Enigma – Sitting on the Moon

John Kaminski – Gangsters Espirituales

Desde http://www.gnosticliberationfront.com hemos recuperado este artículo de Kaminski al cual el artículo anterior a éste, del señor Glogoczowski, había dicho que tenía un enlace, para demostrar que no era el único que estaba tratando con un tremendo problema del siglo XXI. Al haberlo traducido, y escuchar los permanentes razonamientos de Kaminski en torno a la futilidad y engaño de las religiones organizadas como mafias, ahora vamos a traducir otro artículo mencionado y citado en éste. Se sabe que así es cómo se van encadenando los discursos o se van uniendo los pasillos del laberinto.

 
Gangsters Espirituales
¿Qué Es Más Importante:el Nombre de Alguien o la Verdad Eterna?
 por John Kaminski
8 de Febrero de 2004
     No es el credo lo importante, sino la integridad.
     No es el nombre que damos a las cosas que adoramos, sino reconocer la esencia de aquella cosa como la verdad más alta, como la cosa digna de ser adorada, de modo que el nombre que ponemos sobre ella realmente no importa en tanto reconozcamos la cosa por lo que es.
     Estamos demasiado atrapados en los nombres, en la identidad, en los rituales y la sacralidad. La devoción me enferma. Los rituales me aburren. Lo que buscamos es la verdad, y ésta puede venir bajo muchas formas, estar en muchos sitios, y ciertamente tener un número infinito de nombres.
     ¿Entiende lo que estoy diciendo?.
     Déjeme hacerlo más claro.
     Aquellos gángsters espirituales que escaparon a toda prisa de Egipto en aquellos años nos han conducido en la dirección incorrecta. Y ellos han sido incitados por hombres santos de todas las creencias que han traicionado a aquellos que han buscado refugio y consuelo en aquellas. El mantenimiento de su propio negocio eclesiástico ha llegado a ser más importante para ellos que las almas que se supone que ellos están aliviando y tratando de salvar. Éste es un problema que siempre ha existido en cada iglesia, sinagoga y mezquita. Algunos de ellos pierden sus almas por eso.
     Gángsters espirituales: éste es el nombre correcto para ellos. Ellos vieron las necesidades de la gente. Y ellos sacaron provecho de ellas. Tenemos que tener aquella casa para ir, aquel lugar de descanso. Si no lo tenemos, no podemos funcionar. Seguramente usted puede llamarlo la represión del miedo a la muerte. Pero ésta es la condición humana. No podemos tratar con ella sin un poco de ayuda. De otra manera nos enfermaríamos, o peor, nos volveríamos extravagantes. Y tal vez eso es lo que les sucedió. Es la historia del primer hombre santo y de todos los que surgieron desde entonces.
     La gente necesita tener las cosas explicadas. ¿Por qué estoy aquí?. ¿Para qué es todo esto?. Y lo más importante: ¿a dónde voy?. Si no es explicado y luego guardado en forma segura en su cerebro como una especie de cuenta pagada, usted va a preocuparse. Y la preocupación le impide ver y ser capaz de hacer todo lo otro maravilloso que hace de la vida la alegría que puede ser. Pero los problemas surgen cuando usted consigue dos versiones diferentes de la verdad. Es la misma verdad, pero hay dos hombres de negocios, cada uno describiéndola diferentemente, cada uno tratando de sobrevivir, cada uno tratando de obtener una ganancia (no, esto es demasiado rudo, en este nivel)… cada uno tratando de hacer que su credo sobreviva para servir a la gente a la que se pretende servir. Y finalmente yendo a la guerra por causa de sus dos diferentes versiones de la misma historia. Realmente enfermo. Ésta es la historia de la estúpida raza humana.
     Aquí en este mundo occidentalizado en el que vivimos, todos derivamos nuestra herencia espiritual del mismo montón de pandilleros del Antiguo Testamento que fueron expulsados de Egipto por sus repugnantes prácticas usureras que muchos de ellos todavía exhiben hoy. Luego ellos fueron echados a patadas de Babilonia y abrieron una tienda cerca del Mar Muerto.
     Póngales cualquier clase de nombre que usted quiera: los matones con yarmulkes [kipá o solideo] o los pervertidos con cruces, o quizás el peor de todos, engreídos hombres de negocios con cuellos clericales diciéndole a usted que ellos pueden salvar su alma cuando ellos realmente están pensando en construir parques temáticos en Carolina del Sur. Ellos han apostado sus almas eternas en sus cuentas bancarias, y han hecho creer a la gente que el nombre era más importante que la cosa que el nombre trataba de describir.
     Y así es cómo perdimos nuestro camino.
     Lo que nos conduce hasta el día presente.
     Estos mismos ciertos matones están actuando como hombres religiosos tratando de establecer una ventaja para ellos mismos a fin de ganar más dinero para amontonar en sus casas particulares de adoración. Y porque ellos son tan sutiles, tan inteligentes y tan ricos, han logrado crear leyes en muchos lugares que prohíben a la gente hablar de ciertos acontecimientos de la Historia.
     Sin entrar en este acontecimiento particularmente secuestrado, sólo examinemos qué significa prohibir a la gente hablar de ciertos acontecimientos. Pienso que ellos lo llaman, en algunos países europeos, “profanar la memoria de los muertos“, y ellos están poniendo a mucha gente en la cárcel por sólo mencionar el asunto.
     Usted pensaría, en esta época supuestamente ilustrada y bien informada, que la gente era lo bastante inteligente y abierta de mente para hablar de todo, para discutir de ello racionalmente y luego llegar a alguna especie de consenso sobre lo que era la verdad objetiva. Pero no. No ha resultado de esa manera.
     Los tipos con los yarmulkes dicen: “Usted no puede hablar de ello. Lo que decimos es verdadero y no puede ser desafiado, y lo pondremos a usted en la cárcel si usted continúa esta conversación“.
     Bien, usted tiene que tomar esto en serio, porque hay gente en la cárcel debido a ello. Sólo mire al anciano Ernst Zundel, secuestrado desde su casa en Tennessee y ahora habiendo pasado un año en confinamiento solitario en Canadá sin ningún cargo formal, y sólo porque él siente la necesidad de señalar que aquellas cámaras de gas que usted puede ver en el tour de Auschwitz no estaban realmente allí en aquella forma particular durante la Segunda Guerra Mundial. Ellas han sido reconstruídas, y alguna gente levanta objeciones sobre la reconstrucción. Pero hay una ley que dice que usted no puede hablar de ello, y él está en la cárcel.
     Éste es un clásico ejemplo de la máxima “no se trata del credo sino de la integridad”. En este caso, la integridad es el gran perdedor. Para no mencionar la libertad de expresión. Esto es definitivamente un asunto religioso. Pero no tiene nada que ver con Dios. Sólo la versión (o perversión) de lo que un grupo de hombres supuestamente santos quiere hacer tragar a todos los demás.
     Ahora, recuerde que tenemos que tener cuidado en cuanto a quién criticamos, porque demasiado a menudo descubriremos que sólo nos estamos criticando a nosotros mismos. Tal es el caso con todo esta palabrería sobre los judíos. Seguramente el comportamiento de los israelíes —llamando alimañas a sus vecinos y tratando de exterminarlos como a tales— hace descender mucha pasión innecesaria sobre ellos, como lo hacen sus tradiciones de la banca usurera, constantemente afirmando que ellos son discriminados en contra, mientras que son el grupo étnico con más riquezas en el planeta, y también su abierta sexualidad (para ponerlo cortésmente). Este último talento causa problemas, pero también produce mucho dinero desde aquellos a los que no les gusta hablar públicamente de sexo pero de seguro lo hacen en privado.
     Considerando de dónde proviene la tradición judía, la misma gente que la critica sería mejor que echara una mirada mucho más atenta al origen de sus propias tradiciones, y comprenda que la misma base del cristianismo y del Islam se deriva de ideas y reglas que los judíos inventaron. En efecto, si usted quiere ponerse un poco paranoide al respecto, podría preguntarse si los judíos no habrán inventado aquellos dos caminos espirituales a fin de ganar un poco de confidencialidad para ellos mismos, o alguna otra ventaja, como enyugar a la gente con restricciones morales mientras conservan sus propias reglas más flexibles para ganar un par de puntos extras en el precio, si usted entiende lo que quiero decir.
     Últimamente fui privilegiado al recibir un interesante artículo de Rumor Mills News titulado “Impactante: ¡Revelada la Identidad Secreta de Yahweh!”. Tuve la sensación de estar leyendo el “Weekly World News” [un estrafalario diario de EE.UU. dedicado a lo raro y lo paranormal] en el siglo VII a.C.
     El punto que la historia trataba de colocar era que si Israel intentaba reclamar alguna especie de derecho divino a la tierra que robó de los palestinos, era mejor que echara una mirada más atenta a su propia historia real, y comprendiera que el fundamento para su reclamación descansaba sobre razones muy inestables.
     Recientemente (22.9.2002), en su discurso ante visitantes sionistas cristianos, «el Primer Ministro israelí Ariel Sharón afirmó: “Esta tierra es la nuestra… Dios nos dio las escrituras de propiedad…”. Sin embargo, la investigación académica reciente, incluyendo descubrimientos de un equipo arqueológico de la Universidad de Tel-Aviv, no sólo desestructura el bíblico Antiguo Testamento y las historias de la Torá sobre las cuales esta reclamación descansa, sino que concede crédito, antes impensable, a la afirmación de un historiador de la Antigüedad de que los israelitas del Éxodo eran realmente los hicsos, y por lo tanto de origen asiático».
     Así escribió un enigmático colega que circula con el nombre de “Teoría M”. Brevemente dicho, él escribió que los israelitas nunca estuvieron en Egipto y que el dios judío YHWH tenía una novia, la diosa Asera. (¿Hay alguna ley contra el decir esto?).
     Él citó pruebas que indican que Salomón y David están ausentes del registro arqueológico. ¡Santo Pentateuco!. ¿Significa esto que ellos no existieron?. Bien, la misma cosa podría ser dicha sobre Jesús. Usted no puede encontrarlo en los libros de Historia empírica tampoco.
     En lo que respecta a los israelíes modernos que descienden de las hordas mongolas de Asia, pues ya sabíamos eso por el famoso libro de Arthur Koestler “La Decimotercera Tribu“, que reveló que la mayor parte de los habitantes actuales de Israel son realmente expatriados rusos y no semitas (lo que significa que no hay nada para ser anti-). Los criminales son criminales sin tener en cuenta su ADN.
     Otras pepitas del señor Teoría-M incluyen:
     «Asera (cuyo nombre significa “la que camina en el mar”), supuestamente la consorte del supremo dios El, también era mencionada como Elat (la diosa). Según la tradición de Ugarit, cuyas tablillas de arcilla contienen el más antiguo alfabeto conocido, ella era la consorte de El, y la madre de setenta dioses. Ella también está asociada con Baal y se supone que intercedió ante su marido, el dios supremo, en nombre de Baal, para la construcción de un palacio a fin de concederle un status igual al de otros dioses. En las tablillas cuneiformes de Ras Shamrah (hacia 1.400 a.C.) el líder del panteón era El; su esposa era Asherat-del-mar (Asera). Después de El, el mayor dios era Baal, hijo de El y Asera. Curiosamente, la consorte de Baal es su propia madre, Asera. En las tradiciones del Líbano, Baal es considerado el equivalente de Júpiter».
     ¡Diantre!. ¡Esto significa que Yahweh, de quien los eruditos judíos ahora dicen que se remonta a Baal, tuvo sexo con su madre!. ¡Santo Sófocles!. ¡Debería haber una ley contra el decir esto!. Tal vez la habrá pronto.
     «Según eruditos bíblicos que se concentran en la “Fuente P” para el Antiguo Testamento», escribe Teoría-M, «Yahweh como un nombre fue usado primeramente con Moisés en el Éxodo, y es indicativo de monolatría (la adoración exclusiva a uno de muchos dioses) más bien que de monoteísmo. El nombre Yahweh también puede ser traducido como “soy quien soy”, literalmente un modo de decir “preocúpate de tus propios asuntos”, un modo de disfrazar su verdadera identidad. Yahweh no aparece sino hasta el Éxodo y, extrañamente, el dios Baal está completamente ausente en el Génesis».
     Y el misterioso autor añade, en una perfecta coherencia con el tono arisco del Antiguo Testamento: “Este Yahweh es propenso a la violencia y parece despreciar a su pueblo elegido“.
     Antes de que yo divulgue el juego entero de Teoría-M, déjeme sólo citar otro segmento de su fascinante exploración de la mitología pre-cristiana.
     «Los hebreos que vivían en Canaán estaban por lo tanto bajo el dominio egipcio. Es también aquí en Canaán donde nosotros podemos hacer una comparación entre Yahweh y el cananeo Moloc (Baal) y extrapolar una polémica inversión de la historia de Faraón ordenando ahora él la muerte de todos los “primogénitos” en el Éxodo».
     «Los adoradores de Moloc sacrificaban a sus hijos primogénitos a su deidad mediante asesinatos rituales. Los adoradores de Yahweh en Canaán también eran conocidos por llevar a cabo sacrificios de niños de vez en cuando, sobre todo en tiempos de privaciones, aunque la inmolación (holocausto) era supuestamente mirada con malos ojos. El corte de la garganta del niño, sin embargo, era aceptable».
     Esta información calza perfectamente con la que he estado leyendo últimamente en mis estudios sobre el Talmud en el sitio web abridor de ojos de Carol Valentine Come and Hear [http://www.come-and-hear.com] (un compendio imprescindible donde los haya), donde el método preferido de ejecución por las innumerables ofensas hechas por los goyim (seguramente usted sabe quiénes son ellos. Ellos somos nosotros, tontín) es la decapitación.
     Entonces el peligro está en que si los cristianos y los musulmanes tratan de refutar la fe de los judíos y declaran que el dios de éstos es alguna deidad montañosa menor de los interiores de Ugarit, aquellos sólo van a destruírse a sí mismos haciendo eso. Porque la leyenda entera de Jesús, que fue construída con embustes igualmente espurios y carentes de rigor, fue confeccionada a la ligera con la misma inconsistencia, descuido y manipulación.
     La religión es esencialmente el control de las muchedumbres, ideada por gobiernos tipo Constantino para impedir a la gente levantarse contra sus líderes. Tuvo que ser una persona muy rica la que dijo que “los mansos heredarán la tierra”.
     De todos modos, el artículo entero (“Impactante: ¡Revelada la Identidad Secreta de Yahweh!”) bien vale la pena de leer por su asombrosa chismografía del Antiguo Testamento [en http://www.rumormillnews.com/cgi-bin/forum.cgi?read=42815 ]
     Todo este cachivache sirve para mostrar la sabiduría que había en la antigua proscripción de intentar dar a aquel espíritu inefable y majestuoso que anima al universo cualquier clase de nombre en absoluto. Usted sólo se está buscando problemas si usted lo hace, gracias a los sacerdotes (y ministros y rabinos y cualquiera clase de título ocupacional guruístico que usted quiera aplicar) quienes valoran la rentabilidad del cuento que ellos desean poner más alto que las necesidades de aquellos que necesitan ser tranquilizados con que su futuro es algo más que el ignominioso polvo en que ellos ciertamente un día se convertirán.
     Si usted quiere ir buscando la esencia del espíritu que anima todo, no ande averiguando entre fosilizados pergaminos en templos rancios. Encuentre la chispa que usted necesita para movilizarse en el ojo del diamante en la lluvia [in the diamond’s eye in the rain], o en la lágrima de su pequeño hijo solitario.
     Y no deje que los gángsters espirituales se lo cuenten de otra manera.

El Héroe 4: El Despertar de la Conciencia y el Viaje del Héroe

Conferencia dada el 16 de Abril del 2011 en el Seminario Consciencia, Salud y Realidad organizado por Despertar Integral en Barcelona.

El Seminario constaba de tres partes, una para hablar de la Consciencia, otra de la Salud, a cargo de Gogo Bela MacQuillan, junto con el Dr. Ángel Gracia, y la tercera sobre Realidad, a cargo de Adrián García.

Puede decirse que la consciencia es la llave que abre todas las puertas. En su transformación está la base del cambio social y la creación de un nuevo paradigma. Es por ello que para ser el cambio que queremos ver en el mundo, como decía Gandhi, es necesario transformarnos primero a nosotros mismos. El viaje de la transformación interior es un sendero que muchos otros han transitado, por este motivo su testimonio y experiencia pueden aportarnos puntos de referencia y herramientas para encaminar nuestros pasos.

Este viaje del despertar y la transformación de la conciencia es un viaje que sigue patrones y arquetipos universales. Identificarlos e integrarlos puede sernos de gran ayuda para orientarnos en un momento en el que culturalmente han desaparecido gran parte de los puntos de referencia, como los mitos, que nos conectan con el Cosmos y la Tierra devolviéndonos al lugar que nos corresponde. Puntos que trataremos: * El inicio de la reconstrucción de la identidad. Cómo nuestro entorno cultural ha contribuido a que construyamos un sentido de la identidad que limita nuestro potencial. * La prisión de una cosmovisión de cuatro paredes y múltiples centinelas. * Ser de fuera a dentro o ser de dentro a fuera: el poder de la identificación. * Los héroes de pies de barro, los de ciencia ficción y los reales; ¿eres también tú un héroe? * Mitos como guías hacia la esclavitud o hacia la verdad y la libertad * El “viaje del héroe” como mito y como recurso para reubicarnos en un camino de búsqueda universal. * La separación, la iniciación y el retorno como patrón circular de crecimiento espiritual del héroe. * Estar dormido o estar despierto, esa es la cuestión. * Comprendiendo en profundidad el proceso de despertar de la consciencia. * El despertar integral y el nacimiento del héroe del Siglo XXI

Y para terminar os dejamos con este enlace a Youtube como colofón a esta serie de artículos que seguro os gustará: El viaje del Héroe.

El Héroe 3: El Mito del Héroe – Carl Gustav Jung

El mito del héroe, que quizás sea el más conocido del mundo, se encuentra en las más diversas culturas y también en nuestros sueños. Puede variar en cuanto a los detalles pero su estructura es similar en todas sus manifestaciones.
Es un modelo universal que surgió espontáneamente en todos los grupos humanos.
Estas historias se refieren generalmente a un héroe cuyo nacimiento es humilde y milagroso, dotado de fuerzas sobrehumanas, que llega al poder triunfando sobre el mal, muestra la misma debilidad de un mortal y finalmente es traicionado o sacrificado como un héroe.
Jung trata de explicar el significado psicológico que tiene este mito tanto para un individuo en el proceso de la afirmación de su personalidad como para toda una sociedad que también anhela una identidad colectiva.
Una característica importante es la figura que acompaña al héroe en sus momentos de debilidad que le permiten realizar la obra sobrehumana que sólo no podría realizar.
Por ejemplo, Teseo tenía a Poseidón, que era el dios del mar, Aquiles al dios Quirón y Perseo a la diosa Atenea.
Según Jung, todas estas figuras simbolizan la psique total, siendo el objetivo del mito del héroe tomar conciencia del ego individual, y de las propias fuerzas y debilidades.
La vida del héroe atraviesa por todas las etapas de la vida, y el logro de la madurez del hombre está representado por la muerte del héroe, cuando la amenaza de su felicidad y seguridad comienza a estar sólo en manos de él mismo.
En las historias de héroes gemelos se pueden ver los dos lados de la naturaleza humana, uno es tranquilo, suave y no se arriesga y el otro es activo y revolucionario, o sea el introvertido que reflexiona y el extravertido capaz de grandes hazañas.
Jung relata el sueño de un paciente de edad intermedia que muestra cómo conociendo la mitología se puede ayudar a encontrar una respuesta a lo que a simple vista parece incomprensible.
Este paciente soñó que era un personaje importante que estaba en un teatro. En el escenario un mono blanco, rodeado de hombres, estaba sentado en un pedestal.
Su guía le decía que se trataba del juicio a un marinero que se encontraba a merced del viento y enfrentado al peligro de ser apaleado.
De pronto el soñante ve que se levanta un joven vestido de negro, mientras otro joven bien parecido se adelanta hacia un altar y se extiende sobre él para ser ofrecido en sacrificio.
Se encuentra entonces en una plataforma con otras personas. Pueden bajar por una pequeña escalera pero tiene sus dudas porque cree que se los impedirán dos hombres jóvenes muy robustos que están parados al lado.
Pero cuando ven a una mujer del grupo que baja sin ser molestada se animan y todos bajan tras ella.
Para interpretar el sueño es necesario encontrar las relaciones que tienen los símbolos del sueño con la vida del soñante.
Este paciente era un hombre que físicamente había llegado a la madurez.
Tanto en su profesión como con su familia le había ido bien, pero desde el punto de vista psicológico todavía estaba inmaduro y por esa razón aún era sensible al mito del héroe.
El soñante ve en su sueño varias figuras diversas que representan el mito del héroe, el mono blanco, el marinero, el joven de negro y el que es bien parecido.
El paciente en el sueño es un espectador y esto puede simbolizar el tratamiento psicoanalítico, mientras el guía representa al analista.
El mono blanco simboliza la extravagancia juvenil, que él no pudo vivir por haber recibido una educación muy estricta; el pedestal, le otorga importancia a esa experiencia; el marinero simboliza el aventurero que elige correr el riesgo o aceptar la disciplina; el joven negro es la sombra, el otro yo que acecha, el riesgo de atreverse a lo malo que hace bien; y el joven bien parecido listo para el sacrificio, el idealismo de la adolescencia que tiene que morir para renacer como un ser único y distinto.
El miedo a descender las escaleras simboliza el temor a lo desconocido, y a los instintos. No obstante está dispuesto a bajar, como lo hace la mayoría, a pesar del peligro.
Fuente: El Hombre y sus Símbolos, Carl G. Jung, Biblioteca Universal Caralt, Barcelona, 1977

El Héroe 2: El Héroe de las mil caras

Llevo bastante tiempo queriendo hacer un comentario de este estupendo libro, desde que leí hace unos años el ensayo sobre El Emperador de todas las cosas de Spinrad (imagino que todos lo conoceréis a estas alturas, de no ser así dejad de leed esto y tiraos al google) me sentí fuertemente atraído por el libro de Campbell. La idea de psicoanalizar los mitos no puede negarse que es de por sí atractiva, tanto como mueve a la precaución la enorme pretensión de realizar tal titánico empeño. Precaución movida también por la necesidad de preguntarse qué es lo que fundamente ya no sólo el estudio en sí, sino el fenómeno que estudia. Esto es así debido a las peculiares características de la psicología como ciencia, en donde es también el objeto de estudio lo que está en cuestión perenne. En este caso el fenómeno a estudiar se sustenta en la idea de la conciencia colectiva, el enfoque desde el que se hace una especie de fenomenología del mito es desde la hipótesis de que todos los mitos participan del fértil campo de lo colectivo. Que cada cual estime lo que desee, a mi es desde luego un punto de partida que me fascina e interesa en grado sumo, pero creo que hay que ser consciente al menos de sus “debilidades”

Dicho esto añado que no es un libro fácil, fundamentalmente porque no pretende ser un libro didáctico al estilo de la literatura divulgatiba a la que estamos acostumbrados, en muchas ocasiones su lectura se hace cuesta arriba y resulta árido. No obstante uno no puede menos que negar que desde la perspectiva que mantiene buena parte de los géneros que tanto nos gustan encuentran una curiosa explicación, o al menos a resultas de esa mirada panorámica las cosas no pueden verse luego iguales.

Todos los mitos participan en realidad de una estructura única, fundamental, una suerte de Monomito que se repite de diversas maneras siguiendo un mismo patrón. La narración mítica sigue siempre tres etapas distinguibles que se articulan en su fisicidad en un viaje, algo así como el Camino del Héroe. Esto es una etapa iniciática que implica siempre una partida del hogar impulsada por la necesidad de emprender un viaje y por ende una iniciación, un aprendizaje. El héroe inicialmente rechaza la llamada a la aventura, mantiene una posición en la que el miedo al cambio lo motiva a rechazar la Importante Misión a la que está destinado, algo que le reporta un enorme dolor y la intervencción de algún tipo de maestro, un ser perteneciente a un mundo u orden superior cuya función es la de instruir al héroe.

En este punto del viaje suele haber un descubrimiento de otro nivel de consciencia, de una realidad superior que explica en gran medida la realidad mundana, en esta segunda etapa el héroe se prepara y por ende su consciencia. Empieza a comprender el sentido del viaje, al mismo tiempo que descubre la verdadera naturaleza de la realidad, únicamente no logra asimilarla por completo y cae en tentaciones mundanas que deberían haberse dejado de lado. En lo fundamental el héroe se ve atacado en todo aquello que queda de él como sujeto normal, es el chico del pueblo, el humano normal de los inicios el que debe ser purgado. En esencia es la consciencia del héroe la que debe ser cambiada, sintonizada con ayuda sobrenatural o ultramundana, puesto que su destino final es liberar ese conocimiento al resto de la humanidad.

Es en esta tercera etapa en donde se realiza la resolución del problema inicial, la llamada a la aventura está destinada finalmente a la consecución de la consolidación final de la consciencia del héroe como humano salvífico. Si anteriormente se le descubre al héroe el velo de las apariencias, ha sido tentado sin éxito, es este momento el de aceptar lo verdaderamente real como tal, en la madurez el héroe ya no es sólo el rey de un mundo sino un maestro en ambos. Comprende aquello que es trascendental, que imprime el carácter universal a todo y debe por tanto regresar, puesto que es al final del ciclo cuando el héroe victorioso retorna al hogar, iluminado y por ello mismo distanciado del mundo originario. Es en este regreso donde se produce el fenómeno emancipativo, en donde el héroe que ya no tiene un ego concreto e individual entrega su enseñanza al mundo real de partida.

A poco que uno se esfuerce un poco encuentra que este esquema se repite ciertamente en practicamente todo mito y que incluso ha alcanzado a estar presente en buena parte de la narrativa que consumimos en cualquier medio.

El mito no tiene únicamente la función de hacer comprensible al mundo, como suele enseñarse en las escuelas, porque no son sencillamente historias simplonas producto de la ignorancia para explicar fenómenos naturales. Como en toda forma de religiosidad, por definición etimológica, lo que se busca es un punto de unión en términos religativos, esto es, reestructurar el mundo para que este se manifieste como un todo armónico, para lo cual es necesario asumir sus aspectos trascendentales.

La libertad que da el héroe al mundo no es de tipo político sino comprensivo, da herramientas a una cultura para poder integrar el sentido de las cosas a un nivel nuevo, su función no es explicar el medio de unirse a lo trasmundano sino encontrar un sentido a lo mundano desde la experiencia universal con lo trasmundano.

Olvidamos que el origen de nuestra civilización, la vieja Grecia, realizaba su paideia (proceso de enseñanza a la vez que cultura, no tenían términos diferenciados) desde Homero, en donde lo sustancial no es el poder divino que no se discute, sino desde la actividad heróica sustentada en la hybris, en el orgullo humano por el desafío a la autoridad natural, a resultas de lo cual siempre hay una enseñanza.

Los Vedas, las escrituras humanas religiosas más antiguas, tienen su culmen en el Bagavah Gitá, la narración épica de la instrucción divina de Arjuna, el guerrero arquero que no desea tomar parte de una guerra civil, cuyas enseñanzas al final no pertenecen al héroe sino al mundo.

Efectivamente el Monomito sólo tiene un Héroe pero este tiene Mil Caras.

Lástima que las narraciones comerciales de nuestros tiempos hayan desvirtuado la necesidad mítica de trascendencia colectiva en favor a la entrega del ego, tanto de los héroes como de los lectores y espectadores hasta el punto que ya no sea necesario ni apelar al mundo real, este a todo punto se ha finiquitado, extinguido, porque el Otro Mundo es otra cosa, una imagen parcial, interesada y mentirosa de este. ¿Donde queda la trascendencia, la integración?

Por eso es tan buena la trilogía del Principe de Nada y tan cachondo aquello del Pensamiento de las Mil Caras, que a luz de este ensayo da una perspectiva de la trilogía más rica, honda e interesante.

Fuente aquí.

Puedes leer el libro en castellano aquí.

El Héroe 1: ¿Qué es el Viaje del Héroe?

El viaje del héroe es la historia más antigua del mundo. Su estructura básica está entretejida de mitos, cuentos de hadas y leyendas que nos relatan cómo una persona se pone en marcha para dar cumplimiento a la gran tarea, la búsqueda de un tesoro difícil de encontrar. Es la misma historia detrás de todas las historias conocidas, que se ha venido contando hasta el día de hoy en diferentes idiomas y culturas. No ha sido creada ni inventada por nadie, sino que es un mensaje de sabiduría que procede directamente del alma. Podríamos decir que hemos traído este conocimiento con nosotros. Es una historia ejemplar, una parábola del camino que los seres humanos recorremos a lo largo de nuestra vida.

Muchos etnólogos, psicólogos y sociólogos han estudiado este tesoro escondido en nuestros mitos y cuentos de hadas buscando sus raíces. Fue precisamente el psiquiatra suizo Carl Jung quien realizó una interpretación muy esclarecedora de este fenómeno en la que nos dice que, los temas comunes a estas tradiciones están conectados con el alma del ser humano. Es decir que no sólo tenemos características externas que nos individualizan, sino que tenemos un universo interior común al que dio en llamar Inconsciente colectivo. Este nivel que nos conecta es el de los arquetipos del alma, cuyas imágenes hemos traído con nosotros.

El viaje del héroe es una tradición arquetípica, un conjunto de acciones entretejidas a partir de esas imágenes.

Las mismas cuentan que básicamente a raíz de una pérdida o una misión, el héroe debe llevar a cabo una tarea. Se pone en marcha y, a lo largo del camino, se encuentra con adversarios y con ayudantes o aliados. Logra hacerse con la fórmula mágica y hace frente a su oponente, venciéndolo, aunque es frecuentemente marcado en ese proceso. Una vez que consigue lo que busca, deshaciéndose de sus perseguidores o adversarios, toma el camino de regreso a casa. Finalmente hay una boda y una ascensión al trono.

El sentido del viaje

En este sentido podemos observar que todas las grandes tradiciones, las antiguas literaturas, las mitologías y las religiones han tratado el tema del viaje. El viaje ha forjado héroes y heroínas desde tiempos inmemoriales. Estos viajes han sido considerados como viajes iniciáticos, es decir que acarrean una transformación y un aprendizaje para quien los realiza. La persona es iniciada en el uso de potenciales interiores que no sabía que tenía.

Algunos de ellos han sido realmente famosos en la historia: Gilgamesh, el héroe de la epopeya sumeria, que emprende un viaje en busca de la planta que le dará la inmortalidad. Jasón, que lideró a los argonautas en busca del vellocino de oro. Moisés, quien dirigió el éxodo del pueblo hebreo hacia la tierra prometida. Eneas, que encabezó el exilio después de la caída de Troya. Odiseo, que emprende un viaje de regreso al hogar, al amor (esposa) y a la familia.

Hay otros héroes como Marco Polo o Colón o Erick el Rojo, quienes fueron en busca de otras tierras. Hay viajes netamente simbólicos como los que hicieron Hércules, el mismo Odiseo o Dante, cuando descendieron al infierno. O como Jonás y Moví Dick, el viaje al vientre de la ballena.

Hay viajeros a través del tiempo y del espacio, o a tiempos y espacios diferentes, como los personajes de Julio Verne, Ray Bradbury o J. R. Tolkien. También viajes como el del protagonista del cuento de Alejo Carpentier “Viaje a la semilla” donde Don Marcial vuelve a su nacimiento.

El Viaje como símbolo

Eduardo Cirlot nos dice. “… desde el punto de vista espiritual, el viaje no es nunca la mera traslación en el espacio, sino la tensión de búsqueda y de cambio que determina el movimiento y la experiencia que se deriva del mismo. En consecuencia estudiar, investigar, buscar, vivir intensamente lo nuevo y profundo son modalidades de viajar o, si se quiere, equivalentes espirituales del viaje. Los héroes son siempre viajeros, es decir, inquietos. El viajar es una imagen de aspiración, dice Jung, del anhelo nunca saciado, que en parte alguna encuentra su objeto. Señala luego que ese objeto es el hallazgo de la madre perdida. Pero el verdadero viaje no es nunca una huida ni un sometimiento, es evolución. Viajar es buscar. Así en general diríamos que el viaje a los infiernos simboliza el descenso al inconsciente, la toma de conciencia de todas las posibilidades del ser. En cambio el viaje al interior de la tierra es el retorno al seno de la madre…”.

La función del mito y el rol del héroe

Los mitos se refieren siempre al desarrollo del alma, al pathos que acompaña el viaje del alma heroica mientras viaja desde formas obsoletas de la existencia hacia los nuevos estadios de conciencia.

Los mitos del héroe de cualquier cultura o individuo nos dicen qué atributos son percibidos como lo bueno, lo bello, lo verdadero (ideal platónico) y, por consiguiente, nos enseñan valores deseables culturalmente. Todos estos valores y modelos cambian con el tiempo y la cultura.

Los héroes emergen siempre en épocas de muerte: de la identidad, de las formas sociales, de las religiones ortodoxas, de gobiernos, economías, psicologías, relaciones.

Al contestar el llamado de lo eterno, los héroes descubren el coraje de soportar las gestaciones, crecimientos, y traumas necesarios para un nuevo nacimiento. De manera que en la sociedad ellos sirven como parteras para el continuum de nacimientos necesarios para redimir a la época y a la sociedad en que viven y llevarlos al siguiente nivel de evolución. Establecen los nuevos parámetros y records a alcanzar.

Redefinición del heroísmo

Otro punto importante es que cuando la psique humana necesita evolucionar tiene que dar paso a la integración de la sombra (Jung). Por eso desde el punto de vista iniciático no hay viaje heroico, no hay camino del héroe si no hay encuentro con la sombra, descenso al infierno, confrontación con las fuerzas de la oscuridad.

Dado que la meta del viaje es la totalidad, veremos que cuando hablamos del héroe no sólo nos referimos al guerrero, si no que el héroe sufre un proceso iniciático, es decir de transformación, a lo largo del viaje. Entonces un mismo héroe y, al igual nosotros, puede ser a la vez el huérfano, el vagabundo, el guerrero, el mártir o el mago. Por ejemplo: Odiseo.

Hoy el mundo evoluciona hacia el arquetipo del Mago, un hombre que puede sanarse a sí mismo.

El viaje del héroe es siempre circular, o deberíamos decir, espiral y se produce muchas veces a lo largo de la vida.

Este esquema pone a funcionar las distintas etapas del viaje, considerando que cada una es también un nivel de la conciencia, y por lo tanto un arquetipo que el héroe necesita incorporar, actuar, dominar. Esto mismo puede ser aplicado a las diferentes situaciones de nuestra vida cotidiana. Asimismo cada arquetipo tiene una tarea que desarrollar y vive esa tarea como la meta de su vida.

Cada individuo traza su propio y singular itinerario atravesando estas etapas. Carol Pearson nos dice: “… Los héroes emprenden viajes, enfrentan dragones y descubren el tesoro de su propia identidad….”

El crecimiento como una espiral ascendente

Carol Pearson ilustra la típica progresión del héroe como el cono de una espiral tridimensional, en la que es posible avanzar aunque muchas veces nos movamos en círculos hacia atrás. Cada etapa tiene su propia lección para impartirnos, y nos reencontramos con situaciones que nos revierten a etapas previas, de modo que podamos aprender y prever las lecciones en nuevos niveles de complejidad intelectual y emocional y con mayor sutileza. (Numerológicamente cada 9 años atravesamos por el mismo estadio).

La virtud que el mago suma a todos ellos es la habilidad para reconocer y recibir la abundancia del universo. A medida que el ciclo se expande, el Mago adquiere lo que el huérfano añora: el retorno al edén perdido, primero en el nivel personal y después en el cósmico. Pero en lugar de experimentar la abundancia desde una posición dependiente e infantil, el mago entra al jardín basándose en el principio de interdependencia con los demás, con la Naturaleza, con Dios. Así, la última lección que aprende el héroe es la de la felicidad. Como Magos los héroes aprenden que nada esencial se pierde. La necesidad de emprender el viaje es innata a nuestra especie.

Para realizar este viaje el héroe lleva a cabo un proceso de transformación donde va muriendo a determinados estadios para nacer a otros. A este proceso lo llamamos iniciático porque el héroe o heroína va siendo iniciado en disciplinas y conocimientos o potencias o uso de las propias potencialidades de su psique. Este modelo es arquetípico y común en la mayoría de las culturas.

El camino del sol o la hoja de ruta en el viaje del héroe

Aparentemente los elementos esenciales del viaje del héroe solían leerse en el cielo, a través de los movimientos del sol y la luna. Es decir que se corresponden con el ciclo del sol, su camino de Oriente a Occidente (viaje diurno) y de Occidente a Oriente (viaje nocturno). La noche de los cielos era considerada un mar nocturno y de ahí la historia del viaje nocturno del héroe a través del mar. Otra historia común es la que cuenta que el héroe viaja al inframundo a llevar a cabo una importante tarea, regresando victorioso o levantándose de entre los muertos al cabo de tres días (Jesús).

La mayoría de las culturas primitivas identificaron al Sol y su camino anual y diario con la búsqueda espiritual de la esencia y la totalidad del ser, o lo que hoy llamamos autorrealización. Jung dijo: ” No le bastaba al hombre primitivo con ver la salida del sol, sino que esta observación exterior debería de ser al mismo tiempo un acontecer psíquico. Esto es, que el curso del sol debería representar el destino humano de un dios, de un héroe que no vive sino en el alma del hombre”.

El origen del zodíaco y la mitología heroica están totalmente emparentados y comparten su razón espiritual y psicológica. Lo que tienen en común es el camino aparente del sol. Su viaje de Oriente a Occidente y de Occidente a Oriente que se traduce como una senda que va de la luz a la oscuridad (descenso al mundo subterráneo) y de la oscuridad a la luz (renacimiento del héroe).

Así el viaje que el sol anual o diariamente describe en el cielo, es la lucha que todo ser humano vive en su interior si inicia el camino de ampliar su conciencia, “su pedazo de sol”. Sin temor a equivocarnos podríamos definir el viaje del héroe solar como la lucha contra el sueño del hombre dormido, contra el olvido de sí o la oscuridad. Como Ulises enfrentando las pruebas y dificultades que le impone el dios del sueño, Neptuno el que reina en las profundidades del mar, excelente imagen de lo inconsciente.

Todos los mitos heroicos siguen una secuencia zodiacal que podemos comparar con la evolución y desarrollo de la aventura heroica, descripta claramente por Joseph Campbell, al que haremos referencia más adelante.

Pero el sol debe ponerse y el héroe solar debe descender a un mundo que está bajo el horizonte, a un viaje nocturno hacia realidades sobre las que no tiene dominio. Allí quedará a merced de los misterios lunares, de los poderes femeninos. Sólo así podrá elevarse otra vez sobre el ciclo completo, la realidad solar y lunar, masculina y femenina.

Teniendo en cuenta el camino del sol como un mapa o una hoja de ruta diríamos que este camino traza un círculo completo y recomienza diaria y anualmente.

* Oriente: el este, el amanecer. Está relacionado con la primavera y los signos de Aries, Tauro y Géminis. La palabra oriente viene de orior y significa nacer, empezar, levantar y simboliza la manifestación de la vida, el inicio visible, la conciencia.

* Norte: en el ciclo diario corresponde al sol del mediodía, símbolo de máximo desarrollo, y a los signos de Cáncer, Leo y Virgo. Esta dirección indica un punto culminante de lo solar, del héroe, pero también es el inicio del descenso. (Recordemos que Hércules inicia sus trabajos con el león de Nemea, alusivo al signo de Leo).

* Occidente: en el ciclo diario el atardecer, en el anual, el otoño. Se relaciona con Libra, Escorpio y Sagitario. La palabra occidente proviene del verbo occido y significa morir, caer. Es el cruce del umbral en el esquema de Campbell. Aquí el héroe se interna en el más allá en su viaje interior y el descenso a los infiernos.

* Sur: en el ciclo diario la medianoche, en el anual, el invierno. Signos de Capricornio, Acuario y Piscis. Señala tocar fondo con uno mismo, pero también señala el inicio del caminio ascendente del sol, la oscuridad ha vencido a la luz pero ésta volverá a emerger. Fecha de conmemoración de los dioses y héroes solares, en realidad es un segundo nacimiento, un nacimiento del espíritu y por ello nacimiento del Héroe.

Etapas del Viaje

Hay dos grandes trabajos para héroes y heroínas:

I. La partida: Retirarnos de la vida diaria y abrirnos a las zonas en las que podemos ubicar las fuentes (de nuestro poder). En esta faceta viajamos hacia adentro en busca de las grandes formas e historias, la magia y el conocimiento olvidado de fases previas o más profundas de nuestra existencia. En este viaje podemos llegar a zonas o estructuras en nuestro interior que permanecen incompletas. Estos son nuestros potenciales heroicos ocultos (que a veces aparecen en el mito como amigos o ayudantes secretos). Recordemos aquí la definición de Cirlot, donde nos dice que estudiar, investigar, etc, son modalidades del viaje.

II. El regreso: Volver a la vida diaria con el conocimiento que hemos ganado en las profundidades y ponerlo en uso para redimir a la época y a la sociedad.

En este punto diferenciamos a los héroes redentores de los que no lo son. Ambas etapas tienen que estar presentes para que haya un viaje completo. Sin embargo hay héroes cuyo viaje finaliza en el estadio en el que alcanzan la propia iluminación. Pero no se cumple la etapa del regreso al hogar para redimir al grupo o apoyar a la elevación colectiva al siguiente nivel de conciencia. Jesús, Odiseo y Parsifal son héroes redentores. Odiseo alcanza la iluminación en la isla del sol, pero comprende que debe regresar.

El clásico viaje del héroe está resumido en un esquema muy ajustado por el mitólogo, autor del “Héroe de las mil caras” Joseph Campbell. Existe también un esquema hecho por el crítico ruso Vladimir Propp, que es el resultado del estudio de muchos cuentos de hadas. Allí Propp habla de una serie de funciones que se repiten como una estructura o esqueleto en el cuento tradicional. (La partida, el encuentro con el objeto mágico, el ayudante, el oponente, etc). Nosotros vamos a manejarnos dentro de este esquema de Campbell. Pero ambos son asimilables.

Las llaves del viaje

“… El héroe mitológico abandona su choza o castillo, es atraído, llevado o avanza voluntariamente hacia el umbral de la aventura. Allí encuentra la presencia de una sombra que cuida el paso. El héroe puede derrotar o conciliar con esta fuerza y entrar vivo al reino de la oscuridad (batalla con el hermano, batalla con el dragón, ofertorio, encantamiento), o puede ser muerto por el oponente y descender a la muerte (desmembramiento, crucifixión). Detrás del umbral, después, el héroe avanza a través de un mundo de fuerzas poco familiares y sin embargo extrañamente íntimas, algunas de las cuales lo amenazan peligrosamente (pruebas), otras le dan una ayuda mágica (auxiliares). Cuando llega al nadir del periplo mitológico, pasa por una prueba suprema y recibe su recompensa. El triunfo puede ser representado como la unión sexual del héroe y la diosa madre del mundo (matrimonio sagrado), el reconocimiento del padre-creador (concordia con el padre), su propia divinización (apoteosis) o también, si las fuerzas le han permanecido hostiles, el robo del don que ha venido a ganar (robo de su desposada, robo del fuego), intrínsecamente es la expansión de la conciencia y por ende del ser (iluminación, transfiguración, libertad). El trabajo final es el del regreso. Si las fuerzas han bendecido al héroe, ahora éste se mueve bajo su protección (emisario); si no huye y es perseguido (huida con transformación, huida con obstáculos). En el umbral del retorno, las fuerzas trascendentales deben permanecer atrás; el héroe vuelve a emerger del reino de la congoja (retorno, resurrección). El bien que trae restaura al mundo (elixir).

El Héroe de las Mil Caras, Joseph Campbell

Todo viaje del héroe encierra una psicología sagrada. En casi todas las tradiciones culturales y religiosas lo que aparece es que el anhelo más profundo de toda alma humana es el de retornar a su fuente espiritual. Búsqueda activa de la relación con los arquetipos. Al fin del viaje el héroe experimenta la unión con el amado del alma, nuestro arquetipo personal, el representante de Dios en nosotros. El gran arquetipo en este sentido es el Self.

El viaje diurno y el viaje nocturno

De acuerdo a lo expuesto básicamente podemos hablar de dos tipos de viaje:

Ø Diurno o solar: que se realiza a través del día, el terreno de la conciencia, los poderes masculinos, el territorio del padre, el sol, el coraje.

Ø Nocturno o lunar que se realiza de noche, en el terreno del inconsciente, los poderes femeninos, el territorio de la madre, la luna, la fe.

A su vez podríamos decir que el viaje se produce básicamente en dos niveles:

Es decir que, si consideramos el viaje del héroe como una alegoría del paso por la vida, podríamos dividirlo en una sección obligatoria y una sección voluntaria. La carta 13 es la frontera. Todos llegamos hasta allí. Dependiendo de nosotros mismos y de lo que hacemos con nuestra vida, experimentamos la muerte como un final o como un tema clave, una etapa de transición esencial que tiene lugar en la mitad de la vida, tras la cual nos espera lo que importa de verdad, la iniciación, la fase transpersonal y el desarrollo del yo. Primero necesitamos madurar en la fase uno. Antes de abordar lo trascendente debemos manejar con éxito lo cotidiano. De la misma manera para superar el ego y alcanzar el yo tendremos que desarrollar primero un ego fuerte, capaz de encontrar su sombra a lo largo del camino, sin ser devorado por ella. Algunas personas jamás atraviesan la frontera.

El camino no es ni del hombre ni de la mujer. De hecho la única forma de reencontrar la totalidad es recorrer ambos las dos vías. El camino del héroe es también el de la heroína

En la primera mitad de la vida es el momento del desarrollo personal y el crecimiento exterior. En la segunda mitad de la vida nos volvemos hacia el interior y tomamos contacto con la sombra.

Visto como un esquema en este camino encontramos distintos estadios diferenciables:

A. La niñez del héroe: el estado simbiótico.

B. La partida y transformación en adulto: maduración y desarrollo de la personalidad.

C. El proceso de iniciación: la apertura transpersonal.

D. El objetivo o meta del viaje: renacimiento-redención-totalidad. La conciencia de la unidad de todas las cosas.

Conclusión

“…Si no nos arriesgamos, si actuamos roles socialmente prescritos en lugar de emprender nuestros viajes, experimentamos un vaciamiento interior. Cuando las personas son desalentadas a atacar dragones, internalizan la necesidad y se atacan a sí mismas, declarando la guerra a cualquier atributo de sí mismos que consideren desagradable. O se enferman y tienen que luchar para reponerse. Uno de los temas primarios de la literatura en la actualidad es esa experiencia de alienación y desolación. Por eso el antihéroe reemplaza al héroe…”– Carol Pearson

Los magos consideran que la vida es un Don. Nuestra tarea en ella es brindar nuestro propio don e involucrarnos profundamente con la vida y los demás admitiendo y recibiendo algunos dones, y haciéndonos responsables de rehusar otros. La tragedia en el viaje heroico es la pérdida del conocimiento de quiénes somos, con el consiguiente resultado de no poder aportar lo que debemos.

No hay manera de evitar la travesía del héroe. Llega y nos encuentra si es que no nos movemos con valor para encontrarla. La única salida es atravesarla.

El Viaje del Héroe, Graciela Caprarulo

Fuente aquí.

Adrian Garcia – La increíble historia Del número 11

Adrian Garcia – La increíble historia Del número 11 from La Caja de Pandora on Vimeo.

Así comenzó mi historia, a través de la imparable ocurrencia del número 11. Fue la llave que me abrió un mundo de conocimiento, que nunca hubiera podido imaginar. Descubrí que aparecía en todas partes en nuestra sociedad, en todo aquello que tenía más fuerza. Traspasé el umbral cuando descubrí que la verdadera naturaleza de los números, no residía en su mecánica ni en su capacidad instrumental, si no en su poder simbólico.

Adrián García,

Psicólogo e investigador, miembro de La Caja de Pandora, Despertar Integral y Alkaline Care.
Conocido en internet por el pseudónimo de Peter Petrelli y actualmente investigando y
desarrollando un nuevo paradigma desde el que entender las matemáticas.
“El problema con las matemáticas es que adoramos su mecánica y precisión e ignoramos que en su
poder simbólico reside su secreto“.

11pattern.com

David Antony Clark-Midnight In The Temple of Baal