yahweh como el nombre de Dios siempre ha alimentado la especulación y el argumento filosófico.

El nombre YHWH es tomado como significando “yo soy” o “yo soy quien soy”. También está la intriga de la regla de que su misterioso verdadero nombre no debe ser pronunciado.

La identificación de la diosa Asera (o Aserat) como su consorte en alguna parte dentro de la fe judía original conduce a algunas conclusiones explosivas acerca de la identidad del judeo/cristiano dios del cosmos, el dios monoteísta con quien estamos tan familiarizados en la religión occidental.

Pero antes de mirar a Asera y a lo que ella significa para la identidad de Yahweh, vale la pena echar una mirada a otra diosa, Astarté (Ashtoreth).

Su significado se hará evidente un poco más tarde. Referida como una “abominación” en el Libro 1 de Reyes, Astarté (o Astoret) era una deidad importante en los panteones del Cercano Oriente.

Para los sumerios ella era IN.ANNA (la amada de Anu) y es un personaje importante en las epopeyas sumerias. Para los asirios y babilonios ella era Ishtar; Astoret era su nombre para los cananeos; para los griegos, Afrodita; para los romanos, Venus.

El equivalente más importante sin embargo es la diosa egipcia Hathor, a quien los griegos identificaron con Afrodita. Hathor era la esposa de Horus, el dios de la guerra. Hathor es identificada con el símbolo de la vaca, y las estatuas de ella en la 26ª Dinastía (572-525 a.C.) en Egipto de hecho la representan como una vaca.

Asera (cuyo nombre significa “la que anda en el mar”), supuestamente la consorte del supremo dios El, también era mencionada como Elat (la diosa). Según la tradición de Ugarit, cuyas tablillas de arcilla contienen el más antiguo alfabeto conocido, ella era la consorte de El, y madre de setenta dioses.

Ella también está asociada con Baal y se supone que intercedió ante su marido, el dios supremo, en nombre de Baal, para la construcción de un palacio, a fin de concederle un status igual al de los otros dioses.

En las tablillas cuneiformes de Ras Shamrah (hacia 1.400 a.C.) el líder del panteón era El; su esposa era Aserat-del-mar (Asera). Después de El, el dios más grande era Baal, hijo de El y Asera. Curiosamente, la consorte de Baal es su madre, Asera.

En las tradiciones del Líbano, Baal es equiparado con Júpiter.

Esculturas de Asera en Siria la muestran llevando un peinado egipcio. Ella también fue aludida más tarde como “la vaca”, una referencia a su gran edad.

Significativamente, Baalat (una importante diosa en Biblos) es representada en las esculturas como teniendo cuernos de vaca, entre los cuales hay una aureola. Baalat es de hecho la forma de Asera cuando ella aparece junto a Baal.

¿Pero qué dice esto sobre la identidad de Yahweh? La Biblia siempre ha presentado un cuadro confuso de Yahweh. A la luz de los descubrimientos y conclusiones de Herzog de que la consorte de Yahweh era Asera, esto merece un examen más de cerca.

En Éxodo 6:3 dice:

“Y me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob, como El-Shaddai, pero por mi nombre de Yahveh no me di a conocer”.

En la versión bíblica King James, “YHWH” es traducido como Jehovah.

El uso de “Dios Omnipotente” es una traducción tradicional de “Shaddai”, que se piensa haber significado “Todopoderoso”, pero posiblemente podría estar vinculado a la palabra-raíz acádica “Shadu”, que significa literalmente “montañas”.

Y El-Shaddai es sólo una de las versiones del dios descrito en el Génesis. El-Shaddai literalmente traducido significa “Dios el de las montañas”, pero también está el nombre El-Olam (Dios el eterno), El-Elyon (Dios el más alto) y El-Ro’i (Dios de la visión).

La pregunta obvia es ¿por qué YHWH mismo se da a conocer ante los patriarcas como El-Shaddai?

La respuesta está en las tradiciones religiosas de Canaán, donde se dice que Abraham vivió durante un tiempo, y que fueron llevadas allí por los fenicios. (Por su parte, la raíz de la tradición religiosa fenicia es Sumer).

Dios-el-de-las-montañas tiene un equivalente sumerio.

ISH.KUR, el hijo más joven de Enlil, significa,

Dios el de de las montañas lejanas”.

Ishkur también era conocido como Adad o Hadad en hebreo, el hermano de Nannar/Sin, y era el dios preeminente de Canaán, El-Shaddai.

Según eruditos bíblicos que se concentran en la “Fuente P” para el Antiguo Testamento, Yahweh como nombre es usado primeramente con Moisés en el Éxodo, y es indicativo de monolatría (la adoración exclusiva de uno de muchos dioses) más bien que de monoteísmo.

El nombre Yahweh también puede ser traducido como “soy quien soy”, literalmente un modo de decir “ocúpate de tus propios asuntos”, un modo de disfrazar su verdadera identidad.

Yahweh no aparece sino hasta el Éxodo y, extrañamente, el dios Baal está completamente ausente en el Génesis.


Nota: El-Shaddai todavía es venerado en la fe judía en la forma del Teffilin, una de las dos pequeñas cajas de cuero en forma de cubo que contienen textos de la Torá, tradicionalmente para ser llevadas puestas [en la frente] por varones desde los 13 años. Los Teffilin son llevados puestos en una manera para representar las letras shin, daleth y yod, que juntas forman el nombre Shaddai.

En Éxodo 33:2-3 dice:

“Y enviaré un ángel delante de ti; y expulsaré al cananeo, al amorreo, y al hitita, y al perezeo, al heveo y al jebuseo: pero yo no iré entre ustedes a esa tierra que fluye leche y miel; no sea que yo los destruya en el camino, pues ustedes son un pueblo rebelde”.

Este Yahweh es propenso a la violencia y parece despreciar a su pueblo elegido.

Él es un perfecto equivalente de ISH.KUR (Hadad), cuya tierra está ocupada por los amorreos y los hititas, y es un conocido manifestador de violencia y de desprecio hacia sus adoradores.

La imagen de ISH.KUR, sus características y sus símbolos corresponden a los de Baal. Él es también anti-babilónico y anti-egipcio, como Yahweh. Y como el de Yahweh, el verdadero nombre del cananeo Baal (Hadad) no debe ser pronunciado.

Sobre la base del descubrimiento de Herzog, de las pruebas dentro de la Biblia misma, de las tradiciones sumerias, fenicias y cananeas, la siguiente es una conclusión lógica y una solución a la identidad del dios judío del Antiguo Testamento:

ISH.KUR = Hadad = El-Shaddai = Baal = Yahweh. (El Baal de los cananeos también era conocido como Moloc, a quien examinaremos luego).

Esto indica, como lo hace el trabajo de Herzog, que el pueblo judío evolucionó desde el politeísmo al monoteísmo con la promoción de un dios que era conocido por una multiplicidad de nombres, hacia un dios supremo, Yahweh (cuyo verdadero nombre no debe ser pronunciado), y que ellos adoptaron para este fin no al supremo dios de los panteones, El, sino a su hijo ISH.KUR, Baal, Hadad, El-Shaddai, una entidad que estaba en abierta rebelión contra su padre El, y finalmente ayudado en esta rebelión por su madre y consorte, Asera, (también conocida como Baalat, Astoret y Elat).

Esta entidad femenina fue posteriormente refundida por las tradiciones griegas y romanas en Afrodita y Venus, y conocida anteriormente por los egipcios como Isis.

Una vez que entendemos esto, la etimología del nombre Israel – Is (Isis o sepulcro), Ra (el principal dios del panteón egipcio) y El (Señor, Baal) – tiene un sentido mucho más obvio que la tortuosa derivación de “Yisrael” de la fe hebrea.

¿Pero qué tiene todo esto que ver con la validez de las “Escrituras de Propiedad” dadas por Dios a las cuales Ariel Sharón se refiere?

Muy lejos de la conclusión obvia de que el dios que dio por hecho haber dado la “tierra prometida” a su pueblo elegido era sólo uno de los dioses de un panteón y no el presunto monoteísta único dios del cosmos, los descubrimientos de Herzog confirman ciertas teorías que han estado circulando “por ahí” durante algún tiempo.


Los Hicsos

Como Herzog, el historiador Josefo (c. 37-100 d.C.) negó el relato de los hebreos mantenidos en cautiverio en Egipto, pero él dio un drástico paso más adelante sobre los orígenes raciales de los judíos, que él identificó con los hicsos.

Él posteriormente afirmó que ellos no huyeron de Egipto sino que fueron expulsados debido a que ellos eran leprosos.

Se debe decir que Josefo ha sido vilipendiado a través de las épocas, por haber sido un colaborador romano, tanto por eruditos judíos como cristianos, que han sostenido que la datación del éxodo de los “hebreos” desde Egipto en la Biblia descarta absolutamente su identificación como hicsos.

Sin embargo, Jan Assmann, un prominente egiptólogo de la Universidad de Heidelberg, es completamente rotundo en sus escritos en cuanto a que la historia del Éxodo es una inversión de la expulsión de los hicsos y además que Moisés era un egipcio.

Igualmente Donald P. Redford, de la Universidad de Toronto, presenta evidencia contundente de que la expulsión de los hicsos de Egipto fue invertida para construír la historia del éxodo de los esclavos hebreos en la Torá y el Antiguo Testamento. Su libro que argumentó esta teoría, “Egipto, Canaán e Israel en la Antigüedad”, fue el ganador del Premio al Mejor Libro Académico en Arqueología de 1993 de la Sociedad Arqueológica Bíblica.

Hay evidencia irrefutable de que los hicsos, un grupo mezclado semítico-asiático que se infiltró en el valle del Nilo, se tomó el poder en el Bajo Egipto en el siglo XVII a.C.. Ellos gobernaron allí desde 1674 a.C. hasta ser expulsados cuando su capital, Avaris, cayó ante Ahmosis alrededor de 1567 a.C..

Los hicsos en Egipto adoraron a Set, a quien, como a ISH.KUR, ellos identificaron como una deidad de la tormenta.

Conforme a la “teoría de la inversión”, intelectuales judíos en el siglo VII a.C. cambiaron la historia desde “expulsados” a “escapados”, y como un posterior insulto a su enemigo, Ahmosis, cambiaron y mal-pronunciaron su nombre como Moisés, presentándolo como el líder de una rebelión hebrea. Pero hay también una fuerte probabilidad de dos orígenes separados del personaje “Moisés” mezclados en uno, lo que abordaré luego.

El éxito de Ahmosis en 1567 a.C. condujo al establecimiento de la 18a Dinastía en Egipto. Tutmosis III derrocó al faraón travestido Hatshepsut, y bajo Tutmosis IV las conquistas egipcias se extendieron más allá del Sinaí hacia Palestina y Siria, y alcanzaron hasta Babilonia e incluían a Canaán.

Hacia el final de esta expansión, Amenofis III (1380 a.C.) gobernó un Imperio egipcio cuyas provincias y colonias limitaban con lo que es ahora conocido como Turquía. Este Imperio habría incluído las regiones en las cuales la mayoría de los hicsos expulsados ahora vivían.

Amenofis IV ascendió al trono en 1353 a.C.. Él introdujo un nuevo culto monoteísta estableciendo a “Atón” como el dios supremo y luego él se cambió su nombre a Akenatón.

Casado con la misteriosa Nefertiti, Akenatón se declaró a sí mismo un dios en la tierra, intermediario entre el dios único Atón (Ra) y la Humanidad, con su esposa como su compañera, desplazando efectivamente a Isis y Osiris en la enéada egipcia.

Declarando a todos los hombres como los hijos de Atón, los historiadores sospechan que Akenatón planeaba una religión para todo el Imperio. Él prohibió toda la idolatría, el uso de imágenes para representar al dios, y prohibió la idea de que había más de un dios supremo.

Es junto a Akenatón y su padre Amenofis III que encontramos al segundo Moisés.

Una importante figura durante este período fue confusamente llamada Amenofis hijo de Hapu. Él fue el Primer Ministro (Visir) de ambos reyes. Él es generalmente representado como un escriba, agachado y sosteniendo en sus rodillas un rollo de papiro. Él más que nadie fue responsable de autorizar la religión en la cual los antiguos dioses fueron combinados en un dios viviente, Atón, quien había sido responsable de la creación de la Tierra y de la Humanidad.

El símbolo de este dios, el disco solar, representaba a Ra, Horus y los otros dioses en uno solo. El disco del Sol, en el simbolismo, estaba apoyado entre los cuernos de un toro.

El Hijo de Hapu dice lo siguiente sobre la creación:

“He venido hasta ti, quien reina sobre los dioses, Oh Amón, Señor de las Dos Tierras, pues tú eres Ra, que aparece en el cielo, quien ilumina la tierra con un ojo resplandecientemente luminoso, quien salió del Nou, quien apareció por encima del agua primitiva, quien creó todo, quien generó la gran Enéada de dioses, quien creó su propia carne y dio origen a su propia forma”.

El supervisor del rey en la tierra de Nubia era un tal Mermose (pronunciado como Mermose o Merymose en su sarcófago en el Museo Británico).

Según historiadores modernos, en el tercer año de reinado de Amenhotep, Mermose llevó lejos su propio ejército hacia el Nilo superior, supuestamente para reprimir una rebelión menor, pero realmente para asegurar territorios de minería de oro que suministrarían a su rey la más grande riqueza que a cualquier otro gobernante de Egipto.

La erudición reciente ha indicado que Mermose llevó su ejército a la cercanía de la confluencia de los ríos Nilo y Atbara y más allá.

¿Pero quién era este Mermose? Según el historiador Dawn Breasted, la traducción griega de este nombre era Moisés (Moses).

¿Apoya la tradición judía esta identificación? Según la historia judía no incluida en la Biblia, Moisés condujo el ejército de Faraón hacia el Sur, a la tierra de Kush, y alcanzó las cercanías del río Atbara. Allí él atrajo el amor de la princesa de la ciudad-fortaleza de Saba, más tarde llamada Meroe. Ella dejó la ciudad a cambio del matrimonio.

La confirmación bíblica de tal matrimonio se encuentra en Números 12:1.

“Y Miriam y Aarón hablaron en contra de Moisés por causa de la mujer etíope con quien él se había casado: ya que él se había casado con una mujer etíope”.

El final del reinado de Akenatón está envuelto en el misterio, y dicha investigación está más allá del alcance de un artículo de esta longitud.

En resumen, sin embargo, las teorías van desde la muerte de Nefertiti por causa de una plaga, la propia muerte de Akenatón por una peste o asesinato, hasta el exilio.

El registro libre de dudas, en contraste, señala la vuelta de Egipto a la enéada de dioses y un intento sistemático de borrar todos los vestigios de Akenatón y su culto en Egipto.

Mientras tanto, los expulsados hicsos, según varios historiadores, habían estado viviendo en Canaán.

Precisamente aquí aparece una solución al problema cronológico bíblico de vincular a los israelitas con los hicsos.

Al usar la datación del Éxodo bíblico y comparándolo con la cronología egipcia de la expulsión de los hicsos se produce una laguna de aproximadamente 400 años. Usando los sistemas de fechado de los libros de Jueces y Samuel, este lapso puede variar entre 554 y 612 años.

Sin embargo, hay un claro registro histórico del Egipto posterior a los hicsos extendiendo su Imperio hacia Canaán, la tierra en la cual los hebreos entraron y vivieron, según las fuentes bíblicas, durante 400 años antes de establecer el reino de Salomón.

Los hebreos que vivían en Canaán estaban por lo tanto bajo el gobierno egipcio. Es también aquí en Canaán que nosotros podemos hacer una comparación entre Yahweh y el cananeo Moloc (Baal) y extrapolar una polémica inversión de la historia de Faraón ordenando él ahora la muerte de todos los “primogénitos” en el Éxodo.

Los adoradores de Moloc sacrificaban a sus hijos primogénitos a su deidad mediante un asesinato ritual. Los adoradores de Yahweh en Canaán también eran conocidos por realizar sacrificios de niños de vez en cuando, sobre todo en tiempos de privaciones, aunque la inmolación (holocausto, “todo quemado”) era supuestamente mirada con malos ojos. El corte de la garganta del niño, sin embargo, era aceptable.

Los sacrificios eran llevados a cabo y los restos [de los cuerpos] eran enterrados en el sitio sagrado conocido como Tofet [“el lugar del asadero”].

A veces – aunque raramente, a juzgar por el enorme predominio de huesos humanos infantiles encontrados en el sitio de Tofet por los arqueólogos – eran sacrificados animales como sustitutos.

La Unificación

Las disciplinas históricas modernas que estudian la época bíblica concluyen unánimemente que el libro del Éxodo no pudo haber sido escrito antes del siglo VII a.C., y ciertamente no por el Moisés bíblico, que a lo más es una combinación ficticia de personalidades egipcias.

En Israel mismo, el siglo VII a.C. es el período en el cual la evidencia arqueológica presentada por Herzog sugiere que ocurre la aparición de Jerusalén como un centro cultural.

Por lo que dicen todos los relatos, es un centro cultural que lucha para encontrar una identidad y una nacionalidad para sí y, considerando el descubrimiento de los textos judíos que muestran a Yahweh teniendo una consorte en la forma de Asera, no es difícil hacer calzar estas piezas.

Se sabe que en 639 a.C. Josías, rey de Judá, introdujo amplias reformas religiosas y agregó áreas adicionales de “Israel” bajo su control.

Es durante este período que la “polémica” y la “inversión” de una amplia variedad de fuentes religiosas y culturales fueron reunidas para formar una unidad religiosa y política.

Allí donde la historia no es heroica, como la expulsión de Egipto en la forma de los hicsos, aquella es invertida por los “inquisidores” de Josías.

Allí donde la religión está carente de unidad moral, se entreteje el culto de Atón, satisfaciendo los sistemas de creencia existentes dentro de la región y otorgando al rey Josías la posición del derecho divino mediante la proclamación de un linaje que entronca con Salomón y David – siendo ambos a su vez reemplazos para los ancestros de [el culto a] Atón y su reputación de constructores de templos.

Josías también destruye el templo de Tofet que se dice que ha sido construido por Salomón en el valle de Hinnón, justo fuera de Jerusalén, al sur.

Dentro de este mecanismo de unificación hay obscuridades desconcertantes para justificar los sistemas de creencia existentes, que requieren que el verdadero nombre de Dios sea mantenido en secreto, y para lo cual hay precedentes en los cultos de Baal e ISH-KUR, todo siendo parte de la mezcolanza de la región, y todo diseñado para emparejar las imperfecciones en el nuevo sistema basado en Yahweh.

Se implementa una importante separación de las identidades de Baal-Moloc-Yahweh, aunque la evolución de ISH.KUR a Hadad a Baal y a Yahweh no permanezca encubierta debido a la posterior polémica contra Babilonia redactada bajo la forma del Génesis.

Bien conocido en Egipto, incluso en la época del culto a Atón, era el siguiente pasaje del Libro de los Muertos:

No he robado.
No he codiciado.
No he matado gente.
No he mentido.
No he alterado límites.
No he cometido adulterio.
No he maldecido a un dios.

El proceso de unificación de Josías toma a Moisés, un ideograma que combina al Ahmosis que expulsó a los hicsos y al Mermose que condujo al ejército egipcio a grandes victorias, y lo acredita con la recepción de los Diez Mandamientos en tablillas de piedra.

En realidad, estas leyes son una elaboración a partir de la recién citada declaración.

Agregado a esto está el hecho de que el obscuro “Himno a Atón” del rey egipcio es casi “palabra por palabra” el salmo 104 de la Biblia, con lo que tenemos otra convincente “coincidencia”.

Estas y otras “coincidencias” aparentemente convencieron al renombrado psicólogo Sigmund Freud, que escribe su libro “Moisés y el Monoteísmo” en 1939, de que la fe monoteísta judía tenía sus raíces en el culto religioso de Akenatón.

La unificación de Josías desde luego debería ser aplaudida. Proscribió el culto a Moloc y enfatizó la moralidad espiritual de los Diez Mandamientos. La polémica y las inversiones que añadieron un enfoque heroico a la historia de su pueblo son comprensibles y políticamente astutas.

Pero hacia comienzos de 200 [a.C.], en algún punto a lo largo de la línea, y a diferencia del culto a Atón, la supremacía de la raza es añadida a la fe judía.

En resumen, sin embargo, es el descubrimiento de Herzog de la consorte Asera de Yahweh en los textos judíos y su declaración de una ausencia arqueológica de Salomón o David lo que se constituye en el bisturí que rebana a través de todas las ficciones del bíblico Éxodo y su sugestión del derecho y la supremacía divinos.

Por esta razón, Herzog no debe ser olvidado.

Incluso aunque su erudición sea ignorada por la política del Israel actual, ella contiene una lección para el resto del mundo, y en particular para aquellas naciones que apoyan las doctrinas supremacistas de Israel.

El moderno Israel tiene que afrontar el hecho de que no tiene ningún “derecho divino” a la tierra que ocupa. Israel debe confiar en cambio en un asentamiento equitativo a la luz de su innegable colonización y conquista actual – una realidad que sus opositores deben aceptar – pero sin salirse fuera de los límites definidos por la ley internacional, es decir las fronteras de 1967.

Ésta es una posición realista, la cual la mayoría de los países de la civilización occidental ha aceptado, sin reclamar un derecho divino o una supremacía racial.

Ellos han llevado a cabo esto mediante el reconocimiento de derechos humanos y un estándar internacional de la ley que delimita su comportamiento (en la mayoría de los casos).

Considerando el campo de batalla religioso y cultural sobre el cual Israel está ubicado, y su ausencia de reconocimiento de la realidad moderna, en un mundo armado con armamento nuclear, mientras Israel – armado con aquellas armas – no se separe de las doctrinas de “derecho divino” y “supremacía racial”, seguirá siendo el caldo de cultivo para una lucha contra la injusticia racial y política – y estará en el centro de los procesos geopolíticos del mundo de nuestros días – que podría llevar a nuestra civilización global entera a la destrucción.

Aquella seguramente, en nombre de la Humanidad, es razón suficiente para finalizar tales obsesiones y dogmatismos “bíblicos”. Hacer eso no requiere que abandonemos la fe en Dios.

Nuestra intuición del Creador es tan vieja como la Humanidad y no depende de un viejo tomo polvoriento escrito por hombres ni de palabras de hombres.

Fuente aquí.

El Secreto de Adán

Una apasionante novela que une la activación del ADN con el misterio del sexo alquímico, la Atlántida, la ascensión de la Tierra pronosticada en las Profecías Mayas de 2012, las conspiraciones encubiertas entre el Gobierno Secreto y la Iglesia católica y el descubrimiento del verdadero origen de Adán y Eva.
El trabajo más ambicioso ya completado por Guillermo Ferrara. Un thriller que puede darte una visión de la realidad completamente inesperada.
En sus más de 550 páginas, recorrerás un laberinto de información confidencial, búsquedas y revolucionarios descubrimientos.

Sinopsis

Año 2012. Adán Roussos, un importante sexólogo que vive en Nueva York, recibe el llamado urgente de su gran amigo, el arqueólogo griego Aquiles Vangelis. Éste acaba de descubrir dos importantes pruebas que demostrarían, entre otras cosas, la existencia de la antigua Atlántida. Adán viaja para reunirse con Aquiles en Grecia, pero no llega a verlo. El arqueólogo es secuestrado por miembros que trabajan para el Gobierno Secreto.

Su hija, la geóloga Alexia Vangelis, junto a Adán, desvelarán que detrás de todo aquello está el poder de la Iglesia que buscará que aquel secreto no salga a la luz, ya que podría demostrarse que la teoría del inicio del hombre con Adán y Eva fue una historia que tomaron prestada de los atlantes. El “Adán” inicial simbolizaría las siglas del “ADN” humano que los atlantes potenciaron al máximo abriendo sus doce hebras.
Adán y Alexia buscarán revelar las claves del código genético, con el apremio de saber que la Tierra está a punto de vivir un gran cambio a nivel planetario.

¿Qué sucedería si la humanidad pudiese tener la percepción directa con la conciencia divina a través del sexo?

¿Cuál era el fruto real que Adán no debía comer?

¿Tuvo Jesús relaciones sexuales místicas con María Magdalena, a través de secretas enseñanzas con los Esenios y Gnósticos, y en sus viajes a la India?

Descubre cómo y porqué la Iglesia cristiana y el Gobierno Secreto ocultaron información y buscaron desprogramar el ADN para que sólo se usen dos de sus doce hebras potenciales. De qué manera mutilaron la sexualidad con los conceptos de pecado, culpa y represión para que el individuo no pudiese conectar, su conciencia a la conciencia universal. No les será fácil a Adán y Alexia desvelar al mundo el hallazgo de Aquiles ya que el poderoso cardenal Raúl Tous, conocido como “El Mago” y un equipo especial compuesto por dos policías mas, Eduard Cassas, un infiltrado espía secreto catalán, tratarán de arrebatarles su descubrimiento.

Por otro lado, el líder del Gobierno Secreto, Stewart Washington, tentará al círculo de poder mundial para impedir que la humanidad evolucione.

Pero dos hallazgos arqueológicos en la isla griega de Santorini, permitirán obtener pruebas científicas en Atenas, Londres y Chichén Itzá y revelarán al mundo el secreto metafísico existente entre Adán y Eva, su verdadero origen divino, el uso de la energía sexual alquímica como poder espiritual, destruyendo tanto la teoría de Darwin como la teoría religiosa.

Adán Roussos y Alexia Vangelis descubrirán también que la aplicación de lo que acaban de descubrir unido a importantes tesis científicas como “La teoría de los 100 monos” y “La teoría de Sheldrake”, demostrarían que si una misma idea o energía afecta a una parte de la masa crítica, ésta la asumiría en su totalidad; sólo que ahora sería un salto vital para la evolución de la conciencia humana.

Redescubrirán un secreto que estuvo oculto por más de doce mil años.

En esta novela, profundamente documentada y con datos verídicos, conocerás lo que puede suceder en 2012 y una serie de pruebas, conspiraciones, descubrimientos, claves, conocimientos secretos, teorías científicas, profecías, símbolos, planteamientos filosóficos y espirituales que pondrán a prueba tus creencias y tu entendimiento existencial.

Adán y Alexia tendrán que darse prisa porque las Profecías Mayas indican el 21 de Diciembre de 2012 como el Final del Tiempo para la Humanidad…

El posible cambio del homo sapiens al homo universal.

Fuente aquí.

TRAILER DEL LIBRO

ENTREVISTA AL AUTOR

El Cambio – Wayne Dyer

Enigma – Sitting on the Moon

John Kaminski – Gangsters Espirituales

Desde http://www.gnosticliberationfront.com hemos recuperado este artículo de Kaminski al cual el artículo anterior a éste, del señor Glogoczowski, había dicho que tenía un enlace, para demostrar que no era el único que estaba tratando con un tremendo problema del siglo XXI. Al haberlo traducido, y escuchar los permanentes razonamientos de Kaminski en torno a la futilidad y engaño de las religiones organizadas como mafias, ahora vamos a traducir otro artículo mencionado y citado en éste. Se sabe que así es cómo se van encadenando los discursos o se van uniendo los pasillos del laberinto.

 
Gangsters Espirituales
¿Qué Es Más Importante:el Nombre de Alguien o la Verdad Eterna?
 por John Kaminski
8 de Febrero de 2004
     No es el credo lo importante, sino la integridad.
     No es el nombre que damos a las cosas que adoramos, sino reconocer la esencia de aquella cosa como la verdad más alta, como la cosa digna de ser adorada, de modo que el nombre que ponemos sobre ella realmente no importa en tanto reconozcamos la cosa por lo que es.
     Estamos demasiado atrapados en los nombres, en la identidad, en los rituales y la sacralidad. La devoción me enferma. Los rituales me aburren. Lo que buscamos es la verdad, y ésta puede venir bajo muchas formas, estar en muchos sitios, y ciertamente tener un número infinito de nombres.
     ¿Entiende lo que estoy diciendo?.
     Déjeme hacerlo más claro.
     Aquellos gángsters espirituales que escaparon a toda prisa de Egipto en aquellos años nos han conducido en la dirección incorrecta. Y ellos han sido incitados por hombres santos de todas las creencias que han traicionado a aquellos que han buscado refugio y consuelo en aquellas. El mantenimiento de su propio negocio eclesiástico ha llegado a ser más importante para ellos que las almas que se supone que ellos están aliviando y tratando de salvar. Éste es un problema que siempre ha existido en cada iglesia, sinagoga y mezquita. Algunos de ellos pierden sus almas por eso.
     Gángsters espirituales: éste es el nombre correcto para ellos. Ellos vieron las necesidades de la gente. Y ellos sacaron provecho de ellas. Tenemos que tener aquella casa para ir, aquel lugar de descanso. Si no lo tenemos, no podemos funcionar. Seguramente usted puede llamarlo la represión del miedo a la muerte. Pero ésta es la condición humana. No podemos tratar con ella sin un poco de ayuda. De otra manera nos enfermaríamos, o peor, nos volveríamos extravagantes. Y tal vez eso es lo que les sucedió. Es la historia del primer hombre santo y de todos los que surgieron desde entonces.
     La gente necesita tener las cosas explicadas. ¿Por qué estoy aquí?. ¿Para qué es todo esto?. Y lo más importante: ¿a dónde voy?. Si no es explicado y luego guardado en forma segura en su cerebro como una especie de cuenta pagada, usted va a preocuparse. Y la preocupación le impide ver y ser capaz de hacer todo lo otro maravilloso que hace de la vida la alegría que puede ser. Pero los problemas surgen cuando usted consigue dos versiones diferentes de la verdad. Es la misma verdad, pero hay dos hombres de negocios, cada uno describiéndola diferentemente, cada uno tratando de sobrevivir, cada uno tratando de obtener una ganancia (no, esto es demasiado rudo, en este nivel)… cada uno tratando de hacer que su credo sobreviva para servir a la gente a la que se pretende servir. Y finalmente yendo a la guerra por causa de sus dos diferentes versiones de la misma historia. Realmente enfermo. Ésta es la historia de la estúpida raza humana.
     Aquí en este mundo occidentalizado en el que vivimos, todos derivamos nuestra herencia espiritual del mismo montón de pandilleros del Antiguo Testamento que fueron expulsados de Egipto por sus repugnantes prácticas usureras que muchos de ellos todavía exhiben hoy. Luego ellos fueron echados a patadas de Babilonia y abrieron una tienda cerca del Mar Muerto.
     Póngales cualquier clase de nombre que usted quiera: los matones con yarmulkes [kipá o solideo] o los pervertidos con cruces, o quizás el peor de todos, engreídos hombres de negocios con cuellos clericales diciéndole a usted que ellos pueden salvar su alma cuando ellos realmente están pensando en construir parques temáticos en Carolina del Sur. Ellos han apostado sus almas eternas en sus cuentas bancarias, y han hecho creer a la gente que el nombre era más importante que la cosa que el nombre trataba de describir.
     Y así es cómo perdimos nuestro camino.
     Lo que nos conduce hasta el día presente.
     Estos mismos ciertos matones están actuando como hombres religiosos tratando de establecer una ventaja para ellos mismos a fin de ganar más dinero para amontonar en sus casas particulares de adoración. Y porque ellos son tan sutiles, tan inteligentes y tan ricos, han logrado crear leyes en muchos lugares que prohíben a la gente hablar de ciertos acontecimientos de la Historia.
     Sin entrar en este acontecimiento particularmente secuestrado, sólo examinemos qué significa prohibir a la gente hablar de ciertos acontecimientos. Pienso que ellos lo llaman, en algunos países europeos, “profanar la memoria de los muertos“, y ellos están poniendo a mucha gente en la cárcel por sólo mencionar el asunto.
     Usted pensaría, en esta época supuestamente ilustrada y bien informada, que la gente era lo bastante inteligente y abierta de mente para hablar de todo, para discutir de ello racionalmente y luego llegar a alguna especie de consenso sobre lo que era la verdad objetiva. Pero no. No ha resultado de esa manera.
     Los tipos con los yarmulkes dicen: “Usted no puede hablar de ello. Lo que decimos es verdadero y no puede ser desafiado, y lo pondremos a usted en la cárcel si usted continúa esta conversación“.
     Bien, usted tiene que tomar esto en serio, porque hay gente en la cárcel debido a ello. Sólo mire al anciano Ernst Zundel, secuestrado desde su casa en Tennessee y ahora habiendo pasado un año en confinamiento solitario en Canadá sin ningún cargo formal, y sólo porque él siente la necesidad de señalar que aquellas cámaras de gas que usted puede ver en el tour de Auschwitz no estaban realmente allí en aquella forma particular durante la Segunda Guerra Mundial. Ellas han sido reconstruídas, y alguna gente levanta objeciones sobre la reconstrucción. Pero hay una ley que dice que usted no puede hablar de ello, y él está en la cárcel.
     Éste es un clásico ejemplo de la máxima “no se trata del credo sino de la integridad”. En este caso, la integridad es el gran perdedor. Para no mencionar la libertad de expresión. Esto es definitivamente un asunto religioso. Pero no tiene nada que ver con Dios. Sólo la versión (o perversión) de lo que un grupo de hombres supuestamente santos quiere hacer tragar a todos los demás.
     Ahora, recuerde que tenemos que tener cuidado en cuanto a quién criticamos, porque demasiado a menudo descubriremos que sólo nos estamos criticando a nosotros mismos. Tal es el caso con todo esta palabrería sobre los judíos. Seguramente el comportamiento de los israelíes —llamando alimañas a sus vecinos y tratando de exterminarlos como a tales— hace descender mucha pasión innecesaria sobre ellos, como lo hacen sus tradiciones de la banca usurera, constantemente afirmando que ellos son discriminados en contra, mientras que son el grupo étnico con más riquezas en el planeta, y también su abierta sexualidad (para ponerlo cortésmente). Este último talento causa problemas, pero también produce mucho dinero desde aquellos a los que no les gusta hablar públicamente de sexo pero de seguro lo hacen en privado.
     Considerando de dónde proviene la tradición judía, la misma gente que la critica sería mejor que echara una mirada mucho más atenta al origen de sus propias tradiciones, y comprenda que la misma base del cristianismo y del Islam se deriva de ideas y reglas que los judíos inventaron. En efecto, si usted quiere ponerse un poco paranoide al respecto, podría preguntarse si los judíos no habrán inventado aquellos dos caminos espirituales a fin de ganar un poco de confidencialidad para ellos mismos, o alguna otra ventaja, como enyugar a la gente con restricciones morales mientras conservan sus propias reglas más flexibles para ganar un par de puntos extras en el precio, si usted entiende lo que quiero decir.
     Últimamente fui privilegiado al recibir un interesante artículo de Rumor Mills News titulado “Impactante: ¡Revelada la Identidad Secreta de Yahweh!”. Tuve la sensación de estar leyendo el “Weekly World News” [un estrafalario diario de EE.UU. dedicado a lo raro y lo paranormal] en el siglo VII a.C.
     El punto que la historia trataba de colocar era que si Israel intentaba reclamar alguna especie de derecho divino a la tierra que robó de los palestinos, era mejor que echara una mirada más atenta a su propia historia real, y comprendiera que el fundamento para su reclamación descansaba sobre razones muy inestables.
     Recientemente (22.9.2002), en su discurso ante visitantes sionistas cristianos, «el Primer Ministro israelí Ariel Sharón afirmó: “Esta tierra es la nuestra… Dios nos dio las escrituras de propiedad…”. Sin embargo, la investigación académica reciente, incluyendo descubrimientos de un equipo arqueológico de la Universidad de Tel-Aviv, no sólo desestructura el bíblico Antiguo Testamento y las historias de la Torá sobre las cuales esta reclamación descansa, sino que concede crédito, antes impensable, a la afirmación de un historiador de la Antigüedad de que los israelitas del Éxodo eran realmente los hicsos, y por lo tanto de origen asiático».
     Así escribió un enigmático colega que circula con el nombre de “Teoría M”. Brevemente dicho, él escribió que los israelitas nunca estuvieron en Egipto y que el dios judío YHWH tenía una novia, la diosa Asera. (¿Hay alguna ley contra el decir esto?).
     Él citó pruebas que indican que Salomón y David están ausentes del registro arqueológico. ¡Santo Pentateuco!. ¿Significa esto que ellos no existieron?. Bien, la misma cosa podría ser dicha sobre Jesús. Usted no puede encontrarlo en los libros de Historia empírica tampoco.
     En lo que respecta a los israelíes modernos que descienden de las hordas mongolas de Asia, pues ya sabíamos eso por el famoso libro de Arthur Koestler “La Decimotercera Tribu“, que reveló que la mayor parte de los habitantes actuales de Israel son realmente expatriados rusos y no semitas (lo que significa que no hay nada para ser anti-). Los criminales son criminales sin tener en cuenta su ADN.
     Otras pepitas del señor Teoría-M incluyen:
     «Asera (cuyo nombre significa “la que camina en el mar”), supuestamente la consorte del supremo dios El, también era mencionada como Elat (la diosa). Según la tradición de Ugarit, cuyas tablillas de arcilla contienen el más antiguo alfabeto conocido, ella era la consorte de El, y la madre de setenta dioses. Ella también está asociada con Baal y se supone que intercedió ante su marido, el dios supremo, en nombre de Baal, para la construcción de un palacio a fin de concederle un status igual al de otros dioses. En las tablillas cuneiformes de Ras Shamrah (hacia 1.400 a.C.) el líder del panteón era El; su esposa era Asherat-del-mar (Asera). Después de El, el mayor dios era Baal, hijo de El y Asera. Curiosamente, la consorte de Baal es su propia madre, Asera. En las tradiciones del Líbano, Baal es considerado el equivalente de Júpiter».
     ¡Diantre!. ¡Esto significa que Yahweh, de quien los eruditos judíos ahora dicen que se remonta a Baal, tuvo sexo con su madre!. ¡Santo Sófocles!. ¡Debería haber una ley contra el decir esto!. Tal vez la habrá pronto.
     «Según eruditos bíblicos que se concentran en la “Fuente P” para el Antiguo Testamento», escribe Teoría-M, «Yahweh como un nombre fue usado primeramente con Moisés en el Éxodo, y es indicativo de monolatría (la adoración exclusiva a uno de muchos dioses) más bien que de monoteísmo. El nombre Yahweh también puede ser traducido como “soy quien soy”, literalmente un modo de decir “preocúpate de tus propios asuntos”, un modo de disfrazar su verdadera identidad. Yahweh no aparece sino hasta el Éxodo y, extrañamente, el dios Baal está completamente ausente en el Génesis».
     Y el misterioso autor añade, en una perfecta coherencia con el tono arisco del Antiguo Testamento: “Este Yahweh es propenso a la violencia y parece despreciar a su pueblo elegido“.
     Antes de que yo divulgue el juego entero de Teoría-M, déjeme sólo citar otro segmento de su fascinante exploración de la mitología pre-cristiana.
     «Los hebreos que vivían en Canaán estaban por lo tanto bajo el dominio egipcio. Es también aquí en Canaán donde nosotros podemos hacer una comparación entre Yahweh y el cananeo Moloc (Baal) y extrapolar una polémica inversión de la historia de Faraón ordenando ahora él la muerte de todos los “primogénitos” en el Éxodo».
     «Los adoradores de Moloc sacrificaban a sus hijos primogénitos a su deidad mediante asesinatos rituales. Los adoradores de Yahweh en Canaán también eran conocidos por llevar a cabo sacrificios de niños de vez en cuando, sobre todo en tiempos de privaciones, aunque la inmolación (holocausto) era supuestamente mirada con malos ojos. El corte de la garganta del niño, sin embargo, era aceptable».
     Esta información calza perfectamente con la que he estado leyendo últimamente en mis estudios sobre el Talmud en el sitio web abridor de ojos de Carol Valentine Come and Hear [http://www.come-and-hear.com] (un compendio imprescindible donde los haya), donde el método preferido de ejecución por las innumerables ofensas hechas por los goyim (seguramente usted sabe quiénes son ellos. Ellos somos nosotros, tontín) es la decapitación.
     Entonces el peligro está en que si los cristianos y los musulmanes tratan de refutar la fe de los judíos y declaran que el dios de éstos es alguna deidad montañosa menor de los interiores de Ugarit, aquellos sólo van a destruírse a sí mismos haciendo eso. Porque la leyenda entera de Jesús, que fue construída con embustes igualmente espurios y carentes de rigor, fue confeccionada a la ligera con la misma inconsistencia, descuido y manipulación.
     La religión es esencialmente el control de las muchedumbres, ideada por gobiernos tipo Constantino para impedir a la gente levantarse contra sus líderes. Tuvo que ser una persona muy rica la que dijo que “los mansos heredarán la tierra”.
     De todos modos, el artículo entero (“Impactante: ¡Revelada la Identidad Secreta de Yahweh!”) bien vale la pena de leer por su asombrosa chismografía del Antiguo Testamento [en http://www.rumormillnews.com/cgi-bin/forum.cgi?read=42815 ]
     Todo este cachivache sirve para mostrar la sabiduría que había en la antigua proscripción de intentar dar a aquel espíritu inefable y majestuoso que anima al universo cualquier clase de nombre en absoluto. Usted sólo se está buscando problemas si usted lo hace, gracias a los sacerdotes (y ministros y rabinos y cualquiera clase de título ocupacional guruístico que usted quiera aplicar) quienes valoran la rentabilidad del cuento que ellos desean poner más alto que las necesidades de aquellos que necesitan ser tranquilizados con que su futuro es algo más que el ignominioso polvo en que ellos ciertamente un día se convertirán.
     Si usted quiere ir buscando la esencia del espíritu que anima todo, no ande averiguando entre fosilizados pergaminos en templos rancios. Encuentre la chispa que usted necesita para movilizarse en el ojo del diamante en la lluvia [in the diamond’s eye in the rain], o en la lágrima de su pequeño hijo solitario.
     Y no deje que los gángsters espirituales se lo cuenten de otra manera.

El Héroe 4: El Despertar de la Conciencia y el Viaje del Héroe

Conferencia dada el 16 de Abril del 2011 en el Seminario Consciencia, Salud y Realidad organizado por Despertar Integral en Barcelona.

El Seminario constaba de tres partes, una para hablar de la Consciencia, otra de la Salud, a cargo de Gogo Bela MacQuillan, junto con el Dr. Ángel Gracia, y la tercera sobre Realidad, a cargo de Adrián García.

Puede decirse que la consciencia es la llave que abre todas las puertas. En su transformación está la base del cambio social y la creación de un nuevo paradigma. Es por ello que para ser el cambio que queremos ver en el mundo, como decía Gandhi, es necesario transformarnos primero a nosotros mismos. El viaje de la transformación interior es un sendero que muchos otros han transitado, por este motivo su testimonio y experiencia pueden aportarnos puntos de referencia y herramientas para encaminar nuestros pasos.

Este viaje del despertar y la transformación de la conciencia es un viaje que sigue patrones y arquetipos universales. Identificarlos e integrarlos puede sernos de gran ayuda para orientarnos en un momento en el que culturalmente han desaparecido gran parte de los puntos de referencia, como los mitos, que nos conectan con el Cosmos y la Tierra devolviéndonos al lugar que nos corresponde. Puntos que trataremos: * El inicio de la reconstrucción de la identidad. Cómo nuestro entorno cultural ha contribuido a que construyamos un sentido de la identidad que limita nuestro potencial. * La prisión de una cosmovisión de cuatro paredes y múltiples centinelas. * Ser de fuera a dentro o ser de dentro a fuera: el poder de la identificación. * Los héroes de pies de barro, los de ciencia ficción y los reales; ¿eres también tú un héroe? * Mitos como guías hacia la esclavitud o hacia la verdad y la libertad * El “viaje del héroe” como mito y como recurso para reubicarnos en un camino de búsqueda universal. * La separación, la iniciación y el retorno como patrón circular de crecimiento espiritual del héroe. * Estar dormido o estar despierto, esa es la cuestión. * Comprendiendo en profundidad el proceso de despertar de la consciencia. * El despertar integral y el nacimiento del héroe del Siglo XXI

Y para terminar os dejamos con este enlace a Youtube como colofón a esta serie de artículos que seguro os gustará: El viaje del Héroe.

El Héroe 3: El Mito del Héroe – Carl Gustav Jung

El mito del héroe, que quizás sea el más conocido del mundo, se encuentra en las más diversas culturas y también en nuestros sueños. Puede variar en cuanto a los detalles pero su estructura es similar en todas sus manifestaciones.
Es un modelo universal que surgió espontáneamente en todos los grupos humanos.
Estas historias se refieren generalmente a un héroe cuyo nacimiento es humilde y milagroso, dotado de fuerzas sobrehumanas, que llega al poder triunfando sobre el mal, muestra la misma debilidad de un mortal y finalmente es traicionado o sacrificado como un héroe.
Jung trata de explicar el significado psicológico que tiene este mito tanto para un individuo en el proceso de la afirmación de su personalidad como para toda una sociedad que también anhela una identidad colectiva.
Una característica importante es la figura que acompaña al héroe en sus momentos de debilidad que le permiten realizar la obra sobrehumana que sólo no podría realizar.
Por ejemplo, Teseo tenía a Poseidón, que era el dios del mar, Aquiles al dios Quirón y Perseo a la diosa Atenea.
Según Jung, todas estas figuras simbolizan la psique total, siendo el objetivo del mito del héroe tomar conciencia del ego individual, y de las propias fuerzas y debilidades.
La vida del héroe atraviesa por todas las etapas de la vida, y el logro de la madurez del hombre está representado por la muerte del héroe, cuando la amenaza de su felicidad y seguridad comienza a estar sólo en manos de él mismo.
En las historias de héroes gemelos se pueden ver los dos lados de la naturaleza humana, uno es tranquilo, suave y no se arriesga y el otro es activo y revolucionario, o sea el introvertido que reflexiona y el extravertido capaz de grandes hazañas.
Jung relata el sueño de un paciente de edad intermedia que muestra cómo conociendo la mitología se puede ayudar a encontrar una respuesta a lo que a simple vista parece incomprensible.
Este paciente soñó que era un personaje importante que estaba en un teatro. En el escenario un mono blanco, rodeado de hombres, estaba sentado en un pedestal.
Su guía le decía que se trataba del juicio a un marinero que se encontraba a merced del viento y enfrentado al peligro de ser apaleado.
De pronto el soñante ve que se levanta un joven vestido de negro, mientras otro joven bien parecido se adelanta hacia un altar y se extiende sobre él para ser ofrecido en sacrificio.
Se encuentra entonces en una plataforma con otras personas. Pueden bajar por una pequeña escalera pero tiene sus dudas porque cree que se los impedirán dos hombres jóvenes muy robustos que están parados al lado.
Pero cuando ven a una mujer del grupo que baja sin ser molestada se animan y todos bajan tras ella.
Para interpretar el sueño es necesario encontrar las relaciones que tienen los símbolos del sueño con la vida del soñante.
Este paciente era un hombre que físicamente había llegado a la madurez.
Tanto en su profesión como con su familia le había ido bien, pero desde el punto de vista psicológico todavía estaba inmaduro y por esa razón aún era sensible al mito del héroe.
El soñante ve en su sueño varias figuras diversas que representan el mito del héroe, el mono blanco, el marinero, el joven de negro y el que es bien parecido.
El paciente en el sueño es un espectador y esto puede simbolizar el tratamiento psicoanalítico, mientras el guía representa al analista.
El mono blanco simboliza la extravagancia juvenil, que él no pudo vivir por haber recibido una educación muy estricta; el pedestal, le otorga importancia a esa experiencia; el marinero simboliza el aventurero que elige correr el riesgo o aceptar la disciplina; el joven negro es la sombra, el otro yo que acecha, el riesgo de atreverse a lo malo que hace bien; y el joven bien parecido listo para el sacrificio, el idealismo de la adolescencia que tiene que morir para renacer como un ser único y distinto.
El miedo a descender las escaleras simboliza el temor a lo desconocido, y a los instintos. No obstante está dispuesto a bajar, como lo hace la mayoría, a pesar del peligro.
Fuente: El Hombre y sus Símbolos, Carl G. Jung, Biblioteca Universal Caralt, Barcelona, 1977